Archivos del blog

domingo, 19 de febrero de 2012

Mons. Athanasius Schneider: La Nueva Evangelización y la Santa Liturgia


Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Santa María en Astana,
el Secretario de la Conferencia de Obispos Católicos de Kazajstán

Atanasio Schneider

ACLARACIÓN: La traducción es de Google Translate.

Para hablar correctamente de la nueva evangelización es fundamental tener nuestra primera mirada a Aquel que es el verdadero evangelista, Nuestro Señor Jesucristo el Salvador, el Verbo de Dios hecho hombre. El hijo de Dios vino a la tierra para expiar y redimir el pecado más grande, por excelencia, la soberbia. Y esto último pecado de la humanidad consiste en la negativa a adorar a Dios, al negarse a reservar el primer lugar, el lugar de honor. Este pecado de la humanidad es que no se presta atención a Dios, que ya no tienen un sentido de las cosas, que nadie quiere ver a Dios, que no quiere arrodillarse ante Dios

Ante tal actitud, la encarnación de Dios es vergonzoso, bochornoso y la reflexión por igual es la presencia real de Dios en el misterio eucarístico, avergonzando a la centralidad de la presencia eucarística de Dios en las iglesias. El hombre pecador quiere realmente llegar al centro, tanto dentro de la Iglesia y fuera de la Misa, quiere ser visto, quiere darse a conocer.

Esta es la razón por la cual la Eucaristía Jesús, Dios encarnado, presente en los tabernáculos de la forma de la Eucaristía, es preferible colocarlo de lado. Incluso la representación del crucificado en la cruz en el centro del altar durante la celebración de la gente es vergonzoso, porque el rostro del sacerdote que se oculta. Así que la imagen de Jesús crucificado en el centro, así como igualmente la Eucaristía en el tabernáculo en el centro del altar, son vergonzosas. En consecuencia, la cruz y el sagrario se coloca a un lado. Durante la celebración, el cuidador debe ser capaz de observar en todo momento el rostro del sacerdote, el que le gusta, literalmente, ponerse en el centro de la casa de Dios, y si por error a Jesús Eucaristía es por lo menos a la izquierda en su tabernáculo en el centro del altar, porque el ministerio del patrimonio cultural, incluso bajo un régimen sin Dios, prohibió el movimiento por razones de conservación del patrimonio artístico, el sacerdote, a menudo durante la celebración litúrgica, los inescrupulosos dan la espalda.

¿Cuántas veces buenos adoradores fieles de Cristo, en su sencillez y humildad, que exclamó: " Bendito eres tú, Sitios Históricos! Por lo menos te fuiste a Jesús en el centro de nuestra Iglesia. "

Es sólo a partir de la adoración y la glorificación de Dios que la Iglesia adecuadamente puede anunciar la palabra de verdad, que es evangelizar. Antes de que el mundo para escuchar a Jesús, el Verbo eterno hecho carne, predicar y anunciar el Reino, Jesús se quedó callado y ha adorado durante décadas. Esto sigue siendo siempre la ley de la vida y la acción de la Iglesia, así como todos los evangelistas. " Es por la forma de tratar a la liturgia que decide el destino de la Fe y la Iglesia ", dijo el cardenal Ratzinger, nuestro actual Santo Padre, Papa Benedicto XVI. El Concilio Vaticano II quiso traer la realidad de la iglesia y la acción que debe llevarse a cabo por primera vez en su vida. Es así por qué el documento conciliar primero está dedicado a la liturgia. En ella, el Ayuntamiento nos da los siguientes principios: En la Iglesia y de allí a la liturgia, el ser humano debe ser dirigida a la voluntad divina, y para ser subordinado, y también lo que se ve en relación con la acción invisible, en relación a la contemplación, y esto en relación con la futura ciudad, a la que aspiramos (cf.Sacrosanctum Concilium ., 2) La liturgia terrena preguntamos y tomamos parte, de acuerdo con la enseñanza del Vaticano II, el anticipo de la liturgia celestial de la ciudad santa de Jerusalén (cf. ídem, 2)

Para ello, todo en la liturgia de la Misa tiene que servir para expresar con mayor claridad la realidad del sacrificio de Cristo, que las oraciones de adoración, acción de gracias, de expiación, el eterno Sumo Sacerdote presenta a su Padre.

El ritual y todos los detalles de el Santo Sacrificio de la Misa debe incardinarsi en la glorificación y la adoración de Dios, insistiendo en la centralidad de la presencia de Cristo, tanto en la señal y en la representación del Crucificado, que en su presencia eucarística en el sagrario, y en especial a momento de la consagración y la comunión santa. Esta es la más respetada, a menos que el hombre está en el centro de la celebración, la celebración se asemeja a menos de un círculo cerrado, pero también está abierto en una aparición en Cristo, como una procesión con el sacerdote que venía hacia él en la cabeza, más como una celebración litúrgica debe reflejar con precisión el sacrificio de la adoración de Cristo en la cruz, más rico será el fruto de la glorificación de Dios que los participantes recibirán en sus almas, más que el Señor les hace honores.

Cuanto más el sacerdote y los fieles buscan la verdad durante las celebraciones eucarísticas en la gloria de Dios y la gloria de los hombres, y no tratar de recibir la gloria unos de otros, más que Dios los honrará, dejando parte de su alma de una manera más intensa y más fructífero para la gloria y el honor de su vida divina. En la actualidad y en diferentes lugares de la tierra, hay muchas celebraciones de la misa, que podría estar diciendo las siguientes palabras, a la inversa de las palabras del salmo 113,9: " Para nosotros, oh Señor, y de gloria en nuestro nombre ", y también acerca de estas celebraciones se aplican las palabras de Jesús: " ¿Cómo podéis creer vosotros, que usted reciba su gloria unos de otros y no buscáis la gloria que viene sólo de Dios? "(Juan 5, 44).

