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domingo, 13 de diciembre de 2009

Tercer Domingo de Adviento

In illo tempore: Miserunt Iudǽi
ab Ierosolymis sacerdotes et
levitas ad Ioannem, ut interrogarent
eum: Tu quis es? Et confessus est, et
non negavit: et confessus est: Quia non
sum ego Christus. Et interrogaverunt
eum: Quid ergo? Elias es tu? Et dixit:
Non sum. Propheta es tu? Et respondit:
Non. Dixerunt ergo ei: Quis es,
ut responsum demus his, qui miserunt
nos? Quid dicis de te ipso? Ait: Ego
vox clamantis in deserto: Dirigite viam
Domini, sicut dixit Isaias propheta.
Et qui missi fuerant, erant ex pharisæ
is. Et interrogaverunt eum, et dixerunt
ei: Quid ergo baptizas, si tu non
es Christus, neque Elias, neque propheta?
Respondit eis Ioannes, dicens:
Ego baptizo in aqua: medius autem
vestrum stetis, quem vos nescitis. Ipse
est, qui post me venturus est, qui
ante me factus est: cuius ego non sum
dignus ut solvam eius corrigiam calceamenti.
Hæ c in Bethania facta sunt
trans Iordanem, ubi erat Ioannes baptizans.


En aquél tiempo: Enviaron los
judíos sacerdotes y levitas de Jerusalén,
a preguntar a Juan: Tú, ¿quién
eres? Y confesó y no negó; antes protestó:
Yo no soy el Cristo. Y le preguntaron:
Pues, ¿quién eres? ¿Eres tú
Elias? Y dijo: No lo soy. ¿Eres tu el Profeta?
Y respondió: No. Y le dijeron:
Pues dinos, quién eres, para que podamos
dar respuesta a los que nos han enviado.
¿Qué dices de ti mismo? El dijo:
Yo soy voz del que clama en el desierto:
Enderezad el camino del Señor, como
dijo Isaías el profeta. Y los que habían
sido enviados eran de los fariseos. Y
le preguntaron y le dijeron: Pues ¿por
qué bautizas, si tú no eres el Cristo,
ni Elías, ni el Profeta? Juan les respondió,
diciendo: Yo bautizo en agua: mas
en medio de vosotros está Uno a quien
vosotros no conocéis. Este es el que ha
de venir después de mí, el cual ha sido
preferido a mí; y a quien yo no soy
digno de desatar la correa de su zapato.
Esto aconteció en Betanía a la otra
parte del Jordán, en donde estaba Juan
bautizando.