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viernes, 2 de marzo de 2012

Relevo en la cabeza de la CDF después de Pascua

 

 

Marco Tosatti dice hoy en su blog que el tan rumoreado relevo del Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, quien actualmente es el Card. William Joseph Levada, no se producirá por ahora sino hasta después de la Pascua. En la nota, dice Tosatti, que el Card. Levada no solamente ha ofrecido su renuncia, sino que ha expresado su deseo de ser sustituido.

 

Fuente: Secretum Meum Mihi

De Prada arremete contra el capitalismo y ve posible aplicar hoy el distributismo de Chesterton

 

 

 

El escritor español Juan Manuel de Prada ha arrojado un poco de luz en la delicada situación económica en la que se encuentra España en particular, y otros muchos países, y ha arremetido contra el capitalismo y contra el socialismo en un artículo titulado El distributismo es aplicable hoy  publicado en el semanario Alfa y Omega,planteando como alternativa el distributismo que impulsaron Chesterton y su amigo Belloc.


Convertir a las personas en máquinas de producción
De Prada se posiciona al comienzo del artículo: «Hilaire Belloc y G.K. Chesterton consideraron siempre que el capitalismo era la gran plaga que impedía la floración de una sociedad auténticamente cristiana, por haber introducido la competencia en las relaciones conyugales, desarraigado al hombre de su tierra y nublado las virtudes de nuestros mayores, convirtiendo a los seres humanos en máquinas al servicio de la producción».


León XIII, la inspiración
El escritor español considera que la encíclica Rerum novarum (1891), de León XIII, en la que se condenan las condiciones de trabajo lindantes con la esclavitud, fue la inspiración que encontraron Chesterton y Belloc «el aliento para impulsar, en compañía de Arthur Penty y el padre Vincent McNabb, un nueva doctrina económica, alternativa al capitalismo y al socialismo, cuyo fin último es promover el Reinado Social de Cristo».


¿Qué es el distributismo?
«El distributismo -escribe De Prada- se funda en las instituciones de la familia y la propiedad, pilares básicos de un recto orden de la sociedad humana; no cualquier familia, desde luego, sino la familia católica comprometida en la procreación y fortalecida por vínculos solidarios indestructibles».


Que cada familia sea dueña de su casa y de su producción
«Tampoco cualquier propiedad, y mucho menos la propiedad concentrada del capitalismo, sino una propiedad equitativamente distribuida que permita a cada familia ser dueña de su hogar y de sus medios de producción. El trabajo, de este modo, deja de ser alienante y se convierte en un fin en sí mismo; y el trabajador, al ser también propietario, recupera el amor por la obra bien hecha, y vuelve a mirar a Dios, al principio de cada jornada, con gratitud y sentido de lo sagrado, santificando de veras sus quehaceres cotidianos».


Subsidiaridad y caridad
«La sociedad distributista preconizada por Chesterton y sus amigos se rige por el principio de subsidiariedad y por la virtud teologal de la caridad, que antepone el bien común al lucro personal».


Cooperativas y gremios
«Se trataría de lograr que cada familia cuente con los medios necesarios para su subsistencia, bien mediante la producción propia, bien mediante el comercio con otras familias o comunidades de familias, con las que se asociará para realizar obras públicas y garantizar la educación cristiana y el aprendizaje de los oficios para sus hijos».


«Los gremios vuelven a ser, en la sociedad distributista, elemento fundamental en la organización del trabajo».


Por último, Juan Manuel de Prada señala que el distributismo no es utopía, sino que es realizable «Sólo hacen falta católicos radicales e intrépidos, con poco que perder (el soborno del mundo) y mucho que ganar (la vida eterna)».