El Concilio Vaticano II emitió, con respecto a una reforma litúrgica, los siguientes principios:

  1. Durante la celebración litúrgica, el ser humano, la actividad temporal, debe estar orientada a la divina y eterna, a la contemplación y de tener un papel subordinado en relación con este último (cf. Sacrosanctum Concilium , 2).
  2. Durante la liturgia, debemos fomentar la comprensión de que la liturgia terrena participa en la liturgia del cielo (cf. Sacrosanctum Concilium , 8).
  3. No debe haber la innovación, creando así nuevos ritos litúrgicos no, sobre todo en el rito de la Misa, excepto si se trata de un fruto verdadero y cierto de la Iglesia, y siempre que se proceda con cautela que las nuevas formas de reemplazar aborden de manera integral las formas existentes (cf. Sacrosanctum Concilium , 23).
  4. Los ritos de la Misa debe ser tal que lo sagrado se expresa de manera más explícita (cf.Sacrosanctum Concilium , 21).
  5. América debe mantenerse en la liturgia, y especialmente en la Misa (cfr. Sacrosanctum Concilium, 36 y 54).
  6. El canto gregoriano tiene el primer lugar en la liturgia (cf. Sacrosanctum Concilium , 116).
Los Padres del Concilio vieron que sus propuestas para la reforma como la continuación de la reforma de S. Pío X (cf. Sacrosanctum Concilium, 112 y 117) y el Siervo de Dios Pío XII, y de hecho, la Constitución sobre la Liturgia, la más citada es la encíclica Mediator Dei de Pío XII. Papa Pío XII ha dejado a la Iglesia , entre otros, un principio importante de la doctrina sobre la Sagrada Liturgia, y la condena Cie de lo que él llama el anticuario litúrgico, cuyas proposiciones en gran medida coinciden con los de los sínodos y jansenista protestantizzante de Pistoia en 1976 (cf. " Mediator Dei ", n ° 63-64) y que de hecho recordar las ideas teológicas de Martín Lutero. Así que ahora el Concilio de Trento condenó las ideas protestantes litúrgicos, sobre todo el banquete'' énfasis exagerado en la celebración de la Eucaristía, a expensas del carácter sacrificial, la supresión de signos inequívocos de lo sagrado como una expresión del misterio de la liturgia (cf. Concilio de Trento, Sessio xxii ).litúrgicos declaraciones doctrinales del Magisterio, como en el caso del Concilio de Trento y la encíclica Mediator Dei , que se reflejan en la práctica litúrgica siglos, de hecho desde hace más de un milenio, la constante y universal, estas declaraciones, por lo tanto, son parte de ese elemento de la tradición sagrada que no puede ser abandonada sin incurrir en daños importantes en el plano espiritual. Estas declaraciones doctrinales sobre la liturgia, el Vaticano ha tomado, ¿cómo puede constatarsi la lectura de los principios generales del culto divino en la Constitución litúrgica Sacrosanctum Concilium . Como error real en el pensamiento y la liturgia de acción dell'archeologismo, el Papa Pío XII, cita la proposición para dar el altar de la forma de una tabla (véase la Mediator Dei N º 62). Si ya el Papa Pío XII se negó la mesa del altar en forma de imaginar cómo sería , a fortiori, rechazó la proposición como una celebración en torno a una mesa " versus populum "¡ Si la Sacrosanctum Concilium en el n º 2 muestra que, en la liturgia, la contemplación se debe dar prioridad y que toda la celebración de la Misa debe estar orientada hacia los misterios divinos (cf. idem et N º 2 N º 8), hay un eco fiel de la Declaración de Trento, que decía: " Se porque la naturaleza humana es tal que no es fácil para meditar sobre las cosas divinas, sin pequeños dispositivos externos, por esta razón la Iglesia, madre piadosa, ha establecido ciertos ritos, es decir, algunos lugares de la misa, se pronuncia en voz baja, alguna otra más fuerte. Estableció, asimismo, las ceremonias, como las bendiciones místicas, utiliza velas, incienso, ropa y muchos otros artículos de transmisión de la enseñanza y la tradición apostólica, que está poniendo de relieve la majestad de tan grande sacrificio, y las mentes de los fieles se señala a estos signos visibles de la religión y la piedad, a la contemplación de las cosas altas, que están ocultos en este sacrificio . "( SES XXII , cap. 5).he mencionado enseñanzas del Magisterio de la Iglesia, especialmente la de Mediator Dei fueron reconocidos sin lugar a dudas por los Padres Conciliares como plenamente válida y por lo tanto, deben seguir siendo como plenamente válida para todos los hijos de la Iglesia.En la carta dirigida a los obispos de la Iglesia Católica se unió al Motu Proprio Summorum Pontificum del 7 de julio de 2007, el Papa hace esta importante declaración: " En la historia de la Liturgia hay crecimiento y progreso pero ninguna ruptura. Lo que las generaciones anteriores tenían por sagrado sigue siendo sagrado y grande para nosotros también, y no puede ser improvisamente totalmente prohibido o incluso perjudicial . " Diciendo esto, el Papa expresa el principio fundamental de la liturgia, que el Concilio de Trento y el Papa Pío XII enseñó. Si te fijas, sin ideas preconcebidas, y de manera objetiva la práctica litúrgica de la inmensa mayoría de las iglesias en todo el mundo católico en el que es Yo uso la forma ordinaria del rito romano, nadie puede negar honestamente que los seis principios del Concilio Vaticano II litúrgica mencionados se respeten poco o incluso nada. Hay una serie de cuestiones prácticas en la práctica litúrgica de corriente dominante en el procedimiento ordinario, lo que representa una verdadera ruptura con una práctica religiosa continuó por más de un milenio. Estos son los cinco siguientes usos litúrgicos que se pueden considerar como las cinco llagas del cuerpo místico de Cristo del año litúrgico. Estas heridas, que representan una ruptura violenta con el pasado, porque claramente menos énfasis en el carácter sacrificial que es parte central y esencial del desarrollo, presentado el banquete, todo lo cual disminuye los signos externos de adoración a Dios, porque poner menos énfasis en el carácter del misterio que tiene una celestial y eterna. En referencia a estos cinco llagas, que son los que - con la excepción de unas nuevas oraciones (ofertorio) - no se proporcionan en forma de acciones ordinarias rito de la misa, pero se han introducido en una práctica deplorable. La primera plaga, la más obvia, es la celebración del Sacrificio de la Misa donde el sacerdote celebra frente a los fieles , especialmente durante la oración eucarística y la consagración, el tiempo más alto y sagrado, debido a la adoración de Dios froma, lo que corresponde a la naturaleza externa en cuanto a cómo se comportan cuando se comparte una comida. No se encuentra en la presencia de un círculo cerrado. Y esta forma no se ajusta en el momento de la oración y menos aún que el de la adoración. Ahora esta forma, el Concilio Vaticano II no deseable en absoluto y nunca ha sido recomendada por el Magisterio de la postoconciliari Papas. El Papa Benedicto XVI en su prefacio al primer volumen de su OperaOmnia escribe: " la idea de que el sacerdote y la gente debe mirar el uno al otro en la oración surgió sólo en la cristiandad moderna, y es completamente ajeno a la antigua. Sacerdote y pueblo ciertamente no rezan el uno hacia el otro, pero al único Señor. Luego, busquen en la oración en la misma dirección o hacia el Oriente como símbolo cósmico del Señor que viene, o cuando ello no sea posible, hacia una imagen de Cristo en el ábside, hacia una cruz o simplemente hacia el cielo, como el Señor ha hecho en su oración sacerdotal la noche antes de su Pasión (Jn 17, 1). Mientras tanto, está ganando cada vez más, afortunadamente, la propuesta que hice al final del capítulo en mi trabajo: no proceder a nuevas transformaciones, sino simplemente de poner la cruz en el centro del altar, al cual podemos mirar juntos sacerdote y fiel, que se llevó lo que al Señor, que se ora en común. ". La forma de celebración en la que todos tienen sus ojos en la misma dirección ( para poner orientem, para Crucem, ad Dominum ) fue evocada también por rúbricas el nuevo rito de la Misa (cf. Ordo señorita , n. 25, n. 133 y n. 134). La celebración que dice " versus populum "ciertamente no se corresponde con la Sagrada Liturgia, ya que se menciona en las declaraciones de la Sacrosanctum Concilium, n ° 2 et n ° 8. La segunda plaga es la comunión en la mano extendida en todo el mundo . No sólo es este método de recibir la comunión no se ha mencionado en modo alguno por los padres conciliares del Vaticano II, pero introdujo abiertamente por un número de obispos en desobediencia a la Santa Sede y en el desprecio del voto negativo de la mayoría en el año 1968 del episcopado . Sólo más tarde el Papa Pablo VI, titulado de mala gana, bajo ciertas condiciones. El Papa Benedicto XVI, después de la fiesta de Corpus Christi de 2008, distribuye la comunión a los fieles de rodillas y en la lengua, y no sólo en Roma, sino también en todas las iglesias locales a las que visitó. A través de este que le dio a toda la Iglesia un claro ejemplo de la práctica docente en materia litúrgica. Si una mayoría cualificada del episcopado, tres años después del Concilio, se negó la comunión en la mano como algo dañino, ya que muchos padres conciliares lo habría hecho de todos modos! La tercera plaga, son las nuevas oraciones del ofertorio. Están creando una totalmente nueva y nunca se han utilizado en la Iglesia. Ellos expresan menos la evocación del misterio del sacrificio de la cruz a un banquete, invocando las oraciones de la comida judía el sábado. En la tradición de más de mil años la Iglesia de Oriente y Occidente, las oraciones del ofertorio siempre han sido explícitamente articulada con el sacrificio de la cruz (cf. p. Por ejemplo. Tirot Pablo, Historia de las oraciones del Ofertorio en la liturgia romana VII el siglo XVI , Roma, 1985). Tal una creación totalmente nueva es sin duda contradice la clara redacción del Concilio Vaticano II llama " que innovationes ... fiant novas formae ex Formis iam exstantibus Organice crescant "( Sacrosanctum Concilium , 23). La cuarta plaga es la desaparición total de América la inmensa mayoría de las celebraciones eucarísticas de la forma ordinaria en todos los países católicos morir. Se trata de un delito contra las decisiones del Concilio Vaticano II. La quinta plaga es el ejercicio de los lectores y acólitos sevices litúrgicos de las mujeres, así como el ejercicio de tales servicios en vestidos de civil que penetran en el coro durante la misa directamente sobre el espacio reservada para los fieles . Este hábito no ha existido nunca en la Iglesia, o al menos nunca ha sido bien recibida. Se da la misa católica el carácter externo de algo informal, carácter y estilo de una asamblea en lugar profano. El Segundo Concilio de Nicea prohibió ya en 787, estas prácticas, la elaboración de este canon: " Si alguien no está ordenado, no se le permite leer desde el ambón durante la Sagrada Liturgia "(c. 14). Esta regla se ha observado constantemente en la Iglesia. Sólo los subdiáconos o lectores tienen derecho a leer durante la liturgia de la Misa En lugar de perder lectores y acólitos, son hombres o niños, con los ornamentos litúrgicos que pueden hacerlo, y no a las mujeres, siendo un hecho que el hombre en la ordenación sacramental no sacramental de los lectores y acólitos, simbólicamente representa el primer eslabón con las órdenes menores. En los textos del Concilio Vaticano II, no se hace ninguna mención de la eliminación de las órdenes menores y el subdiaconado, o la introducción de nuevos ministerios. En la Sacrosanctum Concilium, n º 28, el Consejo hace la diferencia entre el "ministro "y" fidelis "durante la celebración litúrgica, y afirma que uno o el otro tienen el derecho de hacer lo que les corresponde por la naturaleza de la liturgia. El N º 29 meziona los " ministrantes "cha al servicio de los empleados que no han recibido ninguna orden. En oposición a ellos no habría, scondo términos legales de la época, los " ministros ", es decir, los que han recibido una orden que es más o menos. Con el Motu Proprio Summorum Pontificum , el Papa Benedicto XVI dice que ambas formas del Rito Romano es mirar y tratar con el mismo respeto, porque la Iglesia sigue siendo el mismo antes y después del Concilio.En la carta que acompaña al Motu Proprio , el Papa espera que las dos formas se enriquecen mutuamente. También quiere que la nueva forma " se muestra, más que en el pasado, el sentido de lo sagrado que atrae a muchos hacia el antiguo rito . " Las cuatro heridas o usos litúrgicos infeliz (la celebración versus populum , la comunión en la mano, el abandono total Latina y el canto gregoriano y la participación de las mujeres en el servicio de la lectura y el acólito), no hacerlo por sí mismos no tienen nada que ver con la forma ordinaria de la Misa y también en contradicción con los principios del Concilio Vaticano II la liturgia. Si usted poner fin a estos usos, se remontan a las verdaderas enseñanzas del Concilio Vaticano II. Y luego las dos formas del Rito Romano se acercaría mucho, de modo que, al menos externamente, usted debe ver una ruptura entre ellos y, por lo tanto, no hay ruptura entre la Iglesia ante el Consejo y la de la entrada. En cuanto a la nueva oraciones del Ofertorio, la Santa Sede, sería deseable para reemplazarlos con oraciones o por lo menos igual a la forma extraordinaria, que les permite usar ad libitum. Por lo tanto, no sólo por fuera, pero por dentro, que la ruptura entre las dos formas se puede evitar. La ruptura en la liturgia, es precisamente lo que la mayoría de los Padres del Concilio no quería, testigo de los actos del Consejo, ya que en dos mil años de historia de la liturgia en la Iglesia de Santo, nunca se había roto litúrgica y, por tanto, no siempre funciona. En su lugar debe haber continuidad como debe ser para el Magisterio. Por eso necesitamos nuevos santos hoy en día, uno o más de Santa Catalina de Siena. Necesitamos que la " vox populi fidelis ", que exige la supresión de esta ruptura litúrgica. Pero la trágica historia, es que hoy en día, como cuando el exilio de Aviñón, la gran mayoría del clero, especialmente el alto clero, el contenido de este exilio, esta ruptura. Antes de que podamos esperar que la fruta efectiva y duradera de la nueva la evangelización, el establecimiento deberá proceso de conversión de primera dentro de la Iglesia. ¿Cómo se puede llamar a los demás a convertirse, hasta que, entre los que afirman, sin convencer a la conversión a Dios no es completa, ya que, en la liturgia, no se abordan suficientemente a Dios, tanto interior como exteriormente. Se celebra el sacrificio de la Misa, el sacrificio de la adoración de Cristo, el misterio más grande de la fe, el acto más sublime de la adoración en un círculo cerrado, mirando el uno al otro. carece de la necesaria " conversio ad Dominum ", incluso externamente, físicamente . Debido a que durante la liturgia es como si Cristo no fuera Dios y no cobra mostrar claros signos externos de culto debido a Dios, no sólo en el hecho de que los fieles reciban la Santa Comunión de pie, pero que tomen en sus manos como alimento ordinario, lo toma y se ponen en la boca.Existe el peligro de una especie de semi-arrianismo El arrianismo o la Eucaristía. Una de las condiciones necesarias para una nueva evangelización con éxito sería el testimonio de toda la Iglesia en el culto litúrgico de la opinión pública la observación de por lo menos estos dos aspectos del culto divino, que es a saber:

