Archivos del blog

domingo, 20 de noviembre de 2011

NUNCIATURA: ANVERSO Y REVERSO





Una noticia publicada en AICA (15.11.11), anuncia el alejamiento de Monseñor Adriano Bernardini y señala que deja el recuerdo de un nuncio apostólico “de carácter afable y bondadoso, pero no exento de firmeza en la ortodoxia doctrinal y en la defensa de la figura del Santo Padre, su franqueza en la exposición y tratamiento de ciertas situaciones eclesiales necesitadas de corrección, se adivina en algunas homilías que trascendieron las fronteras del país”. Pero el reverso de aquella sustancial reseña elogiosa, refleja  las más importantes circunstancias que le tocó remontar al destacado diplomático. Hechos graves y momentos sumamente críticos, tanto por la situación interna de la Iglesia como en las relaciones con el poder público.
A saber:
- Por Decreto Nacional N° 1086/05 se fijó un extenso y minucioso plan contra la religión y la moral católica, con especial promoción de la homosexualidad.
- Se impuso la educación sexual y del programa nacional de Salud sexual y Procreación responsable, alentando la promiscuidad “segura” con perspectiva de “género”. Promulgación de la Ley Nacional de Educación: enseñanza laica y materialista acorde al marxismo. Promoción del aborto y los anticonceptivos. El ministro de Salud Pública induce públicamente a la promiscuidad sexual y el Obispo Castrense monseñor Baseotto le advierte la falta con palabras evangélicas. A raíz de ello el prelado es destituido calumniosamente, con silencio y abandono general de sus pares. En el marco de la persecución terrorista, condenan a cadena perpetua —en juicio inicuo— al sacerdote Christian von Wernich.
- El Presidente de la Nación reparte preservativos en el interior del país, pero inmediatamente después del hecho se le facilita la basílica de Luján  para su campaña electoral; con la presencia del diocesano.
- El Obelisco de más de 70 metros emplazado en el centro de la Ciudad de Buenos Aires —sede del Cardenal Arzobispo— es recubierto oficialmente con un enorme preservativo. No se registra ninguna protesta.
- La Ciudad de Buenos Aires contrata el asesoramiento de SIGLA (Sociedad de Integración Gay Lesbiana Argentina).
- Los homosexuales atacan la Catedral de Buenos Aires y es defendida por un grupo de católicos, que luego fueron desautorizados como “fundamentalistas”. La Universidad Católica de Córdoba le concede el doctorado “honoris causa” a la presidenta de las Abuelas de Plaza de Mayo, conocida apologista del terrorismo.
- Se permite la actuación pública —y deferencias eclesiásticas— a un sacerdote terrorista que participó del sangriento copamiento de una unidad militar. El Arzobispado de Buenos Aires abre la causa de canonización de cinco religiosos afines a terroristas e inaugura un monumento recordatorio en la iglesia de San Patricio. El Presidente Kirchner preside en ese templo la ceremonia de homenaje especialmente invitado por el Cardenal (cfr. “El Jesuita”, pág.114). Se acompaña o tolera la impostura histórica que absuelve y enaltece al terrorismo marxista e inventa el “genocidio” de la fuerzas de seguridad.
- A instancias de la DAIA (Delegación de Asociaciones Israelitas) suprimen la enseñanza religiosa en las escuelas de Catamarca. El gobierno tucumano suprime la bandera provincial porque figuraba una Cruz. En lugares públicos de Buenos Aires y Córdoba, se realizan exposiciones sacrílegas con apoyo oficial.
- El “Equipo de Sacerdotes para las Villas de Emergencia, de la Arquidiócesis de Buenos Aires”, manifestó que la cultura villera es el cristianismo popular… es un cristianismo no eclesiástico sino con auténticos valores evangélicos (AICA, 25.7.07): hoy colaboran especialmente con la Universidad Católica.
- Las “Madres de Plaza de Mayo” —organización de mujeres defensoras del terrorismo— ocuparon la Catedral de Buenos Aires para realizar una protesta. Y su presidenta confesó públicamente haber improvisado un retrete en el recinto sagrado.
- Se dispone (el 30 de mayo de 2008) la enseñanza obligatoria en escuelas públicas y privadas de “todos los métodos anticonceptivos”; estableciéndose que “el preservativo es el único método existente para prevenir el virus del Sida”. El gobierno nacional promueve las “uniones civiles” entre personas del mismo sexo. En la legislatura porteña rige “el derecho a ser  diferente”. Se realizan en Buenos Aires “matrimonios” homosexuales —antes de la nueva ley nacional— con apoyo de la autoridad local; lo mismo que ocurre en otros lugares del país. Acompaña a todo, el aplastante desenfreno de la Televisión. En lugares del interior, como el Chaco, se promueven oficialmente publicaciones culturales pornográficas, exaltando la pedofilia.
- Un obispo británico, radicado en Buenos Aires, es expulsado inicuamente del país sin ningún reclamo.
- En la sede de La UCA se realiza un Coloquio Internacional de Derechos Sociales organizado con la AMIA y la Casa Sefarad-Israel: con la presencia de una propulsora de la ley de “matrimonio” homosexual, Alicia Kirchner, ministra de Desarrollo Social de la Nación.
- En dicha Universidad siguió figurando como Profesor Emérito, el obispo que debió dejar la diócesis por su escándalo homosexual con un joven de 23 años, filmado “in fraganti”. Y en una localidad provincial -Rufino- administró públicamente el sacramento de la Confirmación.
- Se publica un libro, “El Jesuita”, biografía del Arzobispo de Buenos Aires, donde se aprecian sus inclinaciones y apoyos a la extrema izquierda, junto con arrebatos místicos en la Sinagoga.

- Continúa la indisciplina litúrgica-

DSC04207_medium
El párroco celebra la Santa Misa en un Campamento de Infancia Misionera
La foto está publicada en el sitio de la parroquia Ntra Señora de Lourdes de Beccar
Nota: Lo consignado no tiene carácter exhaustivo y se ignoran las pertinentes actitudes del señor Nuncio en cada caso. Destacándose la preservación de las buenas relaciones diplomáticas en situaciones ríspidas; y la serenidad frente a los escándalos.
Noviembre de 2011
Fuente: Reenvío de Tábano Informa

NOTA DE DIARIO PREGÓN DE LA PLATA: Esperamos que este resumen llegue al Vaticano, a fin de que determinen si estas son las conductas que debe seguir la Iglesia Católica, o si se debe volver a lo que siempre fue la Iglesia: Una, Santa, Católica y Apostólica en fidelidad a la Tradición y a 1900 años de Magisterio claro, único y sin ambigüedades... (cabe destacar que se está inventando actualmente un pseudo "magisterio" modernista -condenado por San Pío X en la Encíclica Pascendi-, basado en la opinión, en ambigüedades y en zonas "grises" que entorpece la Fe de los entendidos y confunde la Fe de los humildes, por si nadie lo ha advertido aun en el Vaticano ni entre los Obispos que se reunen en los diversos Episcopados del mundo). Es decir, como se demuestra en la síntesis: se tolera hoy no solamente el abuso litúrgico y el delito litúrgico, la desviación y la heterodoxia dentro de la Iglesia, sino también se admiten las blasfemias contra Dios en los mismos templos ¿Qué no diría Jesucristo a los Pastores hoy?

Publicado por Diario Pregón de La Plata en 11/20/2011

+ La Misa tradicional perseguida en...+



Transcribimos a continuaciòn, unos pàrrafos que nos han llegado en los ùltimos dìas. Nos consta que hace varios años los fieles españoles, han solicitado en varias diòcesis la celebraciòn de la Santa Misa, segùn el Misal del Beato Juan XXIII. Hemos omitido algunas palabras y frases para no exponer a quien nos escribe, y en razòn de lo que èl mismo nos pide. Sòlo podemos agregar que damos fe de la veracidad de lo que se afirma en el texto.

XXX, 15 de noviembre de 2011
Estimado amigo:

Le escribo para un asunto muy grave. Se trata de la persecución que está sufriendo la Santa Misa Tradicional en ... por parte de ... Espero que usted lo trate con la prudencia que requiere el tema pero con la valentía que necesitamos para defender esta causa tan en sintonía con el magisterio del Papa y con la tradición casi bimilenaria de la Iglesia. Es esta denuncia pública lo último que nos queda. No le escribo en nombre de..., sino en el mío propio. Porque una porción pequeña de fieles laicos no podemos más. Nos sentimos vejados, vilipendiados, ridiculizados. De nuestra ... han salido en apenas 5 años ... vocaciones sacerdotales y ... religiosas; más que muchas parroquias y diócesis en décadas. Y encima nos acusan de afán de protagonismo y de un afán desmedido en querer volver al pasado; una Iglesia superada --dicen-- donde queremos promover cosas que ya no se llevan. Olvidan la doctrina del Romano Pontífice y los maravillosos frutos de la JMJ, donde hemos visto gracias a los medios de comunicación a miles de jóvenes plenamente modernos y fieles a la tradición. Así lo han reconocido decenas de obispos franceses y los españoles ...Nos estamos planteando recurrir a Roma, pero aún teniendo esperanzas en una resolución favorable (así lo constatan las constantes decisiones de la Comisión Ecclesia Dei, donde hasta se ha corregido con prontitud a cardenales u obispos que restringían la promoción de la liturgia tradicional), tememos que ello derive en un miedo a encontrar sacerdotes dispuestos a celebrarla y en un arrinconamiento cada vez más acentuado. Como está pasando. Nadie quiere acogernos. El pánico se está extendiendo entre ellos. Algunos, como nos contaba esta mañana ... de... que nos apoya desde el anonimato porque teme represalias, hasta han sido amonestados por... con gravísimas admoniciones, donde les acusaba de desobediencia manifiesta y les amenazaba con la suspensión “a divinis”. ¡El acabose! Eso sin olvidar que hace un año se hacía un uso restrictivo del Motu proprio “Summorum Pontificum” despidiéndonos de la Parroquia de...(donde permanecimos felizmente durante varios años gracias a la labor del párroco anterior, Monseñor... nos había acogido con cariño de padre, tal como fue reconocido al ser felicitado por el ...) y autorizando (cuando ello no es necesario, según el Motu proprio) a un solo sacerdote, D. ..., que tan amablemente nos atiende pero con las lógicas interrupciones de quien tiene otras obligaciones en su Parroquia de ... de la ciudad. Cuando él no puede un domingo o solemnidad, nos quedamos sin la Santa Misa, porque el arzobispo tiene prohibido que venga otro. ¿Cree usted que es de recibo ser tratados así por querer la misa que hizo santos a San Ignacio de Loyola o a Santa Teresa de Jesús? ¿Cómo puede un pastor de la Iglesia interpretar en sentido restrictivo un derecho superior y supremo, como el papal? ¿Si no obedecen los obispos cómo quieren que obedezcamos los súbditos? Y no quisimos decir nada por vivirlo con espíritu sobrenatural y no provocar un conflicto abierto con la máxima autoridad eclesiástica.Pero no acaban ahí las invectivas. El vicario general ..., además, ha prohibido en fechas recientes a ...la celebración de la Santa Misa según el Ritual del Beato Juan XXIII con motivo de... con palabras así: “nosotros no queremos que comience ahora la moda de celebrar con la liturgia tridentina en .., vayan a querer más.., sino que se celebre correctamente con la misa actual, que es la que quiere el Concilio”. Palabras dichas en persona al Sr... y que no necesitan comentario, pues son un cúmulo de contradicciones, falsedades, lugares comunes e incultura litúrgica y teológica en grado sumo, impropias de todo grado de un sacerdote e inauditas de quien presta tan alto servicio a la Iglesia metropolitana, que manifiesta, y esto es lo peor, una desobediencia sin paliativos a la ley suprema (y la intención al promulgarla) de Benedicto XVI. Además, el propio prelado amenazó a ... por comprometerle con nuestro asesoramiento a la citada... en un posible correctivo que venga de Roma. ¿Quizás teme que se tambalee ...que espera con ansiedad o la remoción a la sede...?No conforme con esta situación, se nos invita por parte de la Comunidad de ... (con silencios apesadumbrados que nos hablan de que alta instancia eclesial viene la decisión) a buscar otro lugar para la liturgia tradicional. Se nos echa, dicho con claridad. Y se nos sugiere por parte de... el traslado a una capilla a las afueras, el templo de ..., en medio de un descampado a las afueras de la ciudad y arrinconarnos en una capilla que no reúne las condiciones dignas y al albur de los caprichos del párroco de turno, cuando tantos templos hermosos de la ciudad están cerrados la mayor parte de la jornada, incluso los domingos, y algunos hasta totalmente clausurados. ¿Es tan grave querer solo uno un rato a la semana cuando hasta se ceden parroquias como la de ... para actos ecuménicos, como las celebraciones de ...?Palabras y hechos que suponen, en suma, una decepción profunda en nosotros y un adiós a tantas esperanzas puestas en este pontificado hispalense. Cierto es que se han producido notables logros en el pastoreo de.., pero no menos cierto es que su odio a la Liturgia y a la Tradición (nos dicen que hasta le aterra revestirse con traje coral o de sola sotana negra) está socavando y comprometiendo, como decía, algunas cosas positivas. Ello sumado a más situaciones que están llevando a una asfixia al sector más floreciente del clero, con algunos hechos que le relato. Nos dicen que hasta hay muchos sacerdotes que han dejado de ir a donde vaya ..., temiendo sus airadas reacciones en público. Voces, pataleos, correcciones a sacerdotes en público, improperios a monaguillos en el altar, caras largas, anulaciones de celebraciones 10 minutos antes y un largo etcétera. Todas estas situaciones están llevando (puede comprobarse, insisto, leyendo la prensa local), a un sentimiento de apatía entre los fieles, que solo tienen deseos de pasar pronto página de este “kit kat” tan poco agradable y tan manifiestamente contrario a lo que se espera de todo buen obispo, como dice el Apóstol en una de sus epístolas: “episcopus non litigiosus”.Espero que usted haga pública esta denuncia. La necesitamos. Es una situación de emergencia, como la de ... en .... O quizás mucho peor porque ... es más permisivo para lo bueno y para lo malo. Aquí se busca la igualdad por abajo, con la mediocridad, con los que obedecen al Papa solo de fachada, por mucho que lo citen solo para lo que le interesan. Muchos sacerdotes tienen verdadero miedo a represalias y así nos lo han trasmitido con lágrimas en los ojos, aterrados y hundidos. Otros nos miran sonriéndose con la pertinente burla y escarnio, sabiendo que cada vez se nos machaca más. Tiene que comprender, pues, que no sabemos lo que hacer y que quizás, llenos de tristeza y dolor, este escrito sea lo único que pueda arreglar --por temor a Roma o al poder de Internet-- esta situación tan lamentable, tan impropia de los hijos de Dios y tan vergonzosa para nuestra Santa Madre Iglesia. Un seglar, como servidor, jamás podía pensar en una situación así en el interior de su Iglesia. Mis hijos pequeños y mi esposa me preguntan por qué hemos cambiado ya de templo dos veces y no sé qué responder. Antes que mentir, prefiero callar. Menos mal, que “omnia in bonum” y que tenemos una fe si no a prueba de bombas, al menos resistente a pruebas tan duras por parte de quienes deberían cuidarnos con solicitud. Si pasamos el trágico postconcilio con sufrimiento, también soportaremos a estos lobos con piel de cordero, indignos sucesores de S... y ... en la sede de .... Recemos y actuemos. La Iglesia necesita de nuestra obediencia y leal colaboración, pero aún más de nuestra valentía y activa resistencia. Llegó el día en que nos plantamos como hombres y como católicos. La paciencia tiene un límite. Se acabó el silencio. Por lo menos, con su ayuda, van a saberse las cosas. Está en juego la verdad y la dignidad. ¿Tendremos algún día la suerte de tener un arzobispo normal? Ojalá en Roma, dulce hogar, nos oigan y se ponga fin a esta situación de penumbra y podamos decir con alegría: “In te, Domine, speravi: non confundat in aeternum”.Agradecido por su amabilidad, reciba un saludo afectuoso en Cristo Rey y mi sincero agradecimiento, que pagaré muy gustoso con oraciones.
(Siguen datos personales)

Entrevista al Prefecto de la Congregación para los Obispos, Card. Marc Ouellet




Presentamos la traducción de La Buhardilla de Jerónimo de esta interesante entrevista que el periódico Avvenire ha realizado al Cardenal Marc Ouellet, Prefecto de la Congregación para los Obispos desde hace poco más de un año, en la cual el purpurado explica detalladamente la difícil misión que se le ha encomendado: ayudar al Santo Padre en el nombramiento de obispos en gran parte de la Iglesia Católica.

***

El Cardenal Marc Ouellet ha pasado ya su primer año como prefecto de la Congregación para los Obispos. Una tarea de gran importancia y delicadeza que le ha confiado Benedicto XVI. Porque es él quien guía el dicasterio que colabora más de cerca con el Papa en la elección de la mayoría de los obispos de la Iglesia Católica, en la práctica casi todos los de Europa y América, así como los de Australia y Filipinas. El purpurado canadiense, teólogo refinado, alumno de Hans Urs Von Baltasar, políglota, con un pasado de actividad académica y pastoral en su patria, en Colombia y en Roma (donde ha tenido también una breve experiencia curial), ha aceptado hacer con Avvenire un primer balance, obviamente provisional, en este nuevo “oficio”.
*
Eminencia, ¿cómo ha sido pasar de ser Arzobispo de Québec a este cargo?

La transición ha sido difícil, sobre todo en los primeros meses. Me faltaba el contacto humano y afectivo con la gente que es constitutivo de la misión de un obispo diocesano.
*
Sin embargo, usted ya había estado en la Curia como secretario del Pontificio Consejo para la Unidad de los Cristianos…

Sí, pero cuando fui a Québec para mí se trataba de un traslado definitivo… Me sumergí en aquella realidad. No pensaba volver. El Santo Padre decidió llamarme aquí y he venido con alegría. Sin embargo, la transición ha sido subjetivamente difícil.
*
¿Es tan difícil el “oficio” de prefecto de la Congregación para los Obispos?

No es poca cosa. Es necesario escuchar mucho. Es necesario conocer bien las muchas Iglesias locales en los diversos continentes. Es necesario estudiar muchos expedientes. Y, no habiendo tenido experiencias previas en el dicasterio, a veces podían surgir algunas inseguridades en la praxis a seguir en las diversas situaciones. Gracias a Dios he podido consultar y apoyarme en la experiencia de quienes trabajaban aquí desde hace tiempo. De todos modos, ahora me siento seguro en la comprensión de los mecanismos y, por lo tanto, en el gobierno de la Congregación.
*
Imagino que los encuentros regulares con el Papa, por lo general todos los sábados, lo han ayudado…

Esta posibilidad de reunirme con él frecuentemente ha sido para mí lo más positivo, en el sentido de confirmarme, de acoger lo que le iba proponiendo, después de todos los mecanismos de consulta y la escucha de las opiniones de los diversos miembros de la Congregación durante las reuniones de los jueves. En pocas palabras, este primer año ha sido una escuela. Un poco dura y muy exigente.
*
¿Es difícil encontrar un obispo para la Iglesia Católica?

La Iglesia tiene una praxis consolidada de consulta para los nombramientos de los obispos. Para tomar esta decisión se escuchan los pareceres de una lista de personas que pueden variar de situación a situación, pero que generalmente comprende una red bastante precisa de figuras para ser escuchadas, junto a otras. Esta investigación ofrece bastantes elementos para descartar a algunos candidatos y aceptar y proponer a otros. En algunos casos se necesita esperar y llevar a cabo investigaciones adicionales. En su conjunto se trata de un proceso serio, normalmente bien hecho. A veces, sin embargo, no todo llega a buen puerto.
*
¿En qué sentido?

Puede ocurrir que el candidato seleccionado no acepte.
*
¿Cuántas veces ha sucedido este año?

Ha ocurrido un poco más de lo que me podía imaginar.
*
¿Por qué, en su opinión?

En estos últimos años el rol del obispo y de las autoridades en general, religiosas y políticas, no ha resultado sencillo. También en consecuencia de los escándalos, de las campañas periodísticas y de las denuncias concernientes a la cuestión de los abusos sexuales sobre menores perpetrados por sacerdotes y religiosos. Se comprende que no todos se sientan capaces de afrontar estas situaciones. De todos modos, si alguno tiene razones también personales para no aceptar, esta decisión es respetada.
*
¿Le ha sucedido cruzarse con casos de carrerismo eclesiástico?

Sucede que se ven sacerdotes que esperan ser promovidos. Puede ocurrir también que hay movimientos y presiones para sugerir e insistir por esta promoción. Por eso es muy importante valorar no sólo la madurez humana y afectiva, sino también la madurez espiritual de los candidatos al episcopado. Un obispo, de hecho, debe saber para Quién trabaja, es decir, para el Señor y para la Iglesia. Y no para sí mismo. Cuando esto ocurre se percibe por el modo en que la personalidad se manifiesta. En aquel que busca hacer carrera es el propio interés lo que domina o tiende a dominar.
*
Pero todos podemos sufrir la tentación de la ambición…

En efecto, agrada ser apreciados o promovidos. Y esto es legítimo. Pero ser obispo de una diócesis – sea pequeña, mediana o grande, esto no importa, en todos se sirve igualmente al Señor y a Su Iglesia – es otra cosa. Todas las mañanas, cada obispo debe recomenzar preguntándose a sí mismo: ¿para Quién trabajo? ¿A Quién he entregado mi vida? Y debe permanecer auto-crítico hacia sus motivaciones, deseos y ambiciones personales.
*
En el procedimiento para la elección de los obispos, ¿hay algo por perfeccionar?

Actualmente, también en la estela del Vaticano II que ha desarrollado el sentido de la colegialidad episcopal, para la elección de nuevos sucesores de los apóstoles son consultados aquellos que ya son obispos y otros eclesiásticos y laicos de juicio seguro y de reconocido sensus Ecclesiae. El fin del mecanismo que lleva a la elección de un obispo es verificar la idoneidad de un eclesiástico para esta misión. Pero las reglas no son absolutas. Puede ocurrir que el Papa, conociendo muy bien una personalidad y una situación, pueda tener claro cómo se debe satisfacer la provisión de una diócesis. En este caso las consultas son menos necesarias. Pero fuera de este caso específico, se trata de respetar las reglas y los procedimientos vigentes que, de por sí, me parecen válidos.
*
Algunos años atrás, un predecesor suyo, el difunto cardenal Bernandin Gantin, auspició, también como antídoto contra el carrerismo, el retorno a la vieja disciplina de la Iglesia que impedía el traslado desde una diócesis a otra. ¿Qué piensa al respecto?

Siento que no tengo todavía experiencia suficiente para responder ahora esta pregunta. Puedo agregar, sin embargo, que cuando un obispo es nombrado debería decir: “he aquí mi puesto, que recibo del Señor al servicio de Su Iglesia, que es Su Cuerpo y Su Esposa, y me entrego totalmente a esta Iglesia particular”. Un obispo no debería tener personalmente otras preocupaciones. Cuando es necesario proveer a alguna arquidiócesis importante y grande es razonable, sin embargo, que se busque entre los obispos que ya han dado una buena prueba de sí mismos y podrían ser llamados a una responsabilidad mayor. Ciertamente esta práctica, en sí razonable, puede generar en alguno la expectativa de alguna promoción. Pero en este caso el problema no es el traslado desde una sede a la otra sino la madurez espiritual del prelado, el cual, si cultiva este tipo de expectativas, está bien que permanezca donde está.
*
El Catholic News Service ha hecho notar que las visitas ad limina ya no son más cada cinco años sino cada siete, y que los obispos que participan en ellas ya no son recibidos todos en forma individual. ¿Por qué?

Al final del pontificado de Juan Pablo II, por motivos obvios, ya no se podía respetar los tiempos de estas visitas. Por lo tanto se creó, de hecho, este cambio. Permanece, de todos modos, la norma según la cual las visitas se llevan a cabo cada cinco años. Y estamos tratando de recuperar los tiempos para restablecer esta frecuencia. Si bien es difícil porque los obispos son ya cinco mil, el doble de aquellos que participaron en el Concilio Vaticano II.
*
¿Y las audiencias individuales?

Es una cuestión que no concierne a la Congregación sino directamente al Palacio Apostólico. Tampoco en este caso la regla ha cambiado, pero la praxis sí, por varias causas. De todos modos, no tengo ninguna razón para dudar que si un obispo pide justificadamente poder ser recibido individualmente en audiencia, se hará todo lo posible para cumplir este pedido.
*
Hasta pocos años atrás, en los vértices de la Congregación había tres italianos, ahora no hay ni uno solo. ¿Es sólo coincidencia?

No creo que haya un diseño. Pero el nombramiento de los obispos es algo que concierne a todo el mundo. Y tal vez se ha tratado de restablecer un equilibrio. No era ideal que todos fuesen italianos. La internacionalización de la Curia Romana ha sido un progreso positivo en la Iglesia. Pero en la Congregación hay todavía muchos italianos y esto tiene sentido porque la Curia está en Roma y porque la mayoría de las comunicaciones con los nuncios es en italiano.
*
Eminencia, ¿pero cómo debe ser un obispo católico?

Hoy, sobre todo en el contexto de nuestras sociedades secularizadas, tenemos necesidad de obispos que sean los primeros evangelizadores y no simples administradores de diócesis. Que sean capaces de proclamar el Evangelio. Que sean no sólo teológicamente fieles al Magisterio y al Papa sino que sean también capaces de exponer y, si es el caso, de defender la fe públicamente. Además de todas las virtudes que normalmente se piden a los obispos, esta capacidad es en la actualidad particularmente necesaria.

***

Fuente: Avvenire


***