Para leer el artículo completo pinche AQUÍ

El órgano, rey olvidado de los instrumentos

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Curiosamente, el más grande de todos los instrumentos hoy día es el que mas desapercibido pasa en nuestras iglesias. Somos pocos los que volteamos a contemplarlos cada vez que entramos a un templo, los que nos deleitamos con sus sonidos, y los que algún día soñamos con poder tocar uno de ellos.
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Así, el instrumento que un día fue el predilecto de grandes compositores, el mas imponente por su potencia sonora y por su avasallante aspecto, fue perdiendo lugar en la liturgia local desplazado por la guitarra “porque la Misa con órgano es aburrida” ¡NO!, no rotundamente, si mal no recuerdo, el Concilio Vaticano II manda a que tengamos gran estima por el órgano de tubos, fiel compañero de la liturgia desde hace 1200 años aproximadamente. NO solo hay que estimarlo por mandato de la Iglesia, no solo por tradición, si no por su belleza, su vastedad, su gran variedad tímbrica, su potencia magnifica, su vista y por todo el arte que implica la construcción y ejecución de un órgano, por el trabajo de cientos de artesanos, por el esfuerzo de los presbíteros que los compraron o las personas que gentilmente los donaron, y por ser merecedor del rol protagonista dentro de la música en el Oficio Divino por la sencilla razón de ser el instrumento ideal para el acompañamiento de la voz humana.
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El organista argentino Ezequiel Menéndez (radicado en E.E.U.U.) dijo en una charla en el IUNA que Buenos Aires debe ser la única ciudad del mundo en que podemos caminar 1km y escuchar los sonidos de órganos provenientes de todo el mundo, desde las escuelas tradicionales como la alemana y francesa, pasando por órganos italianos, austríacos, ingleses y checos, hasta órganos estadounidenses, e incluso sudrafricanos, sin olvidar órganos construidos en nuestro país. “¡Hermoso! ¡Qué gran privilegio!” podríamos decir, pero una vez mas nos tenemos que enfrentar con la cruel realidad, y la realidad es que hay mas de un órgano mudo, abandonado a las polillas y la humedad, verdaderos tesoros, dejados de lado por cuestiones de gusto de quienes los administran, por falta de presupuesto, por interminable burocracia, por discusiones e internas entre quienes se dedican a afinarlos y mantenerlos en estado, pero las mas triste de todas las causas es la ignorancia generalizada y la falta de interés de los presbíteros, de la feligresía, de las autoridades culturales.
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Es así, que el destronado rey de los instrumentos, en nuestro continente, está viviendo una época oscura de olvido y menosprecio, es nuestro deber hacer valorar debidamente al órgano y para eso les dejo algunos vínculos interesantes acerca de órganos.
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http://pipeorgans.flavam.com/index.html
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Vaticano; el frente de oposición de los cardenales extranjeros contra Bertone

 

El Papa defiende al Secretario de Estado: tiene algunos defectos, pero se queda.

"Estos son los documentos que hay que ver y que presentar, de los cuales me impresiona la verdad histórica". El cardenal Tarcisio Bertone ostenta tranquilidad. Rodeado de los gendarmes vaticanos que lo escoltan a todas partes, nada más llegar a la exposición "Lux in Arcana" sobre los documentos del Archivo secreto Vaticano, responde de este modo a las preguntas de los periodistas que le interrogan sobre el clima envenenado por el «vatileaks». Pero aunque fuera –en la reciente entrevista concedida al TG 1, y en los numerosos compromisos públicos- el "primer ministro" del Vaticano aparece sereno, bien diverso es el clima que se respira en la otra orilla del Tiber donde sigue la caza al "topo" que ha hecho salir los documentos reservados que terminaron en manos los medios de comunicación: desde las cartas del exsecretario del Gobernatorado Carlo Maria Viganò  que denunciaban los episodios de corrupción en la gestión de las contratas en el Vaticano a las notas reservadas relacionadas con el IOR y con el debate interno sobre las normas antiblanqueo; desde la nota anónima sobre el presunto complot contra el Papa a la carta con la que el Secretario de Estado intimaba al cardenal Dionigi Tettamanzi para que dejara la presidencia del Instituto Toniolo -la "caja fuerte" de la Católica- para dejar espacio a Giovanni Maria Flick, partidario de Bertone.
Y sobre todo en los últimos días ha crecido el malestar perceptible en importantes episcopados de Europa y del mundo. Ya hace dos años, tras el caso de la revocación de la excomunión al obispo lefebvriano Richard Williamson, que negaba la existencia de las cámaras de gas, algunos cardenales italianos y europeos trataron de pedir al Papa que aceptara la dimisión de Bertone que en poco tiempo habría cumplido los 75 años. Un intento en este sentido fue realizado por los cardenales Camillo Ruini, Angelo Bagnasco, Angelo Scola y Christoph Schönborn durante un encuentro con Benedicto XVI en Castel Gandolfo. El Papa entonces cerró la discusión incluso antes de que iniciara, como había hecho anteriormente ante las críticas hacia Bertone que habían expresado otros purpurados como el arzobispo de Colonia Joachim Meisner.

Ratzinger conoce a Bertone desde hace muchos años, estuvo a su lado como número dos en la Congregación para la Doctrina de la Fe, aprecia su fidelidad, y era perfectamente consciente, cuando lo nombró en el 2006 sucesor del cardenal Angelo Sodano, de que la llegada de un purpurado que no fuera proveniente de la carrera diplomática habría provocado diversas sacudidas de asentamiento. Muchos colaboradores de confianza del Secretario de Estado interpretan lo que está sucediendo como un coletazo de la vieja guardia diplomática. Pero, a pesar de las intensas investigaciones puestas en manos de la gendarmería vaticana, hasta este momento el "topo" o los "topos" no han sido localizados. Y en las últimas semanas las sacudidas de asentamiento se están convirtiendo en un verdadero terremoto desestabilizador para toda la institución, que aparece atravesada, aun más, lacerada, por las luchas de poder.  Lo que se critica es el modo en el cual Bertone gestiona la Secretaria de Estado, el excesivo interés por los asuntos italianos -es suficiente pensar en el intento fracasado de escalada para la adquisición del San Raffaele- como el submundo de plenipotenciarios laicos, reales o presuntos, que actúan en su nombre y o usan su nombre.

Hace dos semanas, con ocasión del consistorio, el malestar de muchos cardenales extranjeros por la gestión de la curia salió a flote de manera clara en diversos diálogos cara a cara. Más de uno, incluso bajo la cúpula de San Pedro al terminar la ceremonia de creación de los nuevos purpurados, habló abiertamente de posibles candidatos al papado en un futuro cónclave. Un hecho inaudito. Diversos cardenales pidieron información sobre los "papables" y manifestaron amargura por la gestión italiana de la Secretaría de Estado..  Hasta este momento, Benedicto XVI sigue defendiendo a su primer colaborador ante los ataques y las críticas: "Tiene algunos defectos, como sus predecesores tenían otros", habría repetido, dejando entender que quiere tener a su lado a Bertone, que el próximo mes de diciembre cumplirá 78 años, todavía mucho tiempo. El Secretario de Estado, parece por lo tanto firme en su puesto de mando, y hay quien sostiene que está meditando clamorosos contragolpes, como el de un nuevo cambio en la cúpula del IOR.

Sin embargo, no hay que olvidar que la institución eclesiástica normalmente se cierra en torno a quien está en el punto de mira. A Ratzinger le gusta sopesar con atención las decisiones importantes, y a pesar del malestar y las críticas realizadas ya por diversos cardenales, no está efectivamente dicho que la dimisión que presentó Bertone hace dos años y medio vaya a ser aceptada en breve por Benedicto.

 

ANDREA TORNIELLI
CIUDAD DEL VATICANO

 

Fuente: Vatican Insider

El cardenal argentino Leonardo Sandri podría ser nombrado Secretario de Estado del Vaticano

 

Sandri1

Bertone en la mira por cuestiones financieras y por el mal humor entre los diplomáticos. Uno de los posibles sustitutos del secretario de Estado sería el del cardenal Leonardo Sandri.

Un viejo zorro, muy cercano a los pisos más altos de la cúpula, me contó una historia sobre lo que está sucediendo en el Vaticano. Y, como me parece una historia plausible, os la cuento, pero con todas las reservas del caso, evidentemente.

El objeto de toda esta serie de revelaciones, pseudo-revelaciones, fugas de información (vieja, sobre todo) y venenos es el puesto del Secretario deEstado, Tarcisio Bertone, que cumplirá 78 años en diciembre, y su sustitución. ¿Quién será? En realidad, ya habría un candidato, es más: dos, pero hablaremos de ello más adelante. En esta operación se mezclan diferentes fuerzas y sentimientos. En realidad, al ver a los que me han descrito como los principales personajes de un ambiente antibertoniano, se podría hablar de una «cábala de diplomáticos», obviamente no todos los diplomáticos del Papa. Pero algunos, activos o en reposo.

El primer acusado, cuando explotó el famoso caso televisivo gracias a la carta dirigida al Papa (con copia a Bertone), fue el actual Nuncio en los Estados Unidos, Carlo Maria Viganò. Su amor por el actual Secretario de Estado tendría diferentes razones. Bertone, según los rumores, le habría prometido un encargo cardenalicio en la Curia, promesa que luego no habría podido o querido mantener; equivocadamente o con razón, Viganò le considera responsable de lo que se puede interpretar como un exilio. Viganò fue durante diez años el responsable del personal de la Secretaría de Estado. Dicho vulgarmente, sabe todo de todos. Y sus enemigos hablan de un baúl de cartas que estaría en marcha hacia los Estados Unidos, vigilado con estrecho celo. Fantasías, tal vez; pero que dan una idea del clima de estos últimos días. Olvidando que sus predecesores como Secretario del Gobernatorado acabaron uno en Spoleto y el otro en Loreto, y que tal vez el puesto de Nucnio en Washington , la embajada del Papa más importante del mundo, no es algo que se rechace, Viganò, según lo que se dice, querría volver a Roma (y por esta razón todavía no habría dejado la vivienda vaticana que ocupaba).

Su caso ha suscitado la simpatía de una fracción de ex diplomáticos. El que me contó la historia habla del ex Prefecto de los obispos, el cardenal Re, del ex Nuncio Cacciavillan, del cardenal Paolo Sarde, del ex presidente de la Academia Pontificia, Mullor, y, un poco en la sombra, el ex Secretario de Estado, Angelo Sodano. Un grupo que tiene simpatía por Viganò y que, más o menos abiertamente, critica al actual brazo derecho del Papa. Este último tiene unas desventajas: la elección de algunas personas como colaboradores y un rápido deterioramiento en sus relaciones. Sucedió con el anterior Sustituto de la Secretaría de Estado, Fernando Filoni, ahora Prefecro de Propaganda Fide. Y, por lo que parece, está sucediento también con el Sustituto actual, mons. Agostino Becciu, elegido justamente por Bertone. Las tesis de los “diplomáticos” son que al actual Secretario de Estado, un no diplomático, le ha llegado su hora, que existe el temor de que quieran poner a otro no diplomático como responsable de la Secretaría de Estado y que por ello hay que hacer que el Papa entienda cuán erróneo sería tomar este camino.

Esta es la primera línea de críticas y ataques a la cúpula. La segunda, en cambio, pretende criticar a Bertone por cuestiones financieras. El choque sobre el Toniolo, del que acaban de salir algunos documentos, fue real, así como las polémicas sobre el San Raffaele y sobre la idea bertoniana de crear una especie de “súper-pabellón” médico eclesiástico, juntando al San Raffaele con las estructuras de Gemelli, Gaslini y la Casa di solievo della soferenza (planes que parecen haber caducado, gracias a la prudencia y a las reservas de Benedicto XVI).

Y luego están las cuestiones del Ior y de la transparencia. Gotti Tedeschi y el responsable de la Oficina de vigilancia vaticana, el cardenal Nicora, prefieren la transparencia. Y también Bertone, aunque con algunas reservas prudentes, dado el carácter tan particular del Ior. Pero sus adversarios aprovechan para hacer que parezca uno que no quiere las cuentas claras.

El dato real es que nunca, en el pasado reciente del Vaticano, había habido una masa tan grande de documentos que salen en completa libertad. ¿Quién los saca? Si para el primero de la serie (es decir la carta de Viganò al Papa y a Bertone en la que denunciaba presuntos escándalos en el Gobernatorado –y que las investigaciones no confirmaron–), la “garganta profunda” tendría que ser alguno de estos tres, directa o indirectamente, en los demás casos la respuesta es mucho más compleja. Uno de estos documentos es particularmente interesante. La nota interna del Director de la Sala de Prensa, el padre Federico Lombardi, sobre Emanuela Orlandi. Los parientes de Orlandi, por lo que resulta, pidieron un encuentro con Benedicto XVI, el cual habría delegado el asunto a su secretario, don Georg. La nota del padre Lombardi sería la respuesta a una petición de información sobre el “estado de la cuestión”. Es muy improbable que ni Lombardi ni Gaenswein hayan entregado el papelito a nadie. Es posible que el papelitohaya sido entregado por el Apartamento a la Secretaría de Estado, que se presenta como la “coladera” de la que salen estos documentos. Y tal vez, una de las tareas del sustituto sería la de tapar los huecos... ¿Podemos imaginar una fuga de documentos en la Secretaría de Estado de Benelli (Sustituto entre  1967 y 1978)?

