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miércoles, 22 de agosto de 2012

Misa Tridentina Cantada en Paraná

 

Pero no exactamente como cuenta Wanderer


Por Muzzafer al Shufíe

Joya esplendente de la Tradición

 

Acabo de llegar, con paz en mi alma y el corazón lleno de alegría, de las XVII Jornadas de Formación del Litoral Argentino, realizadas en la capital de la Provincia de Entre Ríos, que fue por algún tiempo capital de la Confederación Argentina: Paraná.

La reunión de Paraná es, por lejos y sