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lunes, 14 de noviembre de 2011

Seguir tus caminos en el frio viaje...

 

 

Mientras nuestro hemisferio sur comienza a vivir su primavera-verano, el hemisferio norte vive su otoño-invierno, dos realidades en un mismo mundo; dos realidades que están presentes en nuestras pobres vidas.

Sobre nuestras almas muchas veces vivimos en un verano-invierno o en una primavera-otoño; la lucha pecado-gracia tienen como escenario nuestra alma y entran en juego todas sus potencias.

La lucha esta dada, más la palma de la victoria espera para ser tomadas en nuestras manos. Y purificadas nuestras túnicas en la Sangre del Cordero (después de la Gran Tribulación), la palma de la victoria espera ser tomada, y junto con ella conquistada nuestra Patria definitiva.

Vivimos como eternos peregrinos, como caminantes hacia la Patria definitiva... vivimos como luchadores constantes para ganar el premio prometido...

Tomemos las armas, presentemos batalla. Tomemos el rosario, los sacramentos, la oración y conquistemos el Reino prometido aunque a nuestro alrededor todo este frío...

 

Hno. Felipe de Jesús dj

 

Fuente: http://misericordiamtuam.blogspot.com

Abrir el corazón a su amor

 


“Hemos contemplado su gloria” (Jn 1,14)


La gloria de Jesús es su amor gratuito y cercano. ¡Quién más amigo de dar si tuviese a quién! Contemplar a Jesús es abrir el corazón y acoger su amor. Ponte hoy ante el sagrario y “mira que te mira” el Amor.
Te hablaré de lo mío,
Me hablarás de lo tuyo.
Tus cosas serán las mías.
Sé que tú cuidarás de las mías.
Lo sé, Señor.


Jn 1,1-18: La Palabra de Dios se hizo Hombre


Con la experiencia de haber estado en intimidad con Jesús, Juan comienza su evangelio abordando en forma clara y decisiva el tema fundamental de nuestra existencia como seres humanos y como cristianos: somos “hijos de Dios”; hijos del Creador de todo lo que existe, de lo conocido y por conocer, lo que nos pone por encima de toda otra realidad creada. Esta verdad nos tiene que mover al agradecimiento para corresponderle a Dios Padre, con igual amor, ese amor que nos manifestó a tal punto que nos envió a su Unigénito para que todo aquél que crea en él tenga vida eterna.
Esta realidad fundamenta nuestra dignidad: somos hijos de Dios. De ahí que si negamos a Dios nos estamos “autoeliminando” al prescindir del fundamento de nuestro valor. Sucede lo mismo cuando no reconocemos en los demás a un hijo de Dios, porque toda persona tiene en sí el derecho a ser reconocida como tal. ¿Estamos conscientes de esta realidad? ¿Actuamos de acuerdo a tan maravillosa verdad?
Otra enseñanza fundamental que nos deja el evangelio de hoy es que Cristo es realmente el Hombre-Dios. El Salvador anunciado por los profetas y por Juan el Bautista es precisamente Jesucristo, y llegó para anunciarnos que todos somos hermanos.

 

Autor: Padre Felipe Santos Campaña SDB

Newman: los fieles y la tradición

La revista Rambler que se había fundado en 1846 y era la única revista crítica y literaria que sostenía la causa católica en el ámbito intelectual inglés, pasaba en 1859 por momentos difíciles. Había empezado a irritar al cardenal Wiseman y a los obispos católicos, porque algunos de sus redactores (entre ellos Simpson, amigo personal de Newman) parecían disfrutar señalando las «deficiencias» católicas.

En realidad la revista había suscitado en el último decenio agrias polémicas entre los laicos y los obispos católicos. Los obispos pidieron a Newman que mediara en el conflicto y éste aceptó hacerse cargo de la dirección. Aceptó dirigir la revista porque, a la vez que servía a los laicos instruidos y conservaba un órgano de prensa valioso para ellos, ayudaba a los obispos a solucionar un conflicto y a mantener la paz entre los católicos. Desde el principio Newman puso reparos al tono de Rambler, pero no a sus principios. Newman, que había aprendido que a la Iglesia la forman todos los que han recibido el Espíritu Santo, y que había aceptado la dirección de Rambler, un poco por los mismos motivos que había aceptado ser rector en la universidad de Dublín, decidió que debía defender abiertamente el puesto que ocupa el laicado en la Iglesia, pues una Iglesia sin laicos parecería una «Cosa de tontos».