Esta es la historia que nos contaron desde el Portón de Bronce. Y es la historia del malhumor de una categoría, la de los diplomáticos, que se siente abandonada por el Papa y que se sabe malquerida por su brazo derecho. Que, según algunos, habría que sustituir. ¿Con quién? Circula un nombre: el del cardenal Leonardo Sandri, argentino, diplomático de carrera, prefecto en la Congregación para las Iglesias Orientales, una congregación muy respetable, incluso financieramente. Muy amigo del cardenal Angelo Sodano y de otras personas relacionadas con el grupo de poder que rodeaba a Juan Pablo II durante los últimos años de su vida. Se está haciendo que circule su nombre como posible candidato para suceder a Benedicto XVI (“ad multos annos!), pero, tal vez, en realidad para ponerlo en juego en esta otra, y más plausible, pista.

MARCO TOSATTI
CIUDAD DEL VATICANO

 

Fuente: Vatican Insider

+ La apostasía moderna +

La contemporánea apostasía de la fe cristiana, en un mundo heredero de los valores espirituales y culturales de la Cristiandad, se ha debido a la suplantación de las verdades de la fe por la fuerza de un "mesianismo redentor secularizado". Es el deseo del hombre de salvarse a sí mismo, rechazando el don redentor de Cristo. Hasta tal punto es dañino este planteamiento, que ninguna de las herejías anteriores había podido borrar tan eficazmente de la ciencia social de Occidente la fe en el Evangelio, y el anhelo de la vida eterna en el gozo del Señor. Y ello es debido a que nada puede darse más opuesto a la fe católica que la auto-divinización y la adoración del hombre por sí mismo.

El proceso de este humanismo se desplegó en las diversas fases de la evolución de la "modernidad" a partir del Renacimiento. Así, Emmanuel Kant, cumbre del racionalismo ilustrado, dice: "El tránsito gradual de la fe eclesial (basada en dogmas) al dominio único de la fe religiosa (dentro de los límites de la razón) es el acercamiento del reino de Dios" (La religión dentro de los límites de la razón, 7). Como Kant, los grandes filósofos ilustrados han buscado un orden social nuevo, con fundamento en sus principios racionalistas y panteístas, una auto-redención inmanente y última que hará venir finalmente la paz social al mundo. Todos estos conceptos han sido tomados del cristianismo y subsumidos en una visión inmanente, secularista y antiteísta.
Cuanquier persona que imparcialmente estudie las obras de Spinoza, Rousseau, Kante, y Hegel, no se extraña nada de que, en la historia de la humanidad, el siglo XX haya sido en cierti sentido, la culminación de un proceso que, partiendo de la negación de la Iglesia, con Lutero, y siguiendo con la negación misma del hombre. En estas "grandes síntesis" filosóficas se encuentra una explicación coherente a la negación del orden natural por parte de los regímenes democráticos actuales, y también una explicación al fenómeno de la pérdida masiva de la fe en el occidente democrático actual.
Tomamos de las meditaciones que expuso al entonces Cardenal Karol Wojtyla, en los Ejercicios Espirituales que dirigió el Papa Pablo VI en la Cuaresma del año 1976, esta significativa reflexión: " He aquí un fragmento muy característico de la obra de (el filósofo) Feuerbach sobre la religión: "En lugar del amor de Dios debemos reconocer el amor del hombre como única religión auténtica; en lugar de la fe en Dios, dilatar la fe del hombre en sí mismo, en sus propias fuerzas, la fe de que el destino de la humanidad no depende de sí misma; que el único demonio del hombre es el propio hombre: el hombre primitivo, supersticioso, egoísta, maligno; y al mismo tiempo que el único dios del hombre es el hombre mismo." Podemos ahora preguntarnos si estamos ya en el tramos final de ese camino de la negación que se inició en torno al árbol de la ciencia del bien y del mal. Para nosotros, que conocemos toda la Biblia, desde el Génesis hasta el Apocalipsis, ninguna etapa de este camino puede constituir una sorpresa. Aceptamos con temor, pero también con confianza, las palabras inspiradas del Apóstol: Que nadie en modo alguno os engañe, porque antes ha de venir la apostasía y ha de manifestarse el hombre de la iniquidad, el hijo de la perdición..." (Karol Wojtyla, Signo de contradicción).
Los Papas del siglo XX han hablado con fuerza de esta inmensa tragedia del secularismo laicista. El Papa Pio XI, proclamó con coraje apostólico que, por el camino del "laicismo" o "secularismo", que separa la vida pública de la revelación cristiana y de la autoridad de la Iglesia, se llegaría "a la total ruina de la paz doméstica, al relajamiento de la unión y de la estabilidad de la familia, y finalmente, a la destrucción de la humana sociedad."
Tomado del "Devocionario del Sagrado Corazón de Jesús, Amigos del Monumento al Corazón de Jesús