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sábado, 30 de junio de 2012

MONS. AGUER: PARA BENEDICTO XVI LA LITURGIA “ES UN DON DE DIOS” Y NO UNA “REUNIÓN DE ENTRECASA” INVENTADA POR LOS HOMBRES

 

 

 

Reflexión de Mons. Héctor Aguer, Arzobispo de La Plata, sobre el "29 de Junio: Día del Papa" -Solemnidad de los Apóstoles Pedro y Pablo y 60 Aniversario de Ordenación Sacerdotal del Papa Benedicto XVI-, en el Programa "Claves para un Mundo Mejor" del sábado 25 de Junio del 2011.
Mons. Aguer destaca en el Papa la condición de Liturgo, es decir, de mediador entre Dios y los hombres que en el ámbito de la Liturgia de la Iglesia ofrece cotidianamente a Dios el Sacrificio de la Redención: de la muerte y Resurreción de Jesucristo.
El pensamiento litúrgico del Papa manifiesta claramente que la Liturgia no es algo que armamos los hombres o que construye la comunidad cristiana, sino que es un Don de Dios que la Iglesia recibe como un Misterio Salvífico.

 

Texto completo de la alocución televisiva de Mons. Héctor Aguer:

“El 29 de junio se celebra la solemnidad de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo y para nosotros, los católicos, es el día del Papa. Corresponde, entonces, que ese día le dediquemos un recuerdo especial en la oración a nuestro Santo Padre Benedicto XVI”.

“Este 29 de junio, tiene para el Papa un significado muy especial, porque se cumple el aniversario de su ordenación sacerdotal. Joseph Ratzinger se ordenó sacerdote junto con su hermano Georg el 29 de junio de 1951. Ese día, aquel joven alemán comenzó a ejercitar su ministerio, del cual me interesa destacar un rasgo esencial: el sacerdote es un liturgo”.

“Liturgo designa a aquel mediador entre Dios y los hombres que, en el cumplimiento de esta actividad singular de la Iglesia, ofrece cotidianamente a Dios el sacrificio de la redención. Pensemos lo que significa esto como corazón mismo de la existencia sacerdotal. Hay otros aspectos por supuesto en la vida del sacerdote que correspondería destacar como su misión profética como evangelizador, como difusor del evangelio, como educador en la fe; su entrega pastoral, de caridad, para guiar a los fieles y gobernar a la comunidad cristiana que le es confiada”.

“Me complace, en el caso de este aniversario papal, destacar la condición de liturgo de Benedicto XVI. Es decir aquel que está llamado a ofrecer cotidianamente la oración de la Iglesia toda, especialmente el sacrificio en el que se actualiza la muerte y resurrección de Jesucristo”.

“En el caso del Papa Benedicto XVI, además, podemos notar que la temática litúrgica ocupa un lugar importantísimo en su pensamiento, en su obra de teólogo. A lo largo de su vida de investigador y de profesor, el Papa Ratzinger ha publicado libros, conferencias y ensayos sobre la temática litúrgica”.

“Creo que el pensamiento litúrgico del Papa tiene un punto central: la convicción de que la liturgia no es algo que armamos nosotros los hombres, no es algo que construye la comunidad cristiana, la asamblea que se reúne para el culto de Dios, sino que es un don de Dios que la Iglesia recibe y acoge como un misterio de salvación”.

La Iglesia posee una tradición litúrgica que se va actualizando permanentemente, que es siempre antigua y siempre nueva. Vale, sobre todo, subrayar esto en relación con la reforma litúrgica aplicada después del Concilio Vaticano II y con las posibilidades que ofrece de participación en los misterios de la fe”.

“Desgraciadamente muchas veces la aplicación de esa reforma se ha hecho de tal manera que se ha perdido de vista la cualidad de don que tiene la liturgia, de don que nosotros recibimos con fe, con espíritu de adoración, con gratitud. Es un misterio que nos supera enormemente. De hecho, se puede constatar con pesar que se ha perdido, en muchas ocasiones, la dimensión contemplativa y estética de la liturgia como consecuencia de la pérdida del sentido de su sacralidad”.

“Todo cambia de sentido si se piensa que la liturgia es algo que transcurre entre nosotros, el resultado de una construcción que acomodamos a nuestro gusto, un encuentro de entrecasa en el que lo que importa es “sentirnos bien”, experimentar emociones religiosas y manifestarlas. Entonces la liturgia se torna intrascendente, cuando su verdadera naturaleza le ofrece al pueblo cristiano, a la asamblea celebrante, la gracia de volverse hacia el Señor, de “salir” hacia él”.

“El Concilio Vaticano II, en la Constitución sobre la Liturgia, decía precisamente que nadie, aunque sea sacerdote, añada, quite o cambie cosa alguna por iniciativa propia en la liturgia. Este precepto, del cual desgraciadamente se hizo y se hace poco caso, tiene por finalidad tutelar la sacralidad del misterio”.

“La liturgia es un tema capital en la obra teológica y pastoral del entonces Cardenal Ratzinger y hoy lo advertimos en el modo como Benedicto XVI celebra los divinos misterios. Se ve que es un hombre de oración, un hombre de adoración, que nos invita a todos precisamente a vivir la liturgia como autentica adoración de Dios que nos sale al encuentro para comunicarnos su vida divina”.

“Entonces, en este aniversario de la Ordenación Sacerdotal de Benedicto XVI tenemos la oportunidad de reflexionar sobre esto que es lo cotidiano o por lo menos es lo dominical para los católicos: cómo participar cada vez mejor de la liturgia con autentica devoción, con espíritu de adoración y reconociendo las sacralidad de ese misterio del cual el Señor nos hace participar”.

Fides et Ratio

viernes, 29 de junio de 2012

Álvaro del Portillo y Fulton Sheen declarados venerables

 

Alvaro del Portillo y Fulton Sheen

 

 

Un breve post. Casi de acción de gracias. El servicio de noticias del Vaticano (VIS) ha hecho públicos los decretos de la Congregación de la Congregación para las Causas de los Santos. Entre ellos dos que me llenan de gozo:

Virtudes heroicas:

  • Siervo de Dios Álvaro del Portillo y Díez de Sollano (1914-1994); español; obispo y prelado de la Prelatura personal del Opus Dei.
  • Siervo de Dios Fulton Sheen (1895-1979), estadounidense; arzobispo y obispo de Rochester (EE.UU).

Con el reconocimiento de haber vivido las «virtudes de manera heroica» a los «siervos de Dios»se les declara «Venerables». Ahora comienza la siguiente fase del proceso en la que será requerido un milagro atribuido a su intercesión para la beatificación y otro milagro después de haber sido declarado beato para la canonización.

Son dos personas por las que tengo especial simpatía, por motivos personales que no vienen al caso. No voy a glosar sus vidas. Rome Reports hizo un breve resumen de la vida del obispo americano: el gran evangelizador de Estados Unidos, providencial la declaración en plena «Quincena por la libertad». Para don Álvaro, como se le conocía, en la página del Opus Deiencontraréis una semblanza muy completa de su primer prelado y sucesor de San Josemaría.

Todos estamos llamados a la santidad y contamos con los medios, correspondencia a la Gracia. Pero que a dos pastores se les haya reconocido, después de intenso estudio, el ejercicio heroico de las virtudes es motivo de esperanza, también humana. Porque la responsabilidad en la santidad de la grey a ellos encomendad es muy grande. Como decía el fundador del Opus Dei en Camino, ya que lo hemos mencionado:

Un secreto. —Un secreto, a voces: estas crisis mundiales son crisis de santos.

—Dios quiere un puñado de hombres “suyos” en cada actividad humana. —Después… «pax Christi in regno Christi» —la paz de Cristo en el reino de Cristo.

Aunque los caminos del Señor son inescrutables no es descabellado pensar que ayuda mucho que la cabeza de cada porción del Pueblo de Dios sea fiel y se haya consumido por los suyos y por todos. Quizá es un contrapunto maravilloso a las noticias recientes de malos obispos en su comportamiento, en su doctrina o en su cobardía.

Lo dicho, que sólo quería exultar un poco, otros escribirán mejor sobre ellos. Por cierto, los dos eran extraordinarios comunicadores y buenas cabezas. Y buen ejemplo para todos los Obispos del mundo.

 

Fuente: InfoCatólica

jueves, 28 de junio de 2012

Ex-sacerdote anglicano celebra Misa tradicional

Primera Misa tradicional del P. John Hunwicke en Londres

El P. John Hunwicke, ordenado sacerdote católico del Ordinariato de Nuestra Señora de Walsingham anteayer, ofició su Primera Misa, en la Forma Extraordinaria del Rito Romano, en el Brompton Oratory de Londres (Reino Unido), acolitando el hermano Martin, RT.


 

 

 

Fuente: http://catholicvs.blogspot.com.ar

Interesante debate sobre el humanismo en el siglo XXI entre el Cardenal Cañizares y Zapatero

 

 

 

 

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La Universidad Católica de Ávila (UCAV) ha reunido por primera vez en un debate al cardenal Antonio Cañizar es y al ex presidente del Gobierno, José Luis Rodríquez Zapatero, en el marco de la II Escuela de Verano de la Universidad Católica de Ávila "La España de las reformas. La responsabilidad de los medios de comunicación: crisis y bien común" organizada en colaboración con La Razón. El debate, titulado “El humanismo en el siglo XXI”, entre el cardenal Antonio Cañizares y el ex presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, ha sido una “convocatoria valiente, un acto que será discutido y que generará debate y algunas incomprensiones”, según ha manifestado el ex presidente del Gobierno en su primera intervención en España tras abandonar la Moncloa.
Como conclusión, Francisco Marhuenda, moderador del debate, les ha invitado a hacer un cierre que permita compartir esperanza en el futuro común, en España y en Europa. Ambos han puesto el diálogo como elemento determinante para el cambio y el bienestar social.
El cardenal Cañizares ha manifestado que “nunca se pueden cerrar las puertas al diálogo. El diálogo verdadero trae bienes verdaderos a la sociedad. La cooperación no es posible sin diálogo”, y considera que el diálogo “es fidelidad con las personas con las que se dialoga”. Ha establecido la necesidad de educar para el diálogo para “superar cualquier crisis, ya que “el diálogo es tolerancia, fidelidad al otro, a sus derechos, a algo que unos y otros tenemos que estar sirviendo, la verdad del hombre, el bien común. Lo que sea trabajar por el diálogo es trabajar por el futuro y por una economía nueva”.
Zapatero ha coincidido en las conclusiones de futuro del Cardenal, ya que “el diálogo es la puerta que abre todos los caminos. Sin diálogo no hay progreso, el diálogo es algo más: oír, escuchar y reflexionar”.
El ex presidente del Gobierno ha indicado que “reflexionar no es una tarea fácil en este momento histórico, y más aún como consecuencia de Internet y la globalización”. Considera el diálogo sincero desde el buen propósito como un elemento que facilita el sosiego, alimenta la reflexión y contribuye al progreso. En eso estamos plenamente de acuerdo y ojalá el diálogo europeo y en nuestro país crezca, nos enriquezca a todos y nos haga respetuosos”.
En la cita han estado presentes relevantes personalidades del ámbito de la política y de la cultura como Mauricio Casals, presidente de La Razón, Lydia Jiménez, presidenta del Consejo Directivo de la UCAV, Ángel Acebes, ex ministro, José Crehueras, vicepresidente del Grupo Planeta, Antolín Sanz, presidente del PP de Ávila, Ramiro Felipe Ruiz Nieto, delegado del Gobierno en Castilla y León, Miguel Ángel García Nieto, Alcalde de Ávila, José Bono, ex presidente del Congreso, Alfonso Ussía, escritor, José Antonio Vera, presidente de EFE y Javier Bardají, director General de Antena 3.

