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lunes, 13 de junio de 2011

La Tiara de Benedicto

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La tan comentada tiara obsequiada recientemente a S.S. Benedicto XVI ha dado para hablar en los medios católicos de todas partes -incluso en los másheterodoxos. Así pues, yo no haré la excepción.

Al concluir la audiencia general del miércoles 25 de mayo -en Argentina fecha patria (de la que hablaré después)-, Benedicto XVI fue obsequiada con una hermosa tiara papal que he descrito en los ornamentos propios del papa, donada por el empresario alemán Dieter Philippi, propietario de la famosaColección Philippi que contiene numerosos ornamentos y elementos litúrgicos no sólo católicos sino de diversas religiones. Philippi es un devoto católico, atento seguidor de la liturgia papal; la tiara que le obsequió al Santo Padre fue elaborada en Sofía, Bulgaria, por cristianos ortodoxos de Liturgix.

 

Una pequeña delegación de católicos y ortodoxos búlgaros en peregrinación a Roma se acercó a obsequiar esta tiara encargada por Philippi, en nombre de la unidad de los cristianos.

La última coronación papal la de S.S. Pablo VI. Aunque él decidió dejar de utilizar la tiara papal a pocas semanas de su coronación, y puso la suya propia ante el altarde la Basílica de San Pedro en un gesto de humildad, su encíclica de 1975 Constitución Apostólica, Romano Pontifici Eligendo, requirió explícitamente a su sucesor tener una coronación, indicando:

"El nuevo pontificado debe ser coronado por el mayor Cardenal Diácono."

Sin embargo, en medio de una considerable oposición dentro de la Curia Romana, su sucesor el Papa Juan Pablo I optó por no ser coronado, eligiendo en cambio, tener una Misa de Inauguración Papal de características menos formales.

Después de la muerte repentina del Papa Juan Pablo I tras un pontificado de apenas 33 días, el nuevo Papa Juan Pablo II, optó por copiar a su precursor eligiendo una ceremonia discreta en vez de reinstalar la coronación papal. En la homilía de su Misa de la Inauguración, el Papa Juan Pablo II dijo el que Pablo VI luego de su Coronación jamás volvió a usar la tiara papal y que dejó

a sus sucesores en libertad de decidir en este sentido.

"El Papa Juan Pablo I, cuya memoria está tan viva en nuestros corazones, no deseaba tener la tiara, ni su sucesor la desea hoy. Ésta no es época de volver a una ceremonia y a un objeto considerados, incorrectamente, como un símbolo de la energía temporal de los Papas."

Los críticos de una vuelta a las coronaciones papales interpretaron sus palabras “éste no es el tiempo...” como indicación de no había lugar para este ceremonial antiguo en cualquier época luego del Concilio Vaticano II. Los partidarios de la coronación asumieron que las semanas posteriores a la muerte repentina del Papa Juan Pablo I, a sólo seis semanas de la inauguración anterior, (su día de inauguración), no era “hoy” la época de regresar a la ceremonia anterior, pero que la vuelta a una coronación tradicional era una opción para los papas futuros.El Papa Juan Pablo II en su Constitución Apostólica de 1996, Universi Dominici Gregis, recomendó que cada Papa en el futuro, tome la decisión sobre si desea realizar una inauguración o una coronación. Él escribió:

"El Pontífice, después de la solemne ceremonia de inauguración del pontificado y dentro de un tiempo conveniente..."

En ninguna parte Juan Pablo II indicó qué forma debía tomar la “inauguración de un pontificado”; en términos técnicos una inauguración papal y una coronación papal se podrían utilizar para inaugurar un pontificado: ambas ceremonias habían sido descritas en el pasado usando tal término. Al escribir sobre la “inauguración de un pontificado” antes que sobre una “inauguración específica de un papa” se deja a la decisión individual de los nuevos Papas la elección de forma particular de ceremonia que los papas futuros pueden utilizar. Para comenzar un pontificado, el Papa Juan Pablo II considera como único requisito la realización de una “ceremonia solemne” sin especificar exactamente la forma de la ceremonia.