Los obispos católicos no entendían que Newman sostuviera que un laicado instruido y responsable era algo esencial para la Iglesia. Resultado: Newman tuvo que abandonar la dirección de Rambler. Pero en el número de julio Newman publicó su famoso artículo sobre La consulta a los fieles en materia doctrinal, demostrando que las creencias de los fieles sencillos (el consensus fidelium) era una de las maneras de descubrir las verdades reveladas. Retomó una idea ya expuesta en Los arrianos del siglo IV y mostró de nuevo cómo en aquel período «la divina tradición confiada a la Iglesia infalible fue proclamada y sostenida mucho más por los fieles que por el episcopado», cuando «el dogma de la divinidad de nuestro Señor Jesucristo fue proclamado, inculcado, sostenido y (humanamente hablando) protegido mucho más por los oídos de los fieles que por las voces de los que predicaban» y cuando «el cuerpo del episcopado fue infiel al encargo que había recibido, mientras que el cuerpo del laicado fue fiel a su bautismo».

Esta doctrina, molestó mucho a las autoridades y teólogos del catolicismo inglés, pero nadie estaba en condiciones de rebatirla con argumentos mínimamente serios. Se le acusaba de pretender que la parte falible de la Iglesia podía dirigir a la parte infalible. Se llegó a calificar a Newman como «el hombre más peligroso de Inglaterra», pues sus ideas podían enfrentar a los laicos con la jerarquía eclesiástica. Por lo demás, algún obispo argumentó, en un auténtico alarde de «genialidad» que refleja muy bien la mentalidad de la época, que los seglares «podían ir de caza, pegar tiros y dar banquetes, pues de eso es de lo que entienden; pero no tienen ningún derecho a inmiscuirse en los asuntos eclesiásticos».

 

Fuente: Infocaotica

Los "progre-profetas" se alteran

 

En el mundillo del progresismo eclesial, hay un dogma que es aceptado de manera unánime: Es profeta todo aquel que se signifique públicamente por oponerse al magisterio y sea criticado o condenado por ello. Profetas son Boff y Küng. Profetas son, faltaría más, Tamayo, Masiá, Pagola y Queiruga. Supongo que Sor Forcades está a punto de ser declarada como profetisa oficial del progresismo estatal. Digo estatal porque lo de nacional no les molará dado que la religiosa es catalana.

Como escribí ayer, la semana pasada fue “dificililla” para los progre-profetas ibéricos. Algunos obispos, secuestrados por las hordas fundamentalistas que osamos escribir desde la red pidiendo que la fe católica sea preservada y defendida convenientemente, osaron plantarles algo de cara. Y comono hay progre-profeta que se precie sin medio de comunicación que recoja sus profecías, acabamos de ver como Torres Queiruga se ha levantado, cual Elías de la heterodoxia, a lanzar soflamas desde Religión Digital contra quienes ni creemos que son profetas, ni vamos a ceder lo más mínimo en nuestra benemérita petición de que la Iglesia se libre de su veneno y de su ponzoña teológica.

Vean ustedes:

 

¿A qué achaca el hecho de que los sectores más ultracatólicos, en vez de alegrarse por el éxito de estas convocatorias, llamen a la hoguera?

Ante todo por desconocimiento. Y no sé hasta qué punto se dan cuenta de las gravísimas calumnias que están difundiendo, algo por cierto que en la moral más tradicional, que dicen defender, es pecado mortal. Después está una actitud que cubre con un dogmatismo agresivo la ignorancia de la verdadera interpretación de la fe y de su legítimo pluralismo; nunca distingue entre fe y teología, entre lo fundamental y lo accesorio. Repiten frases sin haber dedicado un mínimo de tiempo a saber lo que en realidad significan y opinan acerca opiniones de autores y de libros que jamás han leído. Lo que más me cuesta entender es que en nombre del Dios amor se pueda destilar tanto odio; y que en nombre de un Jesús enormemente renovador y aun “revolucionario” en su interpretación de la fe tradicional que el había recibido, se intente imponer una religión reaccionaria, que mata la voz viva del Evangelio. En el fondo, reproducen hoy los mismos procedimientos y calumnias con que hace dos mil años otros amargaron la vida a Jesús de Nazaret… hasta asesinarlo.