 

Fuente: IVOOX

«Se está escamoteando la razón por la que vino Cristo al mundo, toda la historia de la salvación»

Por Juan Manuel de Pada

2010071900195846_640En su conversación con Gonzalo Altozano para «No es bueno que Dios esté solo», lamentó que la religión se reduzca a «moralina».

Las puertas de la céntrica iglesia madrileña de San Ginés se abrieron este domingo para el programa de Intereconomía TV No es bueno que Dios esté solo. Gonzalo Altozano entrevistó al escritor Juan Manuel de Prada en un templo donde fue bautizado Francisco de Quevedo y donde contrajo matrimonio, años antes de convertirse en sacerdote, Félix Lope de Vega, y que contiene una de las mejores muestras de pintura religiosa de Madrid, según explicó brevemente el párroco, José Luis Montes, delegado de Patrimonio del arzobispado de Madrid, quien les había recibido al órgano.


Un arte religioso demasiado cómodo
En ese contexto no es extraño que los primeros minutos discurriesen sobre arte. "La belleza nos pone en comunicación con el misterio", explicó Prada, pero "estamos asistiendo a una pérdida del sentido de la belleza estremecedora" unida a un rebajamiento del sentido de lo sagrado "hasta extremos insoportables".
En cualquier caso, y evocando un pensamiento de la escritora norteamericana Flannery O´Connor(1925-1964) en el sentido de que "la misión del arte es descubrir la acción de la gracia incluso en el territorio donde campea el enemigo", Prada hizo una severa crítica de "la descomposición del arte católico": "El arte religioso se ha convertido en un arte sin problema, acaramelado (todos buenecitos). Eso es negarse a reconocer el pecado original e incluso la naturaleza de Dios, que no es buenecito, también se cabrea, y su Hijo también se cabrea. El arte católico tiene que recordarle al hombre el problema con el que se enfrenta en la vida".


La deserción del pensamiento católico
Esta visión problemática de la relación entre el cristiano y el mundo está cediendo el paso, sin embargo, "a una componenda, a un cambalache que amalgama el reino de Dios y el mundo" y degenera en la "connivencias y convivencias con diversas ideologías". Se cae entonces en una suerte de "dualismo", en el que el cristianismo se reserva para lo sobrenatural, y en la vida corriente desaparece toda diferencia entre el cristiano y quien no lo es.

Como consecuencia, insistió Prada, "el pensamiento católico ha desertado de todos los ámbitos, en un desarme intelectual monstruoso". El mensaje de Cristo, por el contrario, es "desgarrador y obliga a renunciar a las artimañas del mundo".


Marginales y excéntricos
La conversación entre Altozano y Prada caminó también por las consecuencias personales de ese desgarro que Cristo introduce en la vida del cristiano. "Uno tiene que vivir en la marginalidad. Cristo era un excéntrico, todo lo que hacía o decía provocaba escándalo en sus contemporáneos, y vivía a salto de mata", explicó el escritor vasco-zamorano, quien sin victimismo alguno ("con eso hay que contar") confesó que experimentaba en ocasiones el odio en la calle, traducido en insultos: "Es algo con lo que hay que aprender a vivir".
En cuanto a ese odio, "en España la historia nos muestra que siempre es lo mismo: cuando la gente arrasada espiritualmente se mira al espejo y se ve, no se revuelve contra las causas de ese arrasamiento. Se revuelve contra Dios, es algo demoniaco".


Misterio de iniquidad
"¿Ha penetrado en al Iglesia el humo de Satanás?", aprovechó para interrogar Altozano, evocando la célebre frase de Pablo VI en 1974.
"Siempre ha estado en la Iglesia", replicó Prada, "que está formada por hombres débiles. Y sabemos que al final de la Historia, conviviendo con la Iglesia fiel, habrá una Iglesia corrompida. Y lo estamos viendo, es el misterio de iniquidad, el mal metido en el corazón de la Iglesia".


Hay que estar alerta
Juan Manuel rechazó toda divagación sobre el fin del mundo: "Pero sí es nuestra misión recodar esas verdades de la fe. Están sucediendo cosas que nos recuerdan que tenemos que estar despiertos", dijo, y citó entre ellas la crisis económica mundial o el robo de documentos del Papa en su misma mesa.
Frente a esta visión de la religión que tiene en cuenta las realidades escatológicas, lamentó Prada que se enseñe una religión "reducida a sociología, reducida a moral que degenera en moralina: unas gotitas de consuelo, unas gotitas de bondad ternurista... Se escamotea la razón por la que Cristo vino al mundo, se escamotea toda la historia de la salvación".


Orar para resguardarse
¿Reza mucho el autor de Las máscaras del héroe, La tempestad (Premio Planeta 1997), La vida invisible o El séptimo velo? "Sí. Todos rezamos, es una necesidad inscrita en nuestra naturaleza. No creo que existan ateos. Quien deja de creer en Dios se fabrica idolatrías en las que creer. Y cuando uno tiene fe, tiene que resguardarse ante la infinidad de Dios, y la oración es la forma de hacerlo". Una bella imagen con la que Altozano y Prada despidieron su intensa y profunda charla.

 

Fuente: Religión en Libertad.

miércoles, 27 de junio de 2012

Curia Arzobispal de Nápoles conculca el derecho de los fieles a acceder a la Misa Tridentina

 

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La historia es que un grupo de fieles, según las provisiones del motu proprio Summorum Pontificum, se ha dirigido al párroco de la iglesia del Sagrado Corazón, P. Mario Cinti, para solicitarle al menos una vez por mes la celebración de la Santa Misa según la Forma Extraordinaria. El párroco ha dicho que consultaría con la Curia el asunto. Pero cuando los fieles recibieron una respuesta el pasado Jun-15-2012, se les dijo que la Curia había negado la posibilidad de la dicha celebración alegando que ya se celebraba en Nápoles una Misa según la Forma Extraordinaria.
Los fieles inmediatamente se han movilizado y preparan una exposición de los hechos a la Comisión «Ecclesia Dei». “Estamos prestos también a escribir al Papa, añadiéndo a nuestras firmas aquellas de muchos otros católicos que desean asistir al rito tridentino. Pero primero, queremos un encuentro con el Cardenal Sepe, para preguntar si es verdad que en Nápoles el motu propio del Papa no se aplica por decisión de la Curia. Son miles en el mundo de misas celebradas con el rito antigüo, y en Nápoles le ha sido concedido a la comunidad de inmigrantes el celebrar la misa en su propia lengua. ¿Por qué la Misa en latín está vetada?”, explica uno de los firmantes.

 


Fuentes: Campania Su Web, Interno 18.

Visto en Secretum Meum Mihi

Falleció el hermano Oscar Carbone, del instituto Miles Christi

Buenos Aires, 27 Jun. 12

 

[Día de todos los difuntos de W. A. Bouguereau]

 

 

El sábado 23 de junio, falleció el hermano Oscar Carbone, del Instituto religioso Miles Christi.

      Este hermano coadjutor, de solo 35 años, era procedente de la parroquia Nuestra Señora de la Anunciación, de Ringuelet. A partir del 2 de abril, el hermano se comenzó a sentir mal y, luego de un tiempo, se pudo determinar que padecía un cáncer de colon, muy avanzado. Estuvo internado casi un mes en el hospital San Martín, de La Plata.

     Ingresó al instituto Miles Christi el 1º de enero de 2000. Desde 2002 vivía en la comunidad religiosa de la parroquia San Luis Gonzaga, de Villa Elisa y se desempeñaba en la secretaría de la casa generalicia de Miles Christi.

     En un comunicado, el superior general, padre Roberto Yannuzzi MC, señaló que el hermano “veía claramente en la enfermedad un signo de Dios, que sentía la gracia y la alegría de los votos religiosos perpetuos y manifestaba un profundo agradecimiento de pertenecer a Miles Christi”.

     El velatorio se realizó en la parroquia San Luis Gonzaga y el domingo 24 de junio se celebró la misa exequial, luego de la cual, el cuerpo fue inhumado en el cementerio San José de Luján. +

 

Fuente: AICA

Conferencia sobre el P. Miguel Agustín Pro



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Hoy, 27 de Junio a las 19hs, el P. Alfredo Sáenz dará una conferencia sobre el P. Miguel Agustín Pro, en la sede de la Corporación de Abogados Católicos, Santa Fé 1206, 1° piso A, Buenos Aires.


“La correcta celebración de los sacramentos es lo que hace que más personas se acerquen a la Iglesia”, asegura el P. Jorge M. Martínez

Diócesis de Ciudad del Este, Paraguay

 

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Debido a la sólida participación de los fieles en la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús de la Ciudad de Hernandarias, más de uno se habrá preguntado: “¿Qué es lo que tiene esa parroquia que atrae a tantas personas?”. En una entrevista con el Departamento de Prensa de la Diócesis de Ciudad del Este, el Pbro. Jorge Miguel Martínez, cura párroco de la referida parroquia, enfatiza, que la buena celebración de los sacramentos, agrada a la gente y, en consecuencia, hace que las personas se acerquen más a la Iglesia.

 

El Padre Miguel señaló que, “El punto culminante y la cúspide del plan pastoral de la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús donde él se desempeña como párroco, “son los sacramentos”.

“Nosotros creemos que el mejor sacerdote es aquel que no pone trabas al trabajo de Dios. Tratamos de centrar todo, en la gracia Divina que actúa en el alma de las personas. Es acercarle a la fuente de la gracia, es decir, los sacramentos,  ese es el plan pastoral de nuestra parroquia. Y a partir de ahí celebrar bien los sacramentos, para que las personas puedan beber de los misterios que se manifiesta en esos sacramentos”, indicó.

Cada feligrés de la parroquia, tiene conocimiento de lo que es la liturgia, debido a la formación que éstos tienen. “Procuramos tener una buena catequesis, hacer que las cosas sean muy dignas; siempre hay un acólito, velas, flores, se utiliza todo el ritual litúrgico, porque así las personas ven con aquellas cosas simbólicas, ese misterio que está más allá y aprenden”, apuntó el clérigo.

La Parroquia Sagrado Corazón de Jesús, es atendida por la Comunidad Misionera de Jesús, cuyo fundador es el mismo párroco de la citada parroquia, en ella la misa es celebrada con el Rito Ordinario, pero con música gregoriana, algunas de ellas en latín y el altar orientado; “Nosotros celebramos la misa aquí con el altar orientado conforme a la reflexión teológica del Papa, en su libro El Espíritu de la Liturgia, escrita en al año 2000, es en ese libro que el Papa Benedicto XVI, en ese entonces Cardenal Joseph Ratzinger, se reflexiona sobre la orientación de la asamblea, y dice justamente que, la asamblea entera debe estar orientada hacia Dios.Sino se puede hacer, de otro modo, que por lo menos se ponga una cruz, para que la cruz de Cristo sea el centro, pero claro, sino se puede hacer de otro modo.Y, como que nosotros vimos la posibilidad de poder hacer, dimos una amplísima catequesis sobre la liturgia a los feligreses, sobre todo los aspectos de la liturgia”, señaló.

Continúa diciendo el presbítero “Hay tres cosas que nosotros introducimos en la misa, y que podrían haber chocado, que son: Silencio más amplio, el canto sagrado, es decir, la música gregoriana y el latín en los cantos e inclusive en ciertas respuestas, y finalmente la orientación al altar. Estas tres cosas hicieron que muchísimos fieles vinieran a nuestra iglesia solamente por esa misa. Solamente por esos aspectos, porque de hecho esos aspectos hacen que las personas puedan centrarse más en Dios. El silencio hace que recen más, el canto sagrado hace que se eleven más hacia Dios, y la orientación al altar, hace que el sacerdote deje de ser el centro de la misa, para que junto con los fieles dirijan sus corazones hacia Dios”, indicó.

Prueba de ellos, es la participación y testimonio de los fieles, pues, “Desde que se empezó a hacer bien los sacramentos, las personas se acercaban más a ellos”, expuso. Los bautizos, confirmaciones, casamientos son realizados frecuentemente. Y, en cuanto a la confesión, el Padre Miguel señala: “Todos los días, hay 30 a 40 personas que se confiesan. Jóvenes que se acercan a misa. Si dicen que a los jóvenes no les gusta, es una mentira, pues a los jóvenes les encanta, en la segunda misa de los domingos, la primera misa es celebrada a las 07:00 y la segunda a las 09:00; yo, prácticamente, sólo saludo a jóvenes. La primera misa de los domingos, son todos mayores, pero en la segunda misa, cuando quedo en la puerta a saludar y cuando doy la comunión, veo sólo a jóvenes”.

“Los jóvenes, han mejorado su manera de vestir, han procurado confesarse más, de hecho, hay días que sólo confieso a jóvenes y jóvenes varones. De hecho, la legión de María, que casi fue un movimiento sólo de mujeres, ahora hay cada vez más varones.Tenemos más ministros de la comunión varones, que llevan la comunión a los enfermos. La confesión y comunión frecuente ha ayudado a que cada vez vivan mejor”, culmina el Pbro. Martínez.

 

http://diocesiscde.info

Algunos cambios en el rito del palio

El 29 de junio el Pontífice entregará los particulares paramentos litúrgicos a 46 nuevos arzobispos motropolitas con ceremonias más breves.

El próximo viernes 29 de junio, como sucede tradicionalmente durante la fiesta de los santos Pedro y Pablo, el Papa Benedicto XVI entregará los palios a los arzobispos que fueron nombrados durante el curso de los últimos 12 meses.

El palio es un paramento litúrgico (una franja de lana blanca que representa la oveja que Jesús, el buen pastor, carga a sus espaldas) que el Pontífice entrega exclusivamente a los arzobispos metropolitas para manifestar la autoridad de los religiosos de las mayores arquidiócesis del mundo en la unión con el obispo de Roma.

El rito de bendición y entrega de los palios se llevará a cabo este año con una pequeña modificación: será poco antes de que comience la misa que celebrará el Pontífice en la Basílica de San Pedro, en lugar de desarrollarse al final de la homilía como sucedía en el pasado.

“El cambio fue aprobado por el Santo Padre y se debe a tres diferentes motivos, estrictamente relacionados entre sí”, explica en una entrevista con “L’Osservatore Romano” monseñor Guido Marini, maestro de las Celebraciones Litúrgicas del Sumo Pontífice.

Sobre todo, se pretende “abreviar la duración del rito. De hecho, se leerá el elenco de los nuevos arzobispos metropolitas justo antes de que entre la procesión inicial y del canto “Tu es Petrus”, al margen de la verdadera celebración”.

El objetivo es el de “evitar que la celebración eucarística sea interrumpida por un rito bastante largo, que podría hacer más difícil la participación atenta y recogida en la Santa Misa”. “Basta considerar –añade mons. Marini– que el número de metropolitas gira cada año alrededor de los 45”.

A final de cuentas, “los ritos que se insertan en la celebración eucarística después de la homilía normalmente son ritos sacramentales. La imposición del palio, en cambio, no tiene ninguna naturaleza sacramental”.

Este año son 46 los nuevos arzobispos metropolitas a los que se les entregará el palio. Entre ellos hay dos cardenales (Rainer Maria Woelki, de Berlín, y Francisco Robles Ortega, de Guadalajara), además del patriarca de Venecia, Francesco Moraglia.

Siete de los nuevos arzobispos llegan desde Brasil; cuatro, respectivamente, desde Estados Unidos, Canadá y Filipinas; tres son italianos y tres polacos; dos de México e India y otros 2 australianos. Además de Moraglia, los italianos que recibirán el palio serán Filippo Santoro, arzobispo de Taranto, y Arrigo Miglio, arzobispo de Cagliari.

Dos de los nuevos metropolitas (Gabriel Justice Yaw Anokye, de Ghana, y Valery Vienneau, de Canadá) no estarán presentes el viernes en San pedro, por lo que el palio les será entregado en sus respectivas sedes metropolitanas.

La presencia de muchos líderes de la Iglesia de todo el mundo ofrecerá al Papa, como explicó el sábado pasado el portavoz vaticano Federico Lombardi, la ocasión para continuar “sus coloquios y reflexiones” sobre el caso de los “vatileaks” y sobre el funcionamiento de la Curia.

 

Fuente: Vatican Insider

martes, 26 de junio de 2012

Otro obispo que celebra la Misa tradicional

Se trata de Mons. Joseph N. Perry, obispo auxiliar de Chicago, EEUU.

 

 

 

La amplia aplicación del Motu Proprio Summorum Pontificum, no sólo en lugares especializados de culto, sino de manera más amplia en todas las parroquias, o por lo menos, en las parroquias grandes de nuestro país (EEUU).

 

Esta aplicación implica claramente que los sacerdotes que celebran de acuerdo con el Novus Ordo, deben aprender a celebrar la Misa tradicional Y esto implica que los obispos deben permitir a estos sacerdotes que aprendan a celebrar la misa tradicional, y aún celebrar esta Misa ellos mismos, no sólo para entrar en el espíritu del Motu Proprio Summorum Pontificumsino, más fundamentalmente, para una auténtica renovación de la Iglesia a través de la jerarquía de la Iglesia que es Cristo.

 

Es por eso que a menudo da gusto reconocer aquí a los obispos que ocasional o frecuentemente celebran la Misa en su Forma Extraordinaria.Este fue el caso recientemente del obispo Joseph N. Perry, obispo auxiliar de Chicago, que celebró la tradicional misa el 2 de junio en Calumet City, Illinois. En la Iglesia de San Andrés, la misa tradicional también se celebra cada primer sábado del mes. Esto es, una vez más un obispo americano, ya que no es esta la primera vez, celebra el antiquior usus. Los obispos estadounidenses están cada vez más dispuestos a celebrar la Santa Misa en su forma tradicional.¿Y los obispos franceses?, dice usted!

 

A pesar de una oposición real, abierta o encubierta, varios obispos franceses ya han celebrado la Misa en la Forma Extraordinaria. El que va, sin duda, más lejos en esto es el Obispo Rey, quien la dispuso varias veces para sacerdotes en su diócesis. En general, los obispos franceses que celebran la Misa tradicional lo hacen en oportunidad de una confirmación, una ordenación sacerdotal u otro evento específico. Pocas personas como el obispo Joseph N.Perry, que celebra la Misa tradicional en un sábado, lo han hecho como parte de la vida normal de la parroquia. En este sentido, también, por lo que parece (dando la razón a nuestro colega Daniel Hamiche Americatho y su blog) que los EE.UU. van delante de Francia.

 

Fuente: Blog Hacia la verdadera Cristiandad.

Benedicto XVI ha nombrado al arzobispo Augustine Di Noia O.P.,como vicepresidente de la Pontificia Comisión Ecclesia Dei

 

 

 

El Arzobispo Joseph Augustine Di Noia, OP, ha sido nombrado por el Santo Padre, Vicepresidente de la Pontificia Comisión Ecclesia Dei, la comisión que regula la Forma Extraordinaria del Rito Romano y los institutos que tienen como suya esta forma litúrgica.
Monseñor Di Noia, nacido el 10 de julio de 1943, en Nueva York, Estados Unidos, pertenece a la Orden de Predicadores, y es Secretario de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, y Consultor de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Fue ordenado Obispo el 11 de julio de 2009, y es Arzobispo titular de Oregon City. Está entre los prelados que han oficiado la Forma Extraordinaria del Rito Romano tras la promulgación del motu proprioSummorum Pontificum.

 

Fuente: Acción Litúrgica

Instructivo Paso a Paso, Para Celebrar Misa Tradicional

 

domingo, 24 de junio de 2012

Oración a San Juan Bautista

 

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Sagrado precursor de Cristo, que santificado en el vientre de vuestra madre, fuisteis la admiración del mundo en el ejercicio de las virtudes y en los privilegios con que os enriqueció la Omnipotencia en la castidad, ángel en el celo y predicación, apóstol en la constancia, con que por repreender al incestuoso Herodes, disteis la cabeza al cuchillo, mártir en luces sobrenaturales de que os dotó el cielo, profeta y más que profeta, tanto que llegó a decir el mismo Cristo: "Entre los nacidos de las mujeres, ninguno mayor que  Juan Bautista": Suplicad, amado santo, al Señor que por vuestra penitencia me haga mortificado; por vuestra salud recogido; por vuestro silencio callado; casto por vuestra virginidad; devoto por vuestra contemplación; e invencible a mis pasiones por la victoria que vos alcanzasteis de vuestros enemigos. Así sea, santo mío, así sea para que logre veros en la eterna patria. Amén.

Tres actos de amor de Dios

¿Fue suprimida la obligación de usar mantilla durante la Santa Misa?

La respuesta es simplemente “no”.

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Con la promulgación, por parte de Paulo VI, del Nuevo Misal Romano mediante la Constitución Apostólica Missale Romanun, de Abr-03-1969; se dió inicio a una serie sin fin de mal entendidos (imposibles siquiera de intentar nombrarlos aquí), entre los cuales la no obligatoriedad para las mujeres de cubrir su cabeza durante la Misa. En los días sucesivos a este hecho, los medios de comunicación echaron a rodar esta especie, llegando incluso a citar al entonces Secretario de la Congregación para el Culto Divino, Mons. Aniballe Bugnini, como fuente de esta afirmación.

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En Jun-21-1969, el propio Bugnini desmintió ante miembros de la prensa que hubiera cesado la obligatoriedad para las mujeres de cubrir su cabeza durante la Misa, pero este desmentido, contrariamente a como había ocurrido previamente, no tuvo la divulgación merecida por parte de la prensa, y es así como hasta la presente fecha, los primeros informes que hablaban de la no obligatoriedad para las mujeres de cubrir su cabeza durante la Misa, son los que han prevalecido.
Como no hemos encontrado ninguna información en español respecto del aludido desmentido de Bugnini, hemos traducido del inglés un pequeño despacho de prensa de la agencia AP, Jun-21-1969, el cual tomamos de la edición impresa de The Florence Morning News de Carolina del Sur, Estados Unidos, Jun-22-2012.

 

CIUDAD DEL VATICANO (AP)- El secretario de la Congregación Vaticana para el Culto Divino dijo el Sábado que las mujeres todavía deben cubrir sus cabezas en la iglesia.
El Revdo. Mons. Annibale Bugnini dijo acerca de los reportes de Mayo 2 de que el Vaticano había terminado la regla de 1990 años eran “falsos, un terrible error”.
Mons. Bugnini dijo que la regla de cubrir las cabezas estaba en los códigos de la ley canónica y no habín cambiado.
El 2 de Mayo el Vaticano publicó un decreto de Paulo VI, titulado Missale Romanum —Misal Romano— que enumeraba todos los muchos cambios en la Misa instituidos desde el Concilio Ecuménico Vaticano.
El misal reemplazó uno publicado en 1570 por el Papa Pío V.
El decreto del Papa Paulo no menciona el cubrir las cabezas durante la Misa. Expertos vaticanos dijeron entonces que tal omisión era la derogación de la regla. El Padre Bugnini había estado entre aquellos citados como que lo habían dicho.

Fuente: Secretum Meum Mihi

sábado, 23 de junio de 2012

Benedicto XVI pide más fidelidad a las normas canónicas y los libros litúrgicos

 

 

 

Favorezcan que los fieles “participen más digna y fervorosamente en los sacramentos, celebrados a tenor de las normas canónicas y los libros litúrgicos”

Benedicto XVI

 

Queridos hermanos en el Episcopado, si la gracia de Dios no lo precede y sostiene, el hombre pronto flaquea en sus propósitos por transformar el mundo. Por eso, para que la luz de lo Alto continúe haciendo fecundo el empeño profético y caritativo de la Iglesia en Colombia, insistan en favorecer en los fieles el encuentro personal con Jesucristo, de modo que oren sin desfallecer, mediten con asiduidad la Palabra de Dios y participen más digna y fervorosamente en los sacramentos, celebrados a tenor de las normas canónicas y los libros litúrgicos. Todo esto será cauce propicio para un idóneo itinerario de Iniciación Cristiana, invitará a todos a la conversión y a la santidad y cooperará a la tan necesaria renovación eclesial.

 

Benedicto XVI
Discurso al primer grupo de obispos de Colombia
en visita Ad Limina Apostolorum
Sala del Consistorio
Jun-22-2012

 

 

Fuente: http://secretummeummihi.blogspot.com.ar/

Crece el sano tradicionalismo en Ciudad del Este, Paraguay

 

Feligreses de la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús de Hernandarias, están atraídos con la misa orientada y el latín

La feligresía que comprende la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús de Hernandarias, está muy agradecida con su párroco, el Pbro. Jorge Miguel Martínez, pues desde que éste tomó posesión por manos de S. E. R. Monseñor Rogelio Livieres, la vida de ellos ha cambiado de manera radical; pues ellos ven que el Pbro. Martínez es fiel a lo que pide el Santo Padre. Esto es más notorio aún, en la manera en que este año se celebró la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús.

 

Mirtha Giménez; una de las feligresas de la parroquia, señaló que de la manera en que este año se celebró la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, le pareció espectacular en todo el sentido de la palabra, y al preguntarle sobre la misa orientada y los cánticos en Latín, pues la citada parroquia es una de las pocas que celebra de esa manera, la señora expresó: “Yo creo que estamos para aplaudir.Es muy lindo, hasta muy original, y como buenos católicos estamos para seguir, no para criticar, y si vamos a criticar, la crítica debe ser constructiva.Como fieles nosotros tendríamos que respetar la jerarquía, porque el Padre Miguel, por algo hace esto, es orden de arriba.Tenemos al Papa, al Obispo y así va, hasta llegar a los laicos”, luego, la señora apuntó sobre el uso del velo de las mujeres, que desde esto año, han empezado a usar con más frecuencia. “Me encanta, algo muy lindo y  muy digno de los católicos. Estamos volviendo a recuperar nuestros principios que era lo que se perdió mucho, principalmente en el aspecto de las vestimentas, que es lo que me gusta muchísimo, sinceramente”.

Otra feligresa más, la señora Eugenia González, expresó: “Estaba todo muy lindo, eso yo le felicité a nuestro sacerdote, que todo estaba muy lindo, particularmente, yo estoy muy contenta, con nuestro sacerdote y por la gente de la parroquia, pues ellas con muy activas. Ahora las personas están participando más. Y sobre la misa orientada; a mi me encanta, después que se convierta en parroquia, era la primera vez que estaba participando de una misa así, te digo por los años que tengo. Mi abuela contaba que así se hacía la misa, en latín y con los velos. Se está volviendo a nuestras raíces”.

Lorena Ojeda de Samudio, una fiel católica más, está encantada con lo que sucede en la Parroquia, pues asegura, que todos esos cambios, han hecho que las personas se acerquen más a la Iglesia, tal vez, personas que en más de una ocasión decidieron abandonar la Iglesia Católica, pero hoy en día, esto, es totalmente distinto. “Realmente ha cambiado radicalmente nuestras vidas desde que vino el Padre Miguel, porque anteriormente nosotros teníamos otro estilo de vida. El vino a implementar acá algo que era una costumbre, solamente que se ha dejado por mucho tiempo y hoy se vuelve a retomar todo lo que anteriormente se había hecho. En verdad, las canciones en latín, al principio, costaron mucho pero este es el momento en que la  feligresía religiosa  de la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús, ya canta las canciones en latín, las mujeres vuelven a utilizar el velo, las chicas y las señoras utilizan mejores vestimentas. Esto quiere decir que el cambio que se hace es bueno y es para bien de todas las personas”, señaló.

Para romper el mito de que sólo las mujeres son más obedientes y fieles a la Iglesia, el Sr. Solano Bogado, señaló: “Esta fiesta ha cambiado en muchísimos aspectos, en cuanto a la organización es la primera vez que estamos teniendo este tipo de fiesta patronal, en todos los aspectos, ya sea en lo religioso, y en cuanto a las actividades que también se requiere.  La misa orientada por ejemplo, que para mí gusto, es la mejor misa, porque ahí se resalta la importancia de la Santa Misa. Y el uso del velo en las mujeres, yo pienso que, está también acorde a la gente, porque hoy en día, más del 50% de las mujeres están usando el velo. Pues, anteriormente, casi nadie usaba, y ahora, de un año para acá, es un cambio rotundo para nuestra parroquia”, destacó.

Y, para concluir, Orlando Gabriel Garay Mendoza, otro hombre, fiel a la Iglesia Católica indicó que con el novenario, hace que la gente tenga memoria de algo tan grande que ocurrió hace 2000 años, “El Sagrado Corazón es una revelación, como mencionó  el Padre. Le ayuda a la gente a tener memoria”, señaló. Y, cuando se refirió a la misa orientada, los cánticos en latín y el uso del velo, manifestó: “Es medio difícil comparar el tema de la misa, pero a mi me toco, en estos días participar en otra parroquia, no voy a decir nombre porque no quiero ofenderle a nadie, pero cuando uno participa en otra parroquia y vuelve en su parroquia se da cuenta de la bendición que tiene, y nosotros en especial aquí en  el Área 6, porque desde la llegada del Padre Miguel y las hermanas, esta parroquia cambió de vitalidad al 200%. El resultado es la cantidad de gente que se tiene diariamente en las misas.El carisma especial del Padre Miguel, es una cosa impresionante, a mí me toca muy hondo, es por eso que participamos en familia, mi esposa, mis hijos; todas las veces que se pueda, porque muchas veces por cuestiones laborales no podemos participar todos, pero cuando da la ocasión venimos a misa todos juntos”.

Es así, que con las palabras de los propios feligreses, se rompe todo tipo de mito, que dice que el latín está muerto y que no agrada a nadie. Esto indica, que los verdaderos católicos, son fieles a la petición del Santo Padre, que es la de volver a las raíces.

 

http://diocesiscde.info

viernes, 22 de junio de 2012

Concierto de Órgano en San Ignacio de Loyola

 

 

 

Concierto en el Órgano Histórico de San Ignacio de Loyola
Domingo 24 de junio, 17 Hs.
Organista: Mtro. Enrique Rimoldi (Organista Titular de la Catedral Primada de Buenos Aires)
Entrada libre y gratuita.


Parroquia San Ignacio de Loyola
Bolívar 225 (esquina Alsina), Buenos Aires
Manzana de las Luces

 

Evento en Facebook

miércoles, 20 de junio de 2012

Jornada sobre la Sagrada Liturgia

 

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Ponemos a disposición de nuestros lectores las siguientes conferencias dictadas en la Jornada sobre la Sagrada Liturgia que se realizó en San Justo durante el mes de marzo del corriente año.

 

1- S.E.R. Mons. Baseotto - Sobre el Motu Proprio Summorum Pontificum

 

2- R.P. Marcelo De Haan - La liturgia

 

3- R.P. Carlos Baliña - Las liturgias orientales

 

 

Juventutem Argentina

martes, 19 de junio de 2012

Mons. Bux: “Mi esperanza es que el Papa escriba una encíclica sobre la liturgia”

 

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Información de TM News vía Virgilio Notizie, Jun-19-2012.

 

Ciudad del Vaticano, 19 de junio (TMNews) – “Mi esperanza es que el Papa escriba una encíclica sobre la liturgia, a partir de la fe, y que los cardenales, obispos y sacerdotes, lo secundemos lo más sobre estos temas”. Así ha hablado a los micrófonos de Radio Vaticano Mons. Nicola Bux, profesor de la Facultad de Teología de Puglia y consultor de la Congregación para la Doctrina de la Fe y para el Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos.
“Lo que ha ocurrido, y que el Papa denuncia de algún modo —afirma Bux— es exactamente lo que los Padres Conciliares no querían. Muchos han entendido la reforma como una revolución y han puesto al hombre en el centro, con su voluntad inquebrantable de protagonismo, en lugar de Dios. Hemos eliminado del centro el Santísimo Sacramento para poner en su lugar a nosotros los clérigos, en un momento en el cual —como se ha visto en la crónica— haríamos bien en estar a un lado, como ministros. No lamentemos después la decadencia de la ética, incluso en la Iglesia. Como ha recordado Benedicto XVI, con una fuerte expresión: “la crisis de la Iglesia nace justo de una crisis de la liturgia”.


Visto en  Secretum Meum Mihi

Matrimonio y Sacrificio

Un pequeño texto de Gustave Thibon...

 

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“Si para el moralista moderno hay una tarea trágicamente urgente, es la de recordar a los hombres la noción de sacrificio. Todos los fracasos, todas las miserias del matrimonio proceden del olvido de esa necesidad. No concibo un matrimonio feliz sin un sacrificio mutuo. Ninguna paradoja hay en ello. La primera condición de la felicidad es no buscarla. En este orden está permitido decir, invirtiendo la palabra evangélica: no busquéis y encontraréis.

El hombre noble busca vivir como hombre, el hombre vil trata de ser feliz. El último busca aquí abajo cosas y seres en quienes pueda satisfacerse, el primero busca seres y cosas a quienes inmolarse. No se toma una esposa, uno se da a ella. Casarse es quizás la manera más directa, la más exclusiva de no pertenecerse ya. Chesterton, leyendo un diario americano donde estaba escrito: “Todo hombre que se casa debe persuadirse de que renuncia al cincuenta por ciento de su independencia”, observaba: “Solamente en el Nuevo Mundo está permitido semejante optimismo”.

El secreto de la felicidad conyugal es amar esa dependencia. Al ser que vive a nuestro lado, debemos amarlo menos en la medida de lo que nos da cuanto en la medida de lo que nos cuesta.

La vocación del matrimonio nos consagra a nuestro cónyuge. La afirmación va lejos. Da un sentido a todos los deberes y a todos los colores de la vida en común. En particular, hace de la felicidad conyugal, no ya una especie de estéril sacrificio, sino un acto religioso del más alto valor humano.”

 

Gustave Thibon

(En Grupo Lionés de Estudios Médicos, Matrimonio y Medicina, Ediciones Criterio, Buenos Aires,1954, p.268)

domingo, 17 de junio de 2012

Benedicto XVI: “Queda mucho por hacer en el camino de la renovación litúrgica real”

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Hoy se ha clausurado, en Dublin, el 50º Congreso Eucarístico Internacional, con la Santa Misa celebrada por el Cardenal Marc Ouellet, Legado Pontificio. Al final de la celebración, se transmitió el siguiente video-mensaje del Santo Padre Benedicto XVI, en el cual hizo referencia a la reforma litúrgica, al Concilio Vaticano II así como también a la situación actual de la Iglesia en Irlanda. Además, el Papa anunció que el próximo Congreso Eucarístico Internacional se celebrará en Cebu, Filipinas, en el año 2016.

 

Queridos hermanos y hermanas:

 

Con gran afecto en el Señor, saludo a todos los que os habéis reunido en Dublín para el 50 Congreso Eucarístico Internacional, en especial al Señor Cardenal Brady, al Señor Arzobispo Martin, al clero, a las personas consagradas, a los fieles de Irlanda y a todos los que habéis venido desde lejos para apoyar a la Iglesia en Irlanda con vuestra presencia y vuestras oraciones.

El tema del Congreso – «La Eucaristía: Comunión con Cristo y entre nosotros» – nos lleva a reflexionar sobre la Iglesia como misterio de comunión con el Señor y con todos los miembros de su cuerpo. Desde los primeros tiempos, la noción de koinonia o communio ha sido central en la comprensión que la Iglesia ha tenido de sí misma, de su relación con Cristo, su Fundador, y de los sacramentos que celebra, sobre todo la Eucaristía. Mediante el Bautismo, se nos incorpora a la muerte de Cristo, renaciendo en la gran familia de los hermanos y hermanas de Jesucristo; por la Confirmación recibimos el sello del Espíritu Santo y, por nuestra participación en la Eucaristía, entramos en comunión con Cristo y se hace visible en la tierra la comunión con los demás.

Recibimos también la prenda de la vida eterna futura.

El Congreso tiene lugar en un momento en el que la Iglesia se prepara en todo el mundo para celebrar el Año de la Fe, para conmemorar el quincuagésimo aniversario del inicio del Concilio Vaticano II, un acontecimiento que puso en marcha la más amplia renovación del rito romano que jamás se haya conocido. Basado en un examen profundo de las fuentes de la liturgia, el Concilio promovió la participación plena y activa de los fieles en el sacrificio eucarístico. Teniendo en cuenta el tiempo transcurrido, y a la luz de la experiencia de la Iglesia universal en este periodo, es evidente que los deseos de los Padres Conciliares sobre la renovación litúrgica se han logrado en gran parte, pero es igualmente claro que ha habido muchos malentendidos e irregularidades. La renovación de las formas externas querida por los Padres Conciliares se pensó para que fuera más fácil entrar en la profundidad interior del misterio. Su verdadero propósito era llevar a las personas a un encuentro personal con el Señor, presente en la Eucaristía, y por tanto con el Dios vivo, para que a través de este contacto con el amor de Cristo, pudiera crecer también el amor de sus hermanos y hermanas entre sí. Sin embargo, la revisión de las formas litúrgicas se ha quedado con cierta frecuencia en un nivel externo, y la «participación activa» se ha confundido con la mera actividad externa. Por tanto, queda todavía mucho por hacer en el camino de la renovación litúrgica real.

En un mundo que ha cambiado, y cada vez más obsesionado con las cosas materiales, debemos aprender a reconocer de nuevo la presencia misteriosa del Señor resucitado, el único que puede dar amplitud y profundidad a nuestra vida. La Eucaristía es el culto de toda la Iglesia, pero requiere igualmente el pleno compromiso de cada cristiano en la misión de la Iglesia; implica una llamada a ser pueblo santo de Dios, pero también a la santidad personal; se ha de celebrar con gran alegría y sencillez, pero también tan digna y reverentemente como sea posible; nos invita a arrepentirnos de nuestros pecados, pero también a perdonar a nuestros hermanos y hermanas; nos une en el Espíritu, pero también nos da el mandato del mismo Espíritu de llevar la Buena Nueva de la salvación a otros. Por otra parte, la Eucaristía es el memorial del sacrificio de Cristo en la cruz; su cuerpo y su sangre instauran la nueva y eterna Alianza para el perdón de los pecados y la transformación del mundo.

Durante siglos, Irlanda ha sido forjada en lo más hondo por la santa Misa y por la fuerza de su gracia, así como por las generaciones de monjes, mártires y misioneros que han vivido heroicamente la fe en el país y difundido la Buena Nueva del amor de Dios y el perdón más allá de sus costas. Sois los herederos de una Iglesia que ha sido una fuerza poderosa para el bien del mundo, y que ha llevado un amor profundo y duradero a Cristo y a su bienaventurada Madre a muchos, a muchos otros. Vuestros antepasados en la Iglesia en Irlanda supieron cómo esforzarse por la santidad y la constancia en su vida personal, cómo proclamar el gozo que proviene del Evangelio, cómo inculcar la importancia de pertenecer a la Iglesia universal, en comunión con la Sede de Pedro, y la forma de transmitir el amor a la fe y la virtud cristiana a otras generaciones. Nuestra fe católica, imbuida de un sentido radical de la presencia de Dios, fascinada por la belleza de su creación que nos rodea y purificada por la penitencia personal y la conciencia del perdón de Dios, es un legado que sin duda se perfecciona y se alimenta cuando se lleva regularmente al altar del Señor en el sacrificio de la Misa.

La gratitud y la alegría por una historia tan grande de fe y de amor se han visto recientemente conmocionados de una manera terrible al salir a la luz los pecados cometidos por sacerdotes y personas consagradas contra personas confiadas a sus cuidados. En lugar de mostrarles el camino hacia Cristo, hacia Dios, en lugar de dar testimonio de su bondad, abusaron de ellos, socavando la credibilidad del mensaje de la Iglesia. ¿Cómo se explica el que personas que reciben regularmente el cuerpo del Señor y confiesan sus pecados en el sacramento de la penitencia hayan pecado de esta manera? Sigue siendo un misterio. Pero, evidentemente, su cristianismo no estaba alimentado por el encuentro gozoso con Cristo: se había convertido en una mera cuestión de hábito. El esfuerzo del Concilio estaba orientado a superar esta forma de cristianismo y a redescubrir la fe como una amistad personal profunda con la bondad de Jesucristo. El Congreso Eucarístico tiene un objetivo similar. Aquí queremos encontrarnos con el Señor resucitado. Le pedimos que nos llegue hasta lo más hondo. Que al igual que sopló sobre los Apóstoles en la Pascua infundiéndoles su Espíritu, derrame también sobre nosotros su aliento, la fuerza del Espíritu Santo, y así nos ayude a ser verdaderos testigos de su amor, testigos de la verdad. Su verdad es su amor. El amor de Cristo es la verdad.

Mis queridos hermanos y hermanas, ruego que el Congreso sea para cada uno de vosotros una experiencia espiritualmente fecunda de comunión con Cristo y su Iglesia. Al mismo tiempo, me gustaría invitaros a uniros a mí en la oración, para que Dios bendiga el próximo Congreso Eucarístico Internacional, que tendrá lugar en 2016 en la ciudad de Cebú. Envío un caluroso saludo al pueblo de Filipinas, asegurando mi cercanía en la oración durante el periodo de preparación a este gran encuentro eclesial. Estoy seguro de que aportará una renovación espiritual duradera, no sólo a ellos, sino también a todos los participantes del mundo entero. Ahora, encomiendo a todos los participantes en este Congreso a la protección amorosa de María, Madre de Dios, y a san Patricio, el gran Patrón de Irlanda, a la vez que, como muestra de gozo y paz en el Señor, os imparto de corazón la Bendición Apostólica.

 

BENEDICTUS PP. XVI

 

Fuente: Il Sismografo

Visto en La Buhardilla de Jerónimo

viernes, 15 de junio de 2012

Conferencia: "La influencia del Romancero español en el folklore rioplatense"

 

Conferencia: "La influencia del Romancero español en el folklore rioplatense"

 

 

Dictado por la Dra. Ferández Latour de Botas. (Academia Argenita de Letras. - Docente e investigadora en el área de Folklore, entre otros campos).

 

  • Viernes, 22 de junio de 2012

  • 15:00 - 17:30

  • Ubicación: UCA, Av. Alicia Moreau de Justo 1300, 1107 Buenos Aires, Argentina

  • Ver evento en FACEBOOK

Gilbert K. Chesterton, el magnífico escritor inglés, explica «por qué me convertí al catolicismo»

Gilbert K. Chesterton es un famoso periodista, novelista, poeta y crítico literario (1874-1935), autor de las novelas del Padre Brown, Ortodoxia (escrito muchos años antes de convertirse) y otros ensayos que tuvieron gran éxito en su época y que ya pueden considerarse clásicos.


Chesterton dice que "la dificultad de explicar «por qué soy católico» radica en el hecho de que existen diez mil razones para ello, aunque todas acaban resumiéndose en una sola: que la religión católica es verdadera”. He aquí la causa por la que el 30 de julio de 1922, G. K. Chesterton deseó ser acogido en el seno de la Iglesia Católica.


Éste es el escrito en el que el extraordinario escritor inglés explica su conversión al catolicismo:
«Aunque sólo hace algunos años que soy católico, sé sin embargo que el problema `por qué soy católico´ es muy distinto del problema `por qué me convertí al catolicismo´. Tantas cosas han motivado mi conversión y tantas otras siguen surgiendo después... Todas ellas se ponen en evidencia solamente cuando la primera nos da el empujón que conduce a la conversión misma. Todas son también tan numerosas y tan distintas las unas de las otras, que, al cabo, el motivo originario y primordial puede llegar a parecernos casi insignificante y secundario.


»La «confirmación» de la fe, vale decir, su fortalecimiento y afirmación, puede venir, tanto en el sentido real como en el sentido ritual, después de la conversión. El convertido no suele recordar más tarde de qué modo aquellas razones se sucedían las unas a las otras. Pues pronto, muy pronto, este sinnúmero de motivos llega a fundirse para él en una sola y única razón. Existe entre los hombres una curiosa especie de agnósticos, ávidos escudriñadores del arte, que averiguan con sumo cuidado todo lo que en una catedral es antiguo y todo lo que en ella es nuevo. Los católicos, por el contrario, otorgan más importancia al hecho de si la catedral ha sido reconstruida para volver a servir como lo que es, es decir, como catedral.


»¡Una catedral! A ella se parece todo el edificio de mi fe; de esta fe mía que es demasiado grande para una descripción detallada; y de la que, sólo con gran esfuerzo, puedo determinar las edades de sus distintas piedras.


»A pesar de todo, estoy seguro de que lo primero que me atrajo hacia el catolicismo, era algo que, en el fondo, debería más bien haberme apartado de él. Estoy convencido también de que varios católicos deben sus primeros pasos hacia Roma a la amabilidad del difunto señor Kensit.


»El señor Kensit, un pequeño librero de la City, conocido como protestante fanático, organizó en 1898 una banda que, sistemáticamente, asaltaba las iglesias ritualistas y perturbaba seriamente los oficios. El señor Kensit murió en 1902 a causa de heridas recibidas durante uno de esos asaltos. Pronto la opinión pública se volvió contra él, clasificando como «Kensitite Press» a los peores panfletos antirreligiosos publicados en Inglaterra contra Roma, panfletos carentes de todo juicio sano y de toda buena voluntad.


»Recuerdo especialmente ahora estos dos casos: unos autores serios lanzaban graves acusaciones contra el catolicismo, y, cosa curiosa, lo que ellos condenaban me pareció algo precioso y deseable.


»En el primer caso —creo que se trataba de Horton y Hocking— se mencionaba con estremecido pavor, una terrible blasfemia sobre la Santísima Virgen de un místico católico que escribía: «Todas las criaturas deben todo a Dios; pero a Ella, hasta Dios mismo le debe algún agradecimiento». Esto me sobresaltó como un son de trompeta y me dije casi en alta voz: «¡Qué maravillosamente dicho!» Me parecía como si el inimaginable hecho de la Encarnación pudiera con dificultad hallar expresión mejor y más clara que la sugerida por aquel místico, siempre que se la sepa entender.


»En el segundo caso, alguien del diario Daily News (entonces yo mismo era todavía alguien del «Daily News»), como ejemplo típico del `formulismo muerto´ de los oficios católicos, citó lo siguiente: un obispo francés se había dirigido a unos soldados y obreros cuyo cansancio físico les volvía dura la asistencia a Misa, diciéndoles que Dios se contentaría con su sola presencia, y que les perdonaría sin duda su cansancio y su distracción. Entonces yo me dije otra vez a mi mismo: `¡Qué sensata es esa gente! Si alguien corriera diez leguas para hacerme un gusto a mi, yo le agradecería muchísimo, también, que se durmiera enseguida en mi presencia´.


Publicaciones anticatólicas
»Junto con estos dos ejemplos, podría citar aún muchos otros procedentes de aquella primera época en que los inciertos amagos de mi fe católica se nutrieron casi con exclusividad de publicaciones anticatólicas. Tengo un claro recuerdo de lo que siguió a estos primeros amagos. Es algo de lo cual me doy tanta más cuenta cuanto más desearía que no hubiese sucedido.


»Empecé a marchar hacia el catolicismo mucho antes de conocer a aquellas dos personas excelentísimas a quienes, a este respecto, debo y agradezco tanto: al reverendo Padre John O Connor de Bradford y al señor Hilaire Belloc; pero lo hice bajo la influencia de mi acostumbrado liberalismo político; lo hice hasta en la madriguera del «Daily News».


»Este primer empuje, después de debérselo a Dios, se lo debo a la historia y a la actitud del pueblo irlandés, a pesar de que no hay en mí ni una sola gota de sangre irlandesa. Estuve solamente dos veces en Irlanda y no tengo ni intereses allí ni sé gran cosa del país. Pero ello no me impidió reconocer que la unión existente entre los diferentes partidos de Irlanda se debe en el fondo a una realidad religiosa; y que es por esta realidad que todo mi interés se concentraba en ese aspecto de la política liberal. Fui descubriendo cada vez con mayor nitidez, enterándome por la historia y por mis propias experiencias, cómo, durante largo tiempo se persiguió por motivos inexplicables a un pueblo cristiano, y todavía sigue odiándosele. Reconocí luego que no podía ser de otra manera, porque esos cristianos eran profundos e incómodos como aquellos que Nerón hizo echar a los leones.


»Creo que estas mis revelaciones personales evidencian con claridad la razón de mi catolicismo, razón que luego fue fortificándose. Podría añadir ahora cómo seguí reconociendo después, que a todos los grandes imperios, una vez que se apartaban de Roma, les sucedía precisamente lo mismo que a todos aquellos seres que desprecian las leyes o la naturaleza: tenían un leve éxito momentáneo, pero pronto experimentaban la sensación de estar enlazados por un nudo corredizo, en una situación de la que ellos mismos no podían librarse. En Prusia hay tan poca perspectiva para el prusianismo, como en Manchester para el individualismo manchesteriano.


»Todo el mundo sabe que a un viejo pueblo agrario, arraigado en la fe y en las tradiciones de sus antepasados, le espera un futuro más grande o por lo menos más sencillo y más directo que a los pueblos que no tienen por base la tradición y la fe. Si este concepto se aplicase a una autobiografía, resultaría mucho más fácil escribirla que si se escudriñasen sus distintas evoluciones; pero el sistema sería egoísta. Yo prefiero elegir otro método para explicar breve pero completamente el contenido esencial de mi convicción: no es por falta de material que actúo así, sino por la dificultad de elegir lo más apropiado entre todo ese material numeroso. Sin embargo trataré de insinuar uno o dos puntos que me causaron una especial impresión.


»Hay en el mundo miles de modos de misticismo capaces de enloquecer al hombre. Pero hay una sola manera entre todas de poner al hombre en un estado normal. Es cierto que la humanidad jamás pudo vivir un largo tiempo sin misticismo. Hasta los primeros sones agudos de la voz helada de Voltaire encontraron eco en Cagliostro. Ahora la superstición y la credulidad han vuelto a expandirse con tan vertiginosa rapidez, que dentro de poco el católico y el agnóstico se encontrarán lado a lado. Los católicos serán los únicos que, con razón, podrán llamarse racionalistas. El mismo culto idolátrico por el misterio empezó con la decadencia de la Roma pagana a pesar de los «intermezzos» de un Lucrecio o de un Lucano.


»No es natural ser materialista ni tampoco el serlo da una impresión de naturalidad. Tampoco es natural contentarse únicamente con la naturaleza. El hombre, por lo contrario, es místico. Nacido como místico, muere también como místico, sobre todo si en vida ha sido un agnóstico. Mientras que todas las sociedades humanas consideran la inclinación al misticismo como algo extraordinario, tengo yo que objetar, sin embargo, que una sola sociedad entre ellas, el catolicismo, tiene en cuenta las cosas cotidianas. Todas las otras las dejan de lado y las menosprecian.


»Un célebre autor publicó una vez una novela sobre la contraposición que existe entre el convento y la familia (The Cloister and the hearth). En aquel tiempo, hace 50 años, era realmente posible en Inglaterra imaginar una contradicción entre esas dos cosas. Hoy en día, la así llamada contradicción, llega a ser casi un estrecho parentesco. Aquellos que en otro tiempo exigían a gritos la anulación de los conventos, destruyen hoy sin disimulo la familia. Este es uno de los tantos hechos que testimonian la verdad siguiente: que en la religión católica, los votos y las profesiones más altas y «menos razonables» —por decirlo así— son, sin embargo, los que protegen las cosas mejores de la vida diaria.


»Muchas señales místicas han sacudido el mundo. Pero una sola revolución mística lo ha conservado: el santo está al lado de lo superior, es el mejor amigo de lo bueno. Toda otra aparente revelación se desvía al fin hacia una u otra filosofía indigna de la humanidad; a simplificaciones destructoras; al pesimismo, al optimismo, al fatalismo, a la nada y otra vez a la nada; al «nonsense», a la insensatez.


