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lunes, 7 de diciembre de 2009

Segundo Domingo de Adviento

In illo tempore: Cum audisset
Ioannes in vinculis opera Christi,
mittens duos de discipulis suis, ait
illi: Tu es, qui venturus est an alium
exspe'amus? Et respondens Iesus, ait
illis: Euntes renuntiate Ioanni quæ audistis,
et vidistis. Cæ ci vident, claudi
ambulant, leprosi mundantur, surdi
audiunt, mortui resurgunt, pauperes
evangelizantur: et beatus est, qui non
fuerit scandalizatus in me. Illis autem
abeuntibus, coepit Iesus dicere ad turbas
de Ioanne: Quid existis in desertum
videre? arundinem vento agitatam?
Sed quid existis videre? hominem
mollibus vestitum? Ecce qui mollibus
vestiuntur, in domibus regum sunt.
Sed quid existis videre? prophetam?
Etiam dico vobis, et plus quam prophetam.
Hic est enim, de quo scriptum
est: Ecce ego mitto Angelum meum
ante faciem tuam, qui præ parabit
viam tuam ante te.



En aquél tiempo: Al oír Juan
desde la cárcel las obras de Cristo,
envió dos de sus discípulos a preguntarle:
¿Eres Tú el que ha de venir,
o debemos esperar a otro? Y respondiendo
Jesús, les dijo: Id y contad a
Juan lo que habéis oído y visto. Los
ciegos ven, los cojos andan, los leprosos
quedan limpios, los sordos oyen,
los muertos resucitan, y a los pobres
se les anuncia el Evangelio: y bienaventurado
el que no fuere escandalizado
en Mí. Y luego que se fueron éstos,
comenzó Jesús a hablar de Juan al
pueblo: ¿Qué salisteis a ver al desierto?
¿Una caña movida del viento? O
¿qué salisteis a ver? ¿a un hombre vestido
con ropas delicadas? Cierto, los que
visten finos vestidos en casas de reyes
están. Pero ¿qué salisteis a ver? ¿Un
profeta? Ciertamente lo es, y aún más
que Profeta. Porque éste es de quien
está escrito: He aquí Yo envío mi Angel
ante tu faz, que preparará tu camino
ante Ti.