  1. ¿Qué hay de toda la masa de la Tierra Santa se celebra, incluso en la forma ordinaria, la " conversio ad Dominum ", tanto interna como externamente necesariamente.
  2. Que la curva de fieles de la rodilla antes de Cristo cuando la Sagrada Comunión, como St. Paul así lo solicita, invocando el nombre y la persona de Cristo (cf. Flp 2, 10) y que he recibido con el mayor amor y el mayor de los respetos posible, como es su derecho como verdadero Dios

Gracias a Dios, el Papa Benedicto XVI ha comenzado, con dos medidas concretas, el proceso de su regreso del exilio en la liturgia de Avignon, a través del Motu Proprio Summorum Pontificum y la reintroducción de la tradicional rito de la comunión. Todavía hay mucha necesidad de la oración y tal vez de una nueva Catalina Santa de Siena, ya que sigue los pasos de otro modo, con el fin de curar a las cinco heridas en el cuerpo y la liturgia mística de la Iglesia y que Dios puede ser venerado en la liturgia con el mismo amor, el respeto, el sentido de lo sublime que siempre han sido la realidad la Iglesia y su enseñanza, especialmente a través del Concilio de Trento, el Papa Pío XII en su encíclica Mediator Dei , el Concilio Vaticano II en su constitución Sacrosanctum Concilium y el Papa Benedicto XVI en su teología y la liturgia, en su enseñanza y la práctica litúrgica en Motu acabo de mencionar. Nadie puede evangelizar a menos que él nos amó primero, y también si no adoran en todo momento y no darle a Dios, a Cristo en la Eucaristía, la prioridad real en la forma de celebrar y durante toda su vida. En aeffetti, en las palabras del cardenal Joseph Ratzinger, "es en el tratamiento de la liturgia que decide el destino de la Fe y la Iglesia."

+++

Fuente: http://chiesaepostconcilio.blogspot.com/

Adelanto libro “Crónicas de un cura exorcista”, del Padre Carlos Alberto Mancuso

 

padre_mancuso_cepe

Padre Carlos Alberto Mancuso

 

A través del relato en primera persona, el sacerdote Carlos Alberto Mancuso narra de manera apasionante cómo fue dedicar las últimas décadas de su vida a una actividad fascinante: el exorcismo de personas que acudieron a él por sentirse poseídas por el demonio. Mancuso es una persona autorizada por la Iglesia Católica para efectuar exorcismos. Estas páginas reflejan los casos más impresionantes de esta actividad tan antigua como vigente, vividos por el sacerdote.

 

CAPITULO 1
El difícil oficio de ser exorcista

Soy un cura exorcista. Enfrento con frecuencia al diablo y lo conmino a abandonar esos cuerpos que decidió poseer. Lucho contra el demonio. Nada más y nada menos. Es una tarea muy pesada, que representa un esfuerzo que supera los límites conocidos como "humanamente posibles". Es el combate de un humano contra las fortalezas más antiguas del Universo. La mía, queda claro, no es una actividad sencilla.

Mi objetivo final es tratar con personas que sufren una enfermedad anímica, contraída por voluntad propia: la posesión es consecuencia, en líneas generales, del hecho de trabar una "amistad peligrosa" con una entidad diabólica. Porque no hay que imaginar a Lucifer caminando por las calles y eligiendo un cuerpo para ingresar en él. Cuando el Mal decide habitar un cuerpo, lo hace porque el poseído lo convocó, porque selló con él algún tipo de pacto o porque fue víctima de algún embrujo. Los infectados con esta dolencia, que no es ni física ni orgánica, sino mucho más difícil de diagnosticar y de sanar, en ocasiones pueden curarse y dejar de depender del Maligno. En otros casos, el cuadro es más persistente y pueden llegar a ser necesarios varios encuentros de exorcismo antes de lograr que el cuerpo sea liberado.

¿Cómo ataca el diablo? Con voluntad de hacer daño y con garras terribles, que, de cierta manera, me recuerdan a la electricidad: son invisibles pero tangibles y tienen la capacidad de mover al mundo. Una entidad malévola que se permite tocarme el hombro, pero a la que sé de antemano que no podré ver, aunque me dé vuelta a la velocidad máxima que mi cuerpo permita. A pesar de los años que llevamos de "vernos las caras", no desarrollamos ningún tipo de relación.

El diablo nos odia a todos, a la humanidad en su conjunto. "En el infierno no hay camaradería, cada uno se ocupa de su llanto y su dolor." El exorcista debe entender que el demonio no tiene ninguna inquina personal contra él. Es el cuerpo poseído su objetivo en ese momento puntual.

La presencia del diablo no difiere mucho de los espectros imaginados por directores de cine y televisión para sus obras de ficción: colores irisados entre azulino y rojizo, tremulantes. También se hace presente en forma de molestos sueños recurrentes y de delirios febriles. Porque el alma está en un estado febril, en el que sufre fluctuaciones extraordinarias capaces de atemorizar a un desprevenido. La temática del exorcismo aparece una y otra vez en películas de terror y en folletines baratos. En esas "obras de arte", se ve un cuerpo poseído capaz de vomitar líquidos verdes, producir movimientos frenéticos en el mobiliario de la habitación o hablar con una voz que el cine ha determinado como "demoníaca". Pero nada de eso ocurre en la realidad. Toda esta información errónea, fantástica, abundante, dificulta la tarea del exorcista. ¿Qué es lo que sí se ve durante la ceremonia? Los cruentos refucilos que se notan cuando el poseído se retuerce desesperado, ronca, maldice con palabras soeces. El endemoniado adopta posturas espantosas, tira trompadas y patalea. A simple vista, para quien no sabe que hay una fuerza maligna habitando ese cuerpo, se trata de la misma persona que minutos antes de ese horrendo espectáculo estaba, tal vez, sentada tranquila como agua de un pozo. La relación frecuente con el diablo es ardua. Suelo sumergirme en profunda meditación y advertir halos de colores tenues que me rodean y me instan a proseguir, me trazan guías espirituales viables para seguir desandando el camino y alivianar el paso de mis semejantes, mantenerlos a salvo, evitarles el desaliento. No es raro que me sienta atacado por malos vientos. Y que logren dañarme. Pero nunca tendrán la capacidad de doblegarme. Siento que estoy en una orilla, la de la luz, y que del otro lado está la orilla sombría. Y que mi misión es tender el brazo de un borde al otro, intentar ser un puente de salvación, evitar que algún desprevenido sienta atracción por ese abismo, en el fondo del cual ataca el diablo con su imán cruel, sin tregua ni pausa.

En estos años, mi tarea se lleva a cabo en el Hogar Sacerdotal. Por eso, es en los instantes en que el imán del bajo fondo intenta desbordarme cuando me encomiendo al Altísimo, eterno vencedor en esta disputa, y me encanto en una tenue silueta frágil de franciscano de Asís, de San Francisco, el poverello (así fue llamado, debido al voto de pobreza que hizo durante su juventud), rodeado de avecitas del campo, bajo un cielo pálido de la Umbría, esa provincia italiana que dio la estampa de San Francisco y de Santa Clara de Asís, pero también la de Santa Rita de Cassia. En los momentos más duros de la batalla me transporto allí y siento cómo el mar de agua purísima y un conjunto de salmos bellos me rodean. La ensoñación no puede extenderse. Porque enseguida advierto que me queda mucho sendero por transitar, sufrir y conquistar. Y que es una tarea que debo hacer para el bien de los rebaños de Dios. Cuanto más palpables son las miserias espirituales, más grande es la desesperación del cura que incursiona en esos suburbios, en esos pantanos, por encontrar material laudable, por acercar bienestar y salvación.

La faena es tremenda.

A cada instante, se repetirán los gritos de quejas, de dolor, de pesadumbre. Quien posee al Gran Oscuro en su interior no consigue ni un instante de paz. Algunos suplican, saben que llegaron a esa situación por culpa, por descuido, por falta de fe o desidia. Sus manos son como flores secas y es mi obligación tomarlas con cuidado, para que no se deshagan en mis propias manos.

Debo admitir que en medio de alguno de

estos trabajos sentí debilidad, pensé en lo agradable que podría ser descansar en un lecho tranquilo, dormir hasta muy tarde. Es en esa flaqueza cuando aparecen nuevas fortalezas. Porque decidí vivir del lado de la luz. Del lado que impulsa a dejar las comodidades y lanzarnos al desierto, en búsqueda de ánimas pesarosas, de almas que tropezaron con una crueldad innombrable, que les impide crecer, reproducirse, inseminar espiritualmente a las personas que habitan. Estos refuerzos, que llegan justo cuando mis capacidades de exorcizar corren el riesgo de minimizarse, avivan mi fuego interior, un fuego muy blanco, eucarístico y de pasión saludable, aunque apenas evidente para no atemorizar al paciente.

Dediquemos unos párrafos al enemigo.

¿Qué es el diablo? Sabemos qué no es: no es un mito ni un continente. De ser un mito, carecería del poder de hacer daño, podría representarse mediante una imagen, una cartulina o a través de un cuento o una leyenda curiosos. De ser un continente, se lo podría vaciar igual que a un balde de agua o a una botella de vino. Es una realidad palpable, plausible de matar y corromper.

El diablo es, existe solo y separado. Contenido dentro de su propio ser y a la espera de un continente, o sea, el futuro endemoniado. Acecha a su posible víctima igual que un gato a un ratón y, a su manera y medida, le da caza de un zarpazo y se introduce en su naturaleza con tal pasión que la víctima, el poseído, pasará a actuar como si fuese una marioneta accionada por un vil titiritero, que desactiva su alma.

Ya no es el mismo ser nacido de una pareja humana, sino un fruto dañado por el mal de todos los males. El endemoniado puede aceptarlo, puesto que ya lo ha invocado, y el oscuro engendro cometerá toda clase de atrocidades, traspasándolo por todos y cada uno de los poros de ese cuerpo que consiguió para su estada y comodidad, activando los mecanismos desde el mismísimo sistema nervioso central del cuerpo que habita, que, durante el acceso, está como dormido. Un detalle: el diablo no le quita la voluntad a su víctima. Por eso, ésta siempre puede hacer el esfuerzo de buscar la cura para su mal.

Nacido como ángel, el demonio quiere vengarse, porque cuando se rebeló contra Dios, éste lo expulsó hacia los infiernos. Sin embargo, es una criatura de Dios, por lo que no puede vencerlo. ¿Cómo manifiesta entonces su espíritu de revancha? Atacando al hombre, acechándolo, provocándolo, llenándolo de insidias para que sea éste quien actúe en contra del plan divino. Un dato no menor: como ser incorpóreo, no necesita de un cuerpo. Simplemente, lo utiliza como instrumento para sembrar y esparcir el mal. El trabajo del exorcista es posible siempre y cuando el endemoniado se lo pida con verdadera desesperación. Como mencioné, no es un trabajo fácil ni deja de ser riesgoso. Se corren peligros frente a una naturaleza atroz pero sutil, aparentemente impalpable pero que bien puede manifestarse mediante un accionar violento e intempestivo de su continente, que es la víctima que en cada uno de sus movimientos, palabras soeces y actitudes impúdicas lo está manifestando. La fuerza de un endemoniado se triplica con respecto a la naturaleza humana normal. El poseso golpea con la brutalidad de una pata de elefante. Los golpes siguen doliendo bastante tiempo después. El solo contacto por aproximación con el diablo quema.

La manifestación suele ser tan patética, que el exorcista llega hasta a palpar la naturaleza esquiva demoníaca, con peligro de contaminarse. Satanás, por llamarlo con uno de los múltiples nombres que posee con fines de desorientar al mundo circundante, es tan amigo del atropello como de la seducción. A veces, ataca con vozarrón atronador.

Otras, trata de infundir lástima con tonalidades infantiles, de apariencia inofensiva. Sabe calcular los espacios y los tiempos de las almas ya victimadas y de las almas todavía invictas de su poder, pero al límite de una fatal postración. Es un maestro del terror, de los oscuros y secretos pecados más espantosos. Y es. Cuando el poseso es liberado, el diablo se va, derrotado. Pero no se retira a descansar. Inicia un nuevo camino, en busca de otro continente. Si los humanos dejaran de invocar a las oscuridades, de meterse en sitios ajenos a la luz, el diablo sería sólo un miserable mendigo sin lengua.

El objetivo final del trabajo de exorcismo es la recuperación total del doliente. Podríamos decir que se trata de una cirugía de espíritu. Si se traza un paralelo con una operación del corazón, se comprende que después de la recuperación el paciente logra una clara mejora, pero nunca alcanza el nivel óptimo del que gozó durante el período de plena salud cardiaca. Aquí ocurre lo mismo: el post operatorio debe conducirse bien, para que la persona llegue lo más cerca posible al borde de la "normalidad". Suelo ser muy perseverante a la hora de pedir a los familiares que me llamen después del exorcismo, que mantengamos el contacto durante un tiempo, para que yo pueda hacer un seguimiento postrero y determinar la presencia de decaimientos o nuevos inconvenientes. Muchas veces lo hacen. Muchas otras olvidan la ceremonia ni bien ponen un pie fuera de la parroquia. Los descuidos después de un exorcismo llevan a caer en un mal irreversible. El bautismo opera como exorcismo inicial, que descarga del pesado pecado original de nuestros padres bíblicos Adán y Eva. Pero lo que sigue, queda por nuestra cuenta y riesgo. Sospecho que ningún ex endiablado decidirá regresar al estado de enfermo. Aunque eso es sólo una esperanza. Una persona que es liberada corta todo vínculo con el diablo. Éste se retira completamente de su cuerpo. Puede suceder que en algunas ocasiones la remisión sea gradual. Existieron casos en los que, a pesar de que el paciente ya no tenía el diablo en el cuerpo, seguía con algunas manifestaciones de gritos o insultos durante un tiempo. Por otra parte, es probable que el paso del Maligno por el organismo deje secuelas, como lo hace cualquier enfermedad. En este caso puntual, en el que la dolencia afecta al espíritu, es esperable que quien tuvo al diablo en el cuerpo corra el riesgo de perder algunos años de la vida que tenía destinada para sí.

¿A qué atribuyo el poder que ahuyenta a

los demonios en mi actual actividad pastoral? A una devoción mariana que se manifestó a pleno allá por 1983. En esa ocasión, por solicitud del párroco Carlos Antonio Pérez, debí trasladarme a San Nicolás de los Arroyos, en el norte de la provincia de Buenos Aires. El sacerdote me solicitó que me acercara a ver a una mujer en súplica, Gladys Quiroga de Mota, una persona muy humilde, que necesitaba apoyo respecto de una petición divina urgente.

La mujer aseguraba que cerca del Río Paraná, en el instante en que una tormenta había comenzado a estremecer el paisaje, un refucilo alumbró la aparición de Santa María, la madre de Dios. "No sólo la vi, también escuché su voz, inigualable, solicitando un santuario allí mismo", confesó. Además, Gladys agregó que en un desván del campanario de la Catedral estaba, arrinconada y olvidada, una imagen de la Virgen, bendecida por el Papa León XIII en 1884. Cuando fuimos hacia el sitio indicado, pudimos comprobar que la historia narrada por la mujer era verdadera. La Virgen María de San Nicolás es hoy patrona de la ciudad y constituye una devoción en auge, que atrae a cientos de miles de fieles cada año.

¿Cualquier sacerdote puede ser exorcista? Sí. De hecho, cualquier sacerdote puede bautizar o casar, rituales más elevados que el exorcismo. Imaginemos a una persona con la capacidad de perdonar los pecados. ¿Cómo no iba a estar igualmente habilitada para alejar un demonio de un cuerpo? Sin embargo, ningún religioso es habilitado por las autoridades eclesiásticas para tratar el problema de la posesión diabólica, que dista mucho de ser un juego de niños, hasta que no se reconoce el poder del exorcista. Aunque parezca increíble, existen curas que niegan el poder exorcista de sus colegas y, con esa actitud, le dan ventaja al Maligno y dañan a la criatura humana. Además, no existen muchos poseídos. Por esa razón es que hay pocos sacerdotes dedicados a esta tarea.

Soy un cura exorcista. Un trabajo que insume toda una vida, compuesto por tareas interminables y por días más que extensos. Pero tengo una misión que me fue encomendada por el Arzobispo: hacer lo posible, o tal vez lo imposible, por cumplir el mandato que me ha sido impuesto. Cuando logro mi objetivo, siento que alcancé una salud del alma plena, que colaboré en la tarea de ensalzar aún más la gloria de Dios. Es cierto que por momentos rebalsa mi vaso de agua bendita, pero igual insisto en ahogar al Maligno, sea como sea. Recién ahora, después de tantos años de experiencia, estoy ingresando en un territorio amistoso, cordial, en el que puedo reconocer las sombras buenas de los santos, de los ángeles que visitan melodiosos, con laúdes gregorianos, mis estados mentales. Soy una herramienta divina de la cual se sirve el Altísimo para consolar el peor de los desconsuelos: la falta de fe. Soy un trabajador que habita en lo inexplicable.

PARA SABER MAS

El padre Carlos Alberto Mancuso tiene 78 años y fue durante más de 30 años párroco del templo San José, de La Plata. Desde hace varias décadas realiza exorcismos a personas que quedaron afectadas espiritualmente por alguna experiencia traumática.

Ingresó en el seminario en 1951 y se ordenó sacerdote en 1962, pero recién en la década del 80 comenzó a dedicarse al exorcismo, luego de que en La Plata se desarrollara una serie de hechos vinculados con lo demoníaco. Allí vio cómo practicaba exorcismos el padre el Antonio Sagrera, de quien se reconoce como discípulo.

Así comenzaría una historia que aún hoy continúa, con el requerimiento de gente de todo el país..

 

 

Fuente: Diario La Nación

El Himno "Άξιον εστίν"-"Достóйно éсть" a la "Madre de Dios" en la Liturgia Bizantina

 

El Himno "Άξιον εστίν", en su redacción griega, o "Достóйно éсть", en su redacción eslava, es un Sticherion o Himno a la "Θεοτόκος"; en la Liturgia Oriental este Theotokion, ya que es un canto a la Madre de Dios, se canta en el Oficio Matutino, en Completas y en otras celebraciones litúrgicas; el puesto principal lo tiene en la Divina Liturgia, donde se canta al terminar la Anáfora. A veces, el canto de este himno va acompañado de una "metania" o postración.


Las palabras de la introducción: "Άξιον εστίν ως αληθώς μακαρίζειν σε", "Verdaderamente es justo glorificarte", según cuenta la tradición, fue revelado por el Arcángel Gabriel a un monje delMonte Athos, hecho que se celebra litúrgicamente cada 11 de Junio. Y la segunda parte del himno: "Την τιμιωτέραν των Χερουβείμ", "más honorable que los querubines" es la parte más antigua del himno, parte que se atribuye a San Cosme el Himnógrafo († 773).


El texto griego es este:
Άξιον εστίν ως αληθώς
μακαρίζειν σε την Θεοτόκον,
την αειμακάριστον και παναμώμητον
και μητέρα του Θεού ημών.
Την τιμιωτέραν των Χερουβείμ
και ενδοξοτέραν ασυγκρίτως των Σεραφείμ
την αδιαφθόρως Θεόν Λόγον τεκούσαν,
την όντως Θεοτόκον,
Σε μεγαλύνομεν.


El texto eslavo es este:
Достойно есть, яко воистинну,
блажити Тя, Богородицу,
присноблаженную и пренепорочную,
и Матерь Бога нашего.
Честнѣйшую Херувимъ
и славнѣйшую безъ сравненія Серафимъ,
безъ истлѣнія Бога Слова рождшую,
сущую Богородицу
Тя величаемъ.


La traducción española es esta:
Verdaderamente es justo
glorificarte oh Madre de Dios,
siempre bendita y purísima,
y Madre de nuestro Dios.
Más honorable que los querubines
y más gloriosa que los serafines.
Sin corrupción Tú diste a luz al Verbo Dios,
verdadera Madre de Dios,
Te glorificamos.


Finalmente, os ofrezco la oportunidad de escuchar este bellísimo canto a la Madre de Dios, tanto engriego como en eslavo, disfrutando de la voz de la serbia Divna Ljubojevic, con sólo hacer click sobre la versión que deseéis escuchar.

 

Fuente: www.lexorandies.blogspot.com

¿Cómo inscribirse para la 3ª Peregrinación Nuestra Señora de la Cristiandad?

309229_251690071529852_100000665832546_812551_4501291_n

Nota importante: todos los peregrinos deben estar inscriptos mediante esta ficha antes del 15 de Abril.

La idea parte de que se formen varios grupos o capítulos, de distintos lugares para inscribirse juntos. Para ello habrá un formulario en el cual se podrán anotar todos los miembros de un capítulo. De no lograr armarlo, uno puede unirse a otro o bien inscribirse solo.

 

El formulario puede descargarse cliqueando en la siguiente imagen:

 

Captura

 

Una vez descargado, debe imprimirse, completarse con los datos requeridos y enviarse a los miembros organizadores del grupo Nuestra Señora de la Cristiandad.

 

Ante cualquier duda puede comunicarse con Joseph de Saizieu al teléfono 011-1564250078 o escribir a inscripcion.nsc@gmail.com.

 

Fuente: http://nscristiandad.wordpress.com/

+ El Carnaval y las XL Horas +



Resulta dificil hoy establecer el verdadero origen histórico de las XL Horas. Sin embrago se cree que nació de la costumbre muy antigua de orar ante el Santo Sepulcro, desde la tarde del Viernes Santo hasta la mañana del Domingo de Pascua, para venerar el tiempo que pasó en él el Cuerpo de Jesús.
Al parecer, esta costumbre, fue adaptada a la Adoración Eucarística en Milán, por el año 1534. De allí se extendió por toda Italia, y fue introducida en Roma por San Felipe Neri.
Fue el Papa Clemente VIII, en 1592, quien estableció esta devoción perpetuamente, dandole el objeto de tributar a Jesucristo un supremo homenaje en el admirable Sacramento y rogar por las necesidades más urgentes de la Iglesia. Un siglo después, el Papa Clemente XI publicó una memorable Instrucción con el ceremonial minucioso y definitivo de la Exposición. Todo allí está ordenado para que el acto resulte un magnífico homenaje a Jesús Sacramentado, y una fuente copiosa de bendiciones para el pueblo cristiano.
Con el tiempo, la devoción de las XL Horas, asumió un carácter más expiatorio, que suplicante, al asociarse a los tres días previos al Miércoles de Ceniza.
Escribía el Padre Azcárate en su libro "La flor de la Liturgia": "El domingo, lunes y martes de Quincuagésima, hánse convertido par el pueblo en domingo, lunes y martes de Carnaval, o sea en una serie de diversinoes y mascaradas, reliquias vergonzosas del paganismo, que suelen ir acompañadas de graves excesos y pecados. El doloroso espectáculo de este casi general desenfreno de la sociedad cristiana, obligó a la Iglesia, en el siglo XVI, a establecer el triduo de desagravio de las XL Horas, como renovación de las preces y penitencias expiatorias que estableció en los primeros siglos, para contrarrestar los estargos de las saturnales y bacanales paganas.".Si hace 60 años, el Padre Azacárate se lamentaba por el Carnaval, que diría hoy, en que la relajación general de las costumbres no se limita a unos cuantos días al año. Ya no se pretende como antes, "darse un tiempo de libertad",antes de comenzar la penitencia cuaresmal, si no que como dice el popular canto "la vida es un Carnaval".
La devoción de las XL Horas, toma nueva vigencia en esta época, ante esta semipaganización de la sociedad cristiana, que después de dos mil años, parece no ha podido dominar sus instintos de barbarie.
Bueno sería restaurar esta venerable devoción, que como tantas otras, ha sido bastante olvidada. Todos podemos contribuir a ello: por ahora simplemente bastará con visitar el Sagrario con más frecuencia en estos días. Rezar el himno Pange Lingua o el Adoro te devote, contemplar los Misterios Dolorosos del Rosario o simplemente estar en silencio frente al Santísimo. Si podemos invitar a algún amigo o formar un pequeño grupo para visitar por turnos al Santo Sacramento, tanto mejor.
En algunos Misales y devocionarios, se pueden encontrar las Letanías de los Santos propias de la Exposición Eucarística de las XL Horas. Ellas son sin duda, expresión perfecta del espíritu penitencial que debe inspirar esta práctica piadosa.
Dios nos conceda ver pronto restaurada esta memorable tradición, que es fruto del amor de la Iglesia, por Cristo su Señor, tan ingratamente ofendido por los pecados de los hombres.
Nichán Eduardo Guiridlian Guarino