»Es cierto que todas las religiones contienen algo bueno. Pero lo bueno, la quinta esencia de lo bueno, la humildad, el amor y el fervoroso agradecimiento «realmente existente» hacia Dios, no se hallan en ellas. Por más que las penetremos, por más respeto que les demostremos, con mayor claridad aún reconoceremos también esto: en lo más hondo de ellas hay algo distinto de lo puramente bueno; hay a veces dudas metafísicas sobre la materia, a veces habla en ellas la voz fuerte de la naturaleza; otras, y esto en el mejor de los casos, existe un miedo a la Ley y al Señor.


»Si se exagera todo esto, nace en las religiones una deformación que llega hasta el diabolismo. Sólo pueden soportarse mientras se mantengan razonables y medidas. Mientras se estén tranquilas, pueden llegar a ser estimadas, como sucedió con el protestantismo victoriano. Por el contrario, la más alta exaltación por la Santísima Virgen o la más extraña imitación de San Francisco de Asís, seguirían siendo, en su quintaesencia, una cosa sana y sólida. Nadie negará por ello su humanismo, ni despreciará a su prójimo. Lo que es bueno, jamás podrá llegar a ser DEMASIADO bueno. Esta es una de las características del catolicismo que me parece singular y universal a la vez. Esta otra la sigue: Sólo la Iglesia Católica puede salvar al hombre ante la destructora y humillante esclavitud de ser hijo de su tiempo. El otro día, Bernard Shaw expresó el nostálgico deseo de que todos los hombres vivieran trescientos años en civilizaciones más felices. Tal frase nos demuestra cómo los santurrones sólo desean —como ellos mismos dicen— reformas prácticas y objetivas.


»Ahora bien: esto se dice con facilidad; pero estoy absolutamente convencido de lo siguiente: si Bernard Shaw hubiera vivido durante los últimos trescientos años, se habría convertido hace ya mucho tiempo al catolicismo. Habría comprendido que el mundo gira siempre en la misma órbita y que poco se puede confiar en su así llamado progreso. Habría visto también cómo la Iglesia fue sacrificada por una superstición bíblica, y la Biblia por una superstición darwinista. Y uno de los primeros en combatir estos hechos hubiera sido él. Sea como fuere, Bernard Shaw deseaba para cada uno una experiencia de trescientos años. Y los católicos, muy al contrario de todos los otros hombres, tienen una experiencia de diecinueve siglos. Una persona que se convierte al catolicismo, llega, pues, a tener de repente dos mil años.


»Esto significa, si lo precisamos todavía más, que una persona, al convertirse, crece y se eleva hacia el pleno humanismo. Juzga las cosas del modo como ellas conmueven a la humanidad, y a todos los países y en todos los tiempos; y no sólo según las últimas noticias de los diarios. Si un hombre moderno dice que su religión es el espiritualismo o el socialismo, ese hombre vive íntegramente en el mundo más moderno posible, es decir, en el mundo de los partidos. El socialismo es la reacción contra el capitalismo, contra la insana acumulación de riquezas en la propia nación. Su política resultaría del todo distinta si se viviera en Esparta o en el Tíbet. El espiritualismo no atraería tampoco tanto la atención si no estuviese en contradicción deslumbrante con el materialismo extendido en todas partes. Tampoco tendría tanto poder si se reconocieran más los valores sobrenaturales. Jamás la superstición ha revolucionado tanto el mundo como ahora. Sólo después que toda una generación declaró dogmáticamente y una vez por todas, la IMPOSIBILIDAD de que haya espíritus, la misma generación se dejó asustar por un pobre, pequeño espíritu. Estas supersticiones son invenciones de su tiempo —podría decirse en su excusa—. Hace ya mucho, sin embargo, que la Iglesia Católica probó no ser ella una invención de su tiempo: es la obra de su Creador, y sigue siendo capaz de vivir lo mismo en su vejez que en su primera juventud: y sus enemigos, en lo más profundo de sus almas, han perdido ya la esperanza de verla morir algún día».

 

Fuente: Religión en Libertad

Carta Encíclica: “Annum Sacrum”

 


de nuestro Santísimo Padre León XIII,
Papa según la Divina Providencia;
a los Pratiarcas, Primados, Arzobispos,
Obispos y otros ordinarios,
en paz y comunión con la Sede Apostólica

 

De la Consagración del Género Humano al Sagrado Corazón de Jesús

Hace poco, como sabéis, ordenamos por cartas apostólicas que próximamente celebraríamos un jubileo (annum sacrum), siguiendo la costumbre establecida por los antiguos, en esta ciudad santa. Hoy, en la espera, y con la intención de aumentar la piedad en que estará envuelta esta celebración religiosa, nos hemos proyectado y aconsejamos una manifestación fastuosa. Con la condición que todos los fieles Nos obedezcan de corazón y con una buena voluntad unánime y generosa, esperamos que este acto, y no sin razón, produzca resultados preciosos y durables, primero para la religión cristiana y también para el género humano todo entero.

Muchas veces Nos hemos esforzado en mantener y poner más a la luz del día esta forma excelente de piedad que consiste en honrar al Sacratísimo Corazón de Jesús. Seguimos en esto el ejemplo de Nuestros predecesores Inocencio XII, Benedicto XIV, Clemente XIII, Pío VI, Pío VII y Pío IX. Esta era la finalidad especial de Nuestro decreto publicado el 28 de junio del año 1889 y por el que elevamos a rito de primera clase la fiesta del Sagrado Corazón.

Pero ahora soñamos en una forma de veneración más imponente aún, que pueda ser en cierta manera la plenitud y la perfección de todos los homenajes que se acostumbran a rendir al Corazón Sacratísimo. Confiamos que esta manifestación de piedad sea muy agradable a Jesucristo Redentor.

Además, no es la primera vez que el proyecto que anunciamos, sea puesto sobre el tapete. En efecto, hace alrededor de 25 años, al acercarse la solemnidad del segundo Centenario del día en que la bienaventurada Margarita María de Alacoque había recibido de Dios la orden de propagar el culto al divino Corazón, hubo muchas cartas apremiantes, que procedían no solamente de particulares, sino también de obispos, que fueron enviadas en gran número, de todas partes y dirigidas a Pío IX. Ellas pretendían obtener que el soberano Pontífice quisiera consagrar al Sagrado Corazón de Jesús, todo el género humano. Se prefirió entonces diferirlo, a fin de ir madurando más seriamente la decisión. A la espera, ciertas ciudades recibieron la autorización de consagrarse por su cuenta, si así lo deseaban y se prescribió una fórmula de consagración. Habiendo sobrevenido ahora otros motivos, pensamos que ha llegado la hora de culminar este proyecto.

Este testimonio general y solemne de respeto y de piedad, se le debe a Jesucristo, ya que es el Príncipe y el Maestro supremo. De verdad, su imperio se extiende no solamente a las naciones que profesan la fe católica o a los hombres que, por haber recibido en su día el bautismo, están unidos de derecho a la Iglesia, aunque se mantengan alejados por sus opiniones erróneas o por un disentimiento que les aparte de su ternura.

El reino de Cristo también abraza a todos los hombres privados de la fe cristiana, de suerte que la universalidad del género humano está realmente sumisa al poder de Jesús. Quien es el Hijo Único de Dios Padre, que tiene la misma substancia que El y que es “el esplendor de su gloria y figura de su substancia” (Hebreos 1:3), necesariamente lo posee todo en común con el Padre; tiene pues poder soberano sobre todas las cosas. Por eso el Hijo de Dios dice de sí mismo por la boca del profeta: “Ya tengo yo consagrado a mi rey en Sión mi monte santo… El me ha dicho: Tu eres mi Hijo, yo te he engendrado hoy. Pídeme y te daré en herencia las naciones, en propiedad los confines de la tierra” (Salmo 2: 6-8).

Por estas palabras, Jesucristo declara que ha recibido de Dios el poder, ya sobre la Iglesia, que viene figurada por la montaña de Sión, ya sobre el resto del mundo hasta los límites más alejados. ¿Sobre qué base se apoya este soberano poder? Se desprende claramente de estas palabras: “Tu eres mi Hijo.” Por esta razón Jesucristo es el hijo del Rey del mundo que hereda todo poder; de ahí estas palabras: “Yo te daré las naciones por herencia”. A estas palabras cabe añadir aquellas otras análogas de san Pablo: “A quien constituyó heredero universal.”

Pero hay que recordar sobre todo que Jesucristo confirmó lo relativo a su imperio, no sólo por los apóstoles o los profetas, sino por su propia boca. Al gobernador romano que le preguntaba:”¿Eres Rey tú?”, el contestó sin vacilar: “Tú lo has dicho: Yo soy rey!” (Juan 18:37)La grandeza de este poder y la inmensidad infinita de este reino, están confirmados plenamente por las palabras de Jesucristo a los Apóstoles: “Se me ha dado todo poder en el Cielo y en la tierra.” (Mt 28:18). Si todo poder ha sido dado a Cristo, se deduce necesariamente que su imperio debe ser soberano, absoluto, independiente de la voluntad de cualquier otro ser, de suerte que ningún poder no pueda equipararse al suyo. Y puesto que este imperio le ha sido dado en el ci elo y sobre la tierra, se requiere que ambos le estén sometidos.

Efectivamente, El ejerció este derecho extraordinario, que le pertenecía, cuando envió a sus apóstoles a propagar su doctrina, a reunir a todos los hombres en una sola Iglesia por el bautismo de salvación, a fin de imponer leyes que nadie pudiera desconocer sin poner en peligro su eterna salvación. Pero esto no es todo. Jesucristo ordena no sólo en virtud de un derecho natural y como Hijo de Dios sino también en virtud de un derecho adquirido. Pues “nos arrancó del poder de las tinieblas” (Colos. 1:13) y también “se entregó a si mismo para la Redención de todos” (1 Tim 2:6).

No solamente los católicos y aquellos que han recibido regularmente el bautismo cristiano, sino todos los hombres y cada uno de ellos, se han convertido para El “en pueblo adquirido.” (1 P 2:9). También san Agustín tiene razón al decir sobre este punto: “¿Buscáis lo que Jesucristo ha comprado? Ved lo que El dio y sabréis lo que compró: La sangre de Cristo es el precio de la compra. ¿Qué otro objeto podría tener tal valor? ¿Cuál si no es el mundo entero? ¿Cuál sino todas las naciones? ¡Por el universo entero Cristo pagó un precio semejante!” (Tract., XX in Joan.).

Santo Tomás nos expone largamente porque los mismos infieles están sometidos al poder de Jesucristo. Después de haberse preguntado si el poder judiciario de Jesucristo se extendía a todos los hombres y de haber afirmado que la autoridad judiciaria emana de la autoridad real, concluye netamente: “Todo está sumido a Cristo en cuanto a la potencia, aunque no lo está todavía sometido en cuanto al ejercicio mismo de esta potencia” (Santo Tomás, III Pars. q. 30, a.4.). Este poder de Cristo y este imperio sobre los hombres, se ejercen por la verdad, la justicia y sobre todo por la caridad.

Pero en esta doble base de su poder y de su dominación, Jesucristo nos permite, en su benevolencia, añadir, si de nuestra parte estamos conformes, la consagración voluntaria. Dios y Redentor a la vez, posee plenamente y de un modo perfecto, todo lo que existe. Nosotros, por el contrario, somos tan pobres y tan desprovistos de todo, que no tenemos nada que nos pertenezca y que podamos ofrecerle en obsequio. No obstante, por su bondad y caridad soberanas, no rehusa nada que le ofrezcamos y que le consagremos lo que ya le pertenece, como si fuera posesión nuestra. No sólo no rehusa esta ofrenda, sino que la desea y la pide: “Hijo mío, dame tu corazón!” Podemos pues serle enteramente agradables con nuestra buena voluntad y el afecto de nuestra s almas. Consagrándonos a El, no solamente reconocemos y aceptamos abiertamente su imperio con alegría, sino que testimoniamos realmente que si lo que le ofrecemos nos perteneciera, se lo ofreceríamos de todo corazón; así pedimos a Dios quiera recibir de nosotros estos mismos objetos que ya le pertenecen de un modo absoluto. Esta es la eficacia del acto del que estamos hablando, y este es el sentido de sus palabras.

Puesto que el Sagrado Corazón es el símbolo y la imagen sensible de la caridad infinita de Jesucristo, caridad que nos impulsa a amarnos los unos a los otros, es natural que nos consagremos a este corazón tan santo. Obrar así, es darse y unirse a Jesucristo, pues los homenajes, señales de sumisión y de piedad que uno ofrece al divino Corazón, son referidos realmente y en propiedad a Cristo en persona.

Nos exhortamos y animamos a todos los fieles a que realicen con fervor este acto de piedad hacia el divino Corazón, al que ya conocen y aman de verdad. Deseamos vivamente que se entreguen a esta manifestación, el mismo día, a fin de que los sentimientos y los votos comunes de tantos millones de fieles sean presentados al mismo tiempo en el templo celestial.

Pero, ¿podemos olvidar esa innumerable cantidad de hombres, sobre los que aún no ha aparecido la luz de la verdad cristiana? Nos representamos y ocupamos el lugar de Aquel que vino a salvar lo que estaba perdido y que vertió su sangre para la salvación del género humano todo entero. Nos soñamos con asiduidad traer a la vida verdadera a todos esos que yacen en las sombras de la muerte; para eso Nos hemos enviado por todas partes a los mensajeros de Cristo, para instruirles. Y ahora, deplorando su triste suerte, Nos los recomendamos con toda nuestra alma y los consagramos, en cuanto depende de Nos, al Corazón Sacratísimo de Jesús.

De esta manera, el acto de piedad que aconsejamos a todos, será útil a todos. Después de haberlo realizado, los que conocen y aman a Cristo Jesús, sentirán crecer su fe y su amor hacia El. Los que conociéndole, son remisos a seguir su ley y sus preceptos, podrán obtener y avivar en su Sagrado Corazón la llama de la caridad. Finalmente, imploramos a todos, con un esfuerzo unánime, la ayuda celestial hacia los infortunados que están sumergidos en las tinieblas de la superstición. Pediremos que Jesucristo, a Quien están sometidos “en cuanto a la potencia”, les someta un día “en cuanto al ejercicio de esta potencia”. Y esto, no solamente “en el siglo futuro, cuando impondrá su voluntad sobre todos los seres recompensando a los unos y castigando a los otros” (Santo Tomás, id, ibidem.), sino aún en esta vida mortal, dándoles la fe y la santidad. Que puedan honrar a Dios en la práctica de la virtud, tal como conviene, y buscar y obtener la felicidad celeste y eterna.

Una consagración así, aporta también a los Estados la esperanza de una situación mejor, pues este acto de piedad puede establecer y fortalecer los lazos que unen naturalmente los asuntos públicos con Dios. En estos últimos tiempos, sobre todo, se ha erigido una especie de muro entre la Iglesia y la sociedad civil. En la constitución y administración de los Estados no se tiene en cuenta para nada la jurisdicción sagrada y divina, y se pretende obtener que la religión no tenga ningún papel en la vida pública. Esta actitud desemboca en la pretensión de suprimir en el pueblo la ley cristiana; si les fuera posible hasta expulsarían a Dios de la misma tierra.

Siendo los espíritus la presa de un orgullo tan insolente, ¿es que puede sorprender que la mayor parte del género humano se debata en problemas tan profundos y esté atacada por una resaca que no deja a nadie al abrigo del miedo y el peligro? Fatalmente acontece que los fundamentos más sólidos del bien público, se desmoronan cuando se ha dejado de lado, a la religión. Dios, para que sus enemigos experimenten el castigo que habían provocado, les ha dejado a merced de sus malas inclinaciones, de suerte que abandonándose a sus pasiones se entreguen a una licencia excesiva.

De ahí esa abundancia de males que desde hace tiempo se ciernen sobre el mundo y que Nos obligan a pedir el socorro de Aquel que puede evitarlos. ¿Y quién es éste sino Jesucristo, Hijo Único de Dios, “pues ningún otro nombre le ha sido dado a los hombres, bajo el Cielo, por el que seamos salvados” (Act 4:12). Hay que recurrir, pues, al que es “el Camino, la Verdad y la Vida”.

El hombre ha errado: que vuelva a la senda recta de la verdad; las tinieblas han invadido las almas, que esta oscuridad sea disipada por la luz de la verdad; la muerte se ha enseñoreado de nosotros, conquistemos la vida. Entonces nos será permitido sanar tantas heridas, veremos renacer con toda justicia la esperanza en la antigua autoridad, los esplendores de la fe reaparecerán; las espadas caerán, las armas se escaparán de nuestras manos cuando todos los hombres acepten el imperio de Cristo y sometan con alegría, y cuando “toda lengua profese que el Señor Jesucristo está en la gloria de Dios Padre” (Fil. 2:11).

En la época en que la Iglesia, aún próxima a sus orígenes, estaba oprimida bajo el yugo de los Césares, un joven emperador percibió en el Cielo una cruz que anunciaba y que preparaba una magnífica y próxima victoria. Hoy, tenemos aquí otro emblema bendito y divino que se ofrece a nuestros ojos: Es el Corazón Sacratísimo de Jesús, sobre él que se levanta la cruz, y que brilla con un magnífico resplandor rodeado de llamas. En él debemos poner todas nuestras esperanzas; tenemos que pedirle y esperar de él la salvación de los hombres.

Finalmente, no queremos pasar en silencio un motivo particular, es verdad, pero legítimo y serio, que nos presiona a llevar a cabo esta manifestación. Y es que Dios, autor de todos los bienes, Nos ha liberado de una enfermedad peligrosa. Nos queremos recordar este beneficio y testimoniar públicamente Nuestra gratitud para aumentar los homenajes rendidos al Sagrado Corazón.

Nos decidimos en consecuencia, que el 9, el 10 y el 11 del mes de junio próximo, en la iglesia de cada localidad y en la iglesia principal de cada ciudad, sean recitadas unas oraciones determinadas. Cada uno de esos días, las Letanías del Sagrado Corazón, aprobadas por nuestra autoridad, serán añadidas a las otras invocaciones. El último día se recitará la fórmula de consagración que Nos os hemos enviado, Venerables Hermanos, al mismo tiempo que estas cartas.

Como prenda de los favores divinos y en testimonio de Nuestra Benevolencia, Nos concedemos muy afectuosamente en el Señor la bendición Apostólica, a vosotros, a vuestro clero y al pueblo que os está confiado.

 

León XIII, Papa, dado en Roma, el 25 de mayo de 1899, el 22 de Nuestro Pontificado.

 

Visto en STAT VERITAS

Cor Iesu salva nos

 

 

 

In nomine Patris et Filii et Spiritus Sancti. Amen.


Kyrie, eleison.
Christe, eleison.
Kyrie, eleison.


Christe, audi nos.
Christe, exaudi nos.


Pater de caelis, Deus,
Fili, Redemptor mundi, Deus,
Spiritus Sancte, Deus,
Sancta Trinitas, unus Deus,


Cor Iesu, Filii Patris aeterni, miserere nobis
Cor Iesu, in sinu Virginis Matris a Spiritu Sancto formatum,
Cor Iesu, Verbo Dei substantialiter unitum,
Cor Iesu, maiestatis infinitae,
Cor Iesu, templum Dei sanctum,
Cor Iesu, tabernaculum Altissimi,
Cor Iesu, domus Dei et porta caeli,
Cor Iesu, fornax ardens caritatis,
Cor Iesu, iustitiae et amoris receptaculum,
Cor Iesu, bonitate et amore plenum,
Cor Iesu, virtutum omnium abyssus,
Cor Iesu, omni laude dignissimum,
Cor Iesu, rex et centrum omnium cordium,
Cor Iesu, in quo sunt omnes thesauri sapientiae et scientiae,
Cor Iesu, in quo habitat omnis plenitudo divinitatis,
Cor Iesu, in quo Pater sibi bene complacuit,
Cor Iesu, de cuius plenitudine omnes nos accepimus,
Cor Iesu, desiderium collium aeternorum,
Cor Iesu, patiens et multae misericordiae,
Cor Iesu, dives in omnes qui invocant te,
Cor Iesu, fons vitae et sanctitatis,
Cor Iesu, propitiatio pro peccatis nostris,
Cor Iesu, saturatum opprobriis,
Cor Iesu, attritum propter scelera nostra,
Cor Iesu, usque ad mortem oboediens factum,
Cor Iesu, lancea perforatum,
Cor Iesu, fons totius consolationis,
Cor Iesu, vita et resurrectio nostra,
Cor Iesu, pax et reconciliatio nostra,
Cor Iesu, victima peccatorum,
Cor Iesu, salus in te sperantium,
Cor Iesu, spes in te morientium,
Cor Iesu, deliciae Sanctorum omnium,


Agnus Dei, qui tollis peccata mundi, (parce nobis, Domine.)
Agnus Dei, qui tollis peccata mundi, (exaudi nos, Domine.)
Agnus Dei, qui tollis peccata mundi, (miserere nobis, Domine.)


Iesu, mitis et humilis Corde, (Fac cor nostrum secundum Cor tuum.)


Oremus. Omnipotens sempiterne Deus, respice in Cor dilectissimi Filii tui et in laudes et satisfactiones, quas in nomine peccatorum tibi persolvit, iisque misericordiam tuam petentibus, tu veniam concede placatus in nomine eiusdem Filii tui Iesu Christi: Qui tecum vivit et regnat in saecula saeculorum. (Amen.)