 

Yo lo siento mucho, pero no me hace falta leerme todos los libros de Queiruga para saber que, en condiciones normales, ni siquiera se le puede considerar como cristiano. Quien es capaz de decir en una entrevista concedida a un medio de comunicación que si un día se econtrara el cuerpo de Cristo, él sería feliz, no es cristiano. No tiene que explicarme lo que quiere decir con eso. Le entiendo perfectamente.

También entiendo perfectamente lo que quiere decir una monja que pone al mismo nivel el derecho a la vida que el derecho a abortar de las madres. Y a Pagola le entendí tan bienque tuve que hacer verdaderos esfuerzos para acabar su “Jesús. Aproximación histórica".

Pero claro, quien presenta a Jesús como un revolucionario de la interpretación tradicional de la fe que había recibido demuestra que no tiene ni repajolera idea de quién era Cristo. Hablar de que Cristo recibió la fe es propio de arrianos. Es ignorar que Cristo es Dios encarnado. Presentarle como revolucionario es olvidar que ya Moisés profetizó que el Mesías había de dar una nueva enseñanza.

Dice Queiruga que nosotros, los ultras, no distinguimos entre fe y teología. Claro, él sí. Él cree que la fe puede ir por un lado y la teología por otro. Yo más bien pienso que su teología está tan alejada de la fe, que separa de la misma a todo aquel católico que acepta sus tesis. Por eso esespecialmente necesario que la Iglesia se pronuncie de una vez, de manera clara y oficial, sobre sus obras. No hacerlo es poner a los pies de los caballos a todos aquellos que son incapaces de discernir la gravedad de los errores de ese teólogo hereje.

La práctica totalidad de eseos profetas del Baal de la herejía no creen en el Cristo de la Iglesia.Llamarles arrianos es hacerle una injusticia al arrianismo, que al menos concedía a Cristo una cierta condición divina, aunque inferior a la del Padre. Son todos hijos, en mayor o menor medida, del liberalismo teológico (o mdoernismo), que es radicalmente imcompatible con la condición cristiana.

Quede claro. Quienes amargaron a Cristo, quienes buscaron que fuera crucificado en una cruz no fueron los que aceptaron sus enseñanzas ni quienes le reconocieron como Mesías e Hijo de Dios. Muy al contrario, los que odiaron a Cristo fueron los que se negaron a creer en Él. Y estos progre-profetas no creen en Cristo. Creen en un invento de sus mentes, en un fantasma hecho a imagen y semejanza de su incredulidad.

Nosotros, por gracia, confesamos al Señor lo mismo que Pedro y sus sucesores. Nosotros creemos en un Dios de Dios, luz de luz, Dios verdadero de Dios verdadero. Engendrado y no creado. De la misma naturaleza que el Padre, por quien todo fue hecho. Ellos ni siquiera son capaces de creer que la tumba estaba vacía. Qué lástima dan. Qué pena dan. Han pisoteado y desechado la fe de sus padres, la fe en que fueron bautizados. Con verdad escribió San Pedro que “más les valdría no haber conocido los caminos de la santidad que, después de haberlos conocido, apartarse de la santa doctrina que les fue enseñada. Se les aplica con razón lo que dice el proverbio: `El perro vuelve a su propio vómito´ y `el cerdo lavado se revuelca en el barro´” (2ª Ped 2,21-22).

Luis Fernando Pérez Bustamante

Fuente: InfoCatólica

En el 2050 tres de los diez mayores países católicos del mundo serán africanos

ENTREVISTA AL P. CHABANON SOBRE LA SITUACIÓN DE LA IGLESIA EN ÁFRICA

 

En sólo un siglo -de 1900 a 2000-, la población católica de África pasó de dos millones a 140 millones. El enorme crecimiento supone una enorme riqueza para la Iglesia, pero presenta una serie de desafíos pastorales. Benedicto XVI inicia su segundo viaje a África dentro de unos días, donde hará pública la exhortación apostólica del Sínodo especial para África 2009. El P. Gérard Chabanon aborda en una entrevista el presente y el futuro del cristianismo en el continente.

(Mark Riedemann/Zenit) El programa televisivo Dios llorade la Catholic Radio and Television Network, en colaboración con la organización católica Ayuda a la Iglesia Necesitada, buscó una opinión sobre los retos y promesas de la Iglesia en África. Mark Riedemann habló con quien fue superior general de los Misioneros de África, el francés padre Gérard Chabanon.

El padre Chabanon fue misionero en Tanzania hasta 1996. De 2004 a 2010, fue superior general de los Misioneros de África y vicerrector del Instituto Pontificio de Estudios Árabes e Islámicos en Roma.

- Usted fue misionero en Tanzania más de veinte años. ¿Qué le llamó a esta vida?

Lo que me atrajo a la vida misionera, en primer lugar, fue la llamada de Dios a ser sacerdote, ya que yo era muy joven.

- ¿Qué edad tenía cuando decidió ser sacerdote, o se interesó en este camino?

Creo que desde que tenía once o doce años, sentía esta vocación. Entonces conocí --por casualidad, porque estaban viviendo en mi pueblo- a los jesuitas, que tenían su propio seminario teológico, y más tarde a los Misioneros de África, los Padres Blancos. Esto me ayudó a centrarme en África y en la vida misionera.

- ¿De qué tipo de grupos de fe estamos hablando en África y cuáles son mayoritarios?

Los cristianos son, sin duda, el grupo mayor en la mayoría de los países de África, excluyendo el norte, que es 100% musulmán. El islam es el grupo mayor después. Está en la mayoría de los países del este al oeste y el sur de África. Está también la religión tradicional africana, a la que no hemos prestado suficiente atención. Es muy importante y de alguna manera logra la adhesión y tiene un impacto en la vida diaria de muchos africanos, ya sean cristianos, musulmanes o no pertenezcan a ninguna religión establecida.

- Si he entendido bien, hay un crecimiento en el cristianismo, el islam y en las religiones tradicionales africanas. ¿Significa esto que algunos tienen dos identidades: los cristianos mantienen algunas de sus prácticas religiosas tradicionales?

Hay un poco de eso, pero no es tan simplista. Es cierto que la religión tradicional africana es parte integral de la cultura de África.

- El catolicismo africano ha experimentado una explosión de crecimiento. ¿A qué se debe?

Hay varios factores decisivos en el desarrollo del catolicismo. Ahí está la educación. Los primeros misioneros enseguida crearon escuelas y en las escuelas enseñan la fe católica. También hubo preocupación por el progreso social: atención a la salud, la educación y el desarrollo de la agricultura y otros proyectos, lo que ayudó a los africanos. El africano vio que no era precisamente una conquista colonial. A veces se dice: “Los misioneros llegaron y nos dieron la Biblia y cogieron nuestra tierra”. En la mayoría de países de África, los misioneros tuvieron en cuenta, sobre todo, el bienestar de la población local. La gente se dio cuenta.

- ¿... un deseo de bienestar del individuo?

Eso es. Así que creo que estos son los factores que ayudaron al crecimiento del catolicismo en África.

- El crecimiento de la fe en África es extraordinario. ¿Diría que es una de las más importantes historias de misioneros sin contar?

Es cierto. Puede que no sea suficientemente conocida, pero es cierto que en, más o menos 150 años, ha habido un crecimiento muy importante y seguramente los misioneros y catequistas que trabajan con ellos deberían recibir un agradecimiento.

- En 2050, tres países de África estarán entre los diez mayores países católicos del mundo: Congo, Uganda y Nigeria. ¿La Iglesia católica ha prestado suficiente atención al potencial de crecimiento que se avecina en África?

África está muy agradecida al papa Juan Pablo II y a sus numerosos viajes allí, porque atrajo la atención sobre África. Vino. Visitó. Estuvo con la gente. Habló con ellos. Trató de hablar en su propio idioma. Fue muy apreciado por eso y creo que dió una imagen muy buena a los africanos, que en realidad son parte y parcela de la Iglesia católica, y esto es importante.

- ¿La cuestión entonces es si el resto de la Iglesia presta suficiente atención a África?

Yo diría que hay problema debido a la impresión que los africanos causan a los europeos cuando vienen. Vemos aquí a veces enfrentamientos, malos entendidos y algunos partidos políticos minusvaloran mucho a los inmigrantes de África. Esto da una imagen falsa de lo que sucede. En segundo lugar, la mayoría de los medios de comunicación sólo hablan de África cuando hay un problema: el sida, la violencia étnica, los conflictos religiosos, la pobreza, etc. Esto da una imagen muy distorsionada y sentimos como misioneros la responsabilidad de dar una imagen positiva de África, lo que está sucediendo allí y la solidaridad que existe, el fuerte deseo de los africanos de resistir a todos estos males y a la violencia.

