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domingo, 6 de enero de 2008

+ ¿ Porqué la lengua latina? +

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El día de ayer mi hermano Manuel, con el que siempre discuto de religión, me cuestiono sobre el asunto de la lengua latina dentro de la Iglesia, ¿Porque ella y no otra? Yo me quede sin palabras porque he asistido a algunas liturgias orientales sumamente respetuosas que son dichas en idiomas diversos y que además están aceptados por la Iglesia y que guardan una tradición milenaria. ¿Por qué él latín entonces?
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En eso nuestro buen amigo el Padre Navas me hizo llegar providencialmente esta entrevista interesante, sobre el tema de "el latín en el Vaticano II" según lo que dijo el cardenal Stickler (cf del P. Aulagnier « en hommage au cardinal Stickler » Regards sur le monde au 21 décembre, n° 151 )
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Entrevista de Radio Vaticano - redacción en lengua alemana-, al Padre Gero Weishaupt, latinista publicado por
http://www.kath.net/
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Kath.net: ¿Por qué el latín tiene tal importancia para la Iglesia?
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Gero W.: el uso del latín en la Iglesia obtiene su fuerza de un triple significado simbólico: es la expresión de la universalidad, de la unidad, y de la trascendencia . Los Papas siempre han hecho hincapié sobre la importancia del latín en la Iglesia católica. Así el papa Pío XI, en su Carta Officium ómnium del 1º de agosto de 1922, constataba: "Como la Iglesia engloba a todos los pueblos, y que está destinada a durar hasta el final de los tiempos, es conforme a su naturaleza poseer una lengua universal e inmutable. Esta lengua es el latín. "Según Juan XXIII, la lengua latina conviene perfectamente a la esencia de la Iglesia como comunidad universal cuya fe es inmutable. Es lo que escribe en la Constitución apostólica Veterum Sapientiae del 22 de febrero 1962, un texto memorable, digno de leerse y estudiase. La Iglesia Católica es universal: engloba toda la tierra y enlaza a todos los pueblos entre ellos. Como comunidad universal y unificante, merece poseer una lengua que, desde la decadencia del Imperio romano, ya no ha sido hablada por ningún pueblo, y que, por lo tanto, se sitúa igualmente sobre toda lengua viva actual. Resulta entonces evidente el usar el latín en los textos destinados a toda la Iglesia a través del mundo - se piensa aquí en los libros jurídicos de la Iglesia ( Codex Iuris Canonici), en los documentos pontificales como las Encíclicas, las Constituciones Apostólicas o las Exhortaciones post sinodales.
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El empleo del latín en este tipo de textos pone de manifiesto claramente que van dirigidos a todos los católicos del mundo entero. El uso del latín permite evitar favorecer a un pueblo en particular, lo que ocurriría inevitablemente si los documentos oficiales de la Iglesia se publicaran en una lengua particular. Es una de las razones por la cual la Curia romana no difunde los documentos de la Iglesia universal en inglés o en español, sino en latín. Roma siempre ha sido, en cuanto la ciudad de S. Pedro, el centro de la Iglesia universal y la garante de la unidad en la universalidad. Y cómo puede expresar mejor esta unidad, y el vínculo de todos los católicos con el Sucesor de Pedro en la sede episcopal de Roma sino a través de esta lengua latina, que siempre fue la lengua materna de esta ciudad, y que, a menos desde el siglo IV es la lengua universal del Orbis Catholicus.

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Pero el latín hace mucho más que expresar la unidad y el vínculo entre todos los pueblos. Como lengua sagrada, posee otra fuerza simbólica: la de traducir la trascendencia. Porque se trata de una lengua que no se refiere al tiempo y que como "lengua muerta" no se somete, (con el uso cotidiano) a ninguna alteración del sentido, simboliza también la eternidad, la inmutabilidad, y así pasa a ser un signo mayor de la trascendencia divina.Quién esta familiarizado con las oraciones latinas reconoce fácilmente el estilo impregnante, conciso, elegante en su sintaxis, enriquecido de expresiones verbales y efectos sonoros, usando una precisión cuasi-jurídica. Este es el estilo característico del pensamiento romano que da a la liturgia latina su grandeza, su simplicidad, su dignidad y su objetividad. Como un iconostasio, la lengua latina, lengua del culto de la Iglesia Católica, constituye una cubierta protectriz de lo sagrado.
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Pax et Bonum,
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+ Clara de Asís +
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