 

Aunque ya conocemos "polémicas" desatadas por tiaras, como aquella que fue agregada casualmente en el escudo papal en un tapiz durante cierto Angelus el año pasado, que suscitó toda clase de comentarios críticos aún dentro de ciertas facciones del clero -y satisfacción en las más tradicionales-, no se puede dejar de mencionar que ha sido un símbolo milenario del Papa (representan y simbolizar el orden sagrado, la jurisdicción y el magisterio del Romano Pontífice) y que así ha de ser por siempre.

 

 

Pablo VI coronado por el Protodiácono Cardenal Mons. Ottaviani

Tiara de Juan Pablo II, aunque nunca fue coronado.

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Aquí les dejo más fotos en detalle de la tiara obsequiada al Santo Padre para su uso particular, para admirar su belleza.

 

 

 

 

 

Radio Amadeus en vivo

Dibujo

Carta de despedida a los Sacerdotes Antonio Martínez Racionero y Ricardo Latorre Cañizares

“Padre Santo…conságralos en la Verdad”

Jn. 17, 11.17

“Sé víctima y sacerdote de Dios…, haz de tu corazón un altar, y puesta tu confianza en Dios,

entrega tu cuerpo al sacrificio… Así, tu cuerpo será tu hostia”

San Pedro Crisólogo

 

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Através de estas líneas, un grupo de sacerdotes de la diócesis de Santa Rosa, La Pampa, queremos manifestar nuestro más sincero agradecimiento al P. Antonio Martínez Racionero y al P. Ricardo Latorre Cañizares, del Instituto secular Servi Trinitatis, por el ministerio sacerdotal desempeñado tan abnegadamente en nuestra diócesis y que lamentablemente ahora llega a su fin.

Asimismo, queremos expresarles ―como lo hicimos en su momento― nuestra cercanía espiritual y comunión sacerdotal, particularmente en relación a la causa armada por la que tuvieron que pasar.

Nos avergüenza y duele especialmente saber que la injusta acusación de la que fueron víctimas, se vio agravada por alguna participación y por algunos silencios cobardes desde dentro de nuestra Santa Iglesia Católica: sacerdotes y laicos que no pusieron su lengua y sus obras en defensa de la inocencia de ambos sacerdotes, que en definitiva lo era en defensa de Aquel que dijo: “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Para esto he nacido y he venido al mundo, para dar testimonio de la Verdad”(Jn. 14, 6; 18, 37).

Queridos Padres Antonio y Ricardo: consideramos que puedan irse con un sabor amargo. Pero sabemos también que todo es providencia, y si el Señor permitió esta dura prueba, sin dudas fue la “poda” del Divino Viñador para con el sarmiento que da frutos, para que dé más todavía, y así sacar bienes mayores en sus almas y en las de tantos pampeanos, que siempre los recordarán por sus años de fidelidad sacerdotal, cuya fecundidad ha marcado fuertemente a nuestro pueblo para que en Cristo tenga vida eterna.

La dedicación diaria al sacramento de la confesión y a la dirección espiritual, la disponibilidad y prontitud en el servicio a los demás, el consejo y la palabra predicada “oportuna e inoportunamente” (2 Tim. 4, 2), el celo por la gloria de Dios y la salvación de las almas, han sido ―para la Iglesia Catedral y la diócesis toda― un ejemplo preclaro de aquel sacerdocio fiel, que a ejemplo del Buen Pastor da la vida por su rebaño.

Gracias por todo. Que el Señor los colme de gracia y la Virgen Madre los cubra con su manto amoroso.

Nos encontraremos diariamente en el Altar.

Un fuerte abrazo sacerdotal y ¡hasta siempre!

La Pampa, Argentina. Junio de 2011. Mes del Sagrado Corazón de Jesús.

 

 

P. Alejandro Piszczek;

R. P. Anselmo Gáspari;

Fr. Benito de la Madre de Dios;

P. Carlos Musa;

P. Claudio Almeyra;

R. P. Damián Carpano;

P. Gustavo Caro;

Fr. Gustavo Mariucci;

P. Héctor Cuchietti;

P. Hugo Pernini;

P. Jorge L. Hidalgo;

Fr. José Miguel Padilla;

P. Luis E. Murri;

P. Mariano C. Cestac;

P. Ruben H. Cabrera;

P. Tadeo Mastej.