- El Islam es un desafío para la Iglesia católica. Uno de cada tres africanos se considera musulmán. ¿Cómo responde la Iglesia católica a esta cuestión del islam?

Es un gran desafío. El islam crece, no tanto como algunos medios dicen, pero está creciendo. Cuenta con el apoyo de los países ricos de Oriente Medio, ya sea Arabia Saudí o los Emiratos, que ayudan en el desarrollo y financiación de proyectos de base religiosa. Desde nuestro punto de vista, de los misioneros --y misioneros nacidos en Argelia, que es un país musulmán- el diálogo es una clave muy importante que tiene que ser desarrollado para ayudar a que musulmanes y cristianos convivan pacíficamente. He visto, por ejemplo, en Dar Es Salaam, Tanzania, familias de tres o cuatro, de los cuales uno o dos son musulmanes y el otro cristiano, viviendo en la misma casa. Comparten la misma cocina, incluso el baño, esto es algo que tiene que ser impulsado, la convivencia pacífica.

- ¿El “diálogo de vida”?

No sólo, aunque es importante. También debe haber diálogo religioso. Los conflictos en África, como en muchas partes, a menudo tienen una dimensión religiosa y en ocasiones son alimentados por sentimientos religiosos. Así que los cristianos y los musulmanes tienen que ser capaces de dialogar y entenderse mejor. Por supuesto que adolecen de la violencia, el terrorismo, pero estos actos son perpetrados por pequeños grupos de musulmanes y cristianos, incluso. Nigeria es un buen ejemplo. Yo estaba en Nigeria no hace mucho tiempo y me encontré con los obispos y gente que decía: “Puede ser que tengamos todos estos problemas, pero todavía podemos sentarnos, dialogar y resolver algunos de estos temas”.

- Usted toca el tema de los conflictos. En las últimas décadas hemos visto, por desgracia, conflictos entre cristianos y musulmanes. ¿Es esta una tendencia creciente? ¿Es un problema que veremos cada vez más en el futuro, ya que estos grupos religiosos se expanden y misionan?

No creo que en África sea esta la tendencia. En primer lugar, ya sea islam o cristianismo, como he mencionado antes, hay esta base de “africanidad”, como yo lo llamaría, muy fuerte y en esto hay un fuerte sentido de tolerancia para aceptar a los que son diferentes. Esto es parte de la vida africana y es una cualidad muy grande, que significa que los africanos son capaces de vivir con personas diferentes. La cuestión de los conflictos, creo, viene de la cuestión del poder.

- Hemos hablado sobre los flujos de diferentes religiones en África. Uno de ellos es el rápido crecimiento de las iglesias pentecostales. El cardenal Policarpo Pengo de Tanzania habló de “éxodo” de jóvenes católicos hacia las Iglesias pentecostales. ¿Ve el mismo desafío? ¿Y si es así, qué está haciendo la Iglesia católica?

Es un problema real y sin duda difícil, porque estamos hablando de la comunidad cristiana, los pentecostales, que se llaman Iglesias cristianas. Es cierto que en muchos países se observa a personas que se desplazan hacia estas Iglesias. ¿Qué es lo que la Iglesia católica no está haciendo que atrae a los católicos hacia las Iglesias pentecostales? Yo creo que es la cuestión de la pobreza. Las iglesias pentecostales atraen a los demás cristianos, dándoles esperanza de que se harán ricos, que se van a curar, se les dará un trabajo, y su vida en la granja será buena.

- ¿Es el evangelio de la prosperidad?

El evangelio de la prosperidad, de los milagros y que sucederán rápidamente. Cuando se es pobre, cuando se está enfermo, cuando no se tiene dinero para ir a la enfermería o al hospital y comprar la medicina, ¿por qué no? Se hace muy atractivo. Ese es un aspecto de la atracción. Está también el modo en que los pentecostales se organizan en pequeñas comunidades, que son a menudo el resultado de un líder muy carismático, alguien que puede hablar muy bien. Así que usted ve aquí la cuestión de la cultura: El que habla muy bien el idioma, se ha aprendido la Biblia, puede citarla, toca el corazón y los problemas de la gente.

