Archivos del blog

jueves, 27 de noviembre de 2008

El Tiempo de Adviento

.

El ADVIENTO (del latín: adventus, “advenimiento”, “llegada”), es un tiempo de preparación para el Nacimiento de Jesucristo, en Belén, y representa los cuatro mil y mas años que estuvieron los antiguos aguardando la venida del Mesías.

En nuestros tiempos, este ciclo litúrgico comienza el domingo más cercano a la fiesta de San Andrés (30 de Noviembre), o sea entre el 27 de Noviembre y el 03 de Diciembre, y abarca, por lo tanto, tres semanas completas y parte de la cuarta.

La Iglesia une el pensamiento de la primera venida de Cristo a la tierra en carne mortal, con la segunda venida, al fin de los tiempos, en calidad de juez. En consecuencia, el ciclo viene a resultar una preparación a ese doble advenimiento del Redentor.

En el tiempo de Adviento, con el que se inicia el ciclo de Navidad y con el cual comienza el Año Litúrgico, dibuja en rasgos exteriores esa mezcla de luz y de sombra, de alegría y de tristeza, de angustiosa incertidumbre y de seguro bienestar. El color morado de los ornamentos, el uso moderado de los adornos florales y de los instrumentos musicales, nos reflejan esta espera y conversión del pueblo de Dios que peregrina.

En la base de la esperanza y la alegría cristiana descansa la certeza de que quien “ha de venir”, ya llega. Y con Él, el advenimiento de “un cielo nuevo y una tierra nueva”. Las dos expresiones más habituales, y que sin duda, tomaran más importancia aún en este tiempo, serán; primeramente la petición “venga tu reino” en el Padrenuestro y la aclamación “Señor mío y Dios mío” luego de la consagración.

Ambas manifestarán nuestro deseo de preparar la venida de Aquel que nacerá una vez más entre nosotros. Una sincera conversión de corazón y las practicas de las obras de misericordia serán sin duda, la mejor manera de vivir este tiempo.
.