- ¿... y la palabra de Dios es muy respetada en África?

Claro, pero es por desgracia muy a menudo manipulada. Van a las comunidades, que son muy cálidas, muy fraternales, y cantan en su propio idioma, bailan en su propia cultura y la inculturación, con la que la Iglesia católica tiene dificultad todavía, los pentecostales la han hecho, y esto les hace atractivos para los católicos. Recuerdo que en Nairobi después de reunirnos con el secretario general de todas las iglesias protestantes, hablamos de este tema y dijo que no nos preocupáramos porque las personas tienden a ir a las iglesias a hacer “compras de ventanilla”, porque los pentecostales no tienen estructura. Su estructura es muy flexible.

- ¿Surge en torno a una persona?

Está basada en una persona y cuando hay un conflicto alguien inicia otra iglesia, por lo que hay divisiones repetidas. Así que, dijo el secretario, veo que la gente suele regresar a las Iglesias principales. Pero es un problema real, porque el diálogo no es fácil en el sentido de que ...

- ¿Diálogo con quién?

Exactamente. No hay una estructura. No hay una teología organizada. Es difícil y seguramente para muchos pastores y obispos es una cuestión importante y preocupante.

- ¿Cómo diría que ha cambiado su trabajo misionero con los años en África?

Si se piensa en el principio, el contexto ha cambiado drásticamente. Yo diría que desde 1868, finales del siglo XIX, hasta ahora, hemos experimentado una transición de la época colonial a la globalización, en muy poco tiempo. Los cambios son muy espectaculares, sobre todo entre los jóvenes africanos. Los misioneros tenemos que ajustarnos a esta situación siempre cambiante. La globalización hoy trae muchas posibilidades, pero también ha traído algunos efectos negativos, los peores aspectos de nuestra civilización y cultura occidental se han trasladado a África sin explicación ni antecedentes históricos para entender por qué. Se imponen simplemente, sobre todo a través de los medios de comunicación.

- Los Padres Blancos tienen muchas vocaciones locales en África. ¿Cómo crece la comunidad de África?

Del 80% al 85% de nuestros candidatos vienen de África. Ahora tenemos más o menos doscientos hermanos africanos. La mayoría de nuestras casas de formación están en África. Es un avance muy importante para nuestra congregación, que era predominantemente de Europa y Canadá desde el principio, hasta convertirse en una realidad africana. Podemos ver que poco a poco los jóvenes africanos asumen la mayor parte de las responsabilidades y se están convirtiendo en líderes de nuestra sociedad, y esto gracias a la formación, ya que es uno de los mayores desafíos en África para la Iglesia hoy, ofrecer una auténtica formación a los sacerdotes. Usted ha mencionado que los seminarios están llenos, pero puedo oir a muchos obispos pedir “formadores”, personas que puedan acompañar el desarrollo espiritual de los jóvenes seminaristas, y en cuanto a nosotros tratamos de mantener nuestros seminarios pequeños, porque creemos que es importante conocer a los seminaristas, para ayudarles a discernir su vocación y darles la mejor formación para que cuando vuelvan a África, a donde están citados, puedan dar lo mejor de sí mismos.

- ¿Prevé usted que los sacerdotes africanos sean misioneros de Occidente, en vista de la disminución de las vocaciones en Europa Occidental y Estados Unidos?

Ya están en Europa, al menos, un gran número de sacerdotes y religiosos de África están trabajando y ayudando. No creo que los sacerdotes o religiosos africanos sean la respuesta a los problemas de Europa o América, pero creo que es muy importante contar con esta colaboración y el intercambio de experiencias.

 

Fuente: InfoCatólica

Franciscanos de la Inmaculada

 

 

 

 

La familia de los Franciscanos de la Inmaculada, en sus ramas masculina y femenina, proponen un ideal de vida evangélica, vivido bajo la luz de la Inmaculada, siguiendo los pasos de San Francisco de Asís y San Maximiliano María Kolbe. Viven una vida comunitaria de oración, de pobreza, de penitencia, en el espíritu devoto de total consagración a la Inmaculada para que Ella los transforme en Jesús crucificado, al ejemplo de San Francisco, y los haga sus instrumentos en la conquista de todas las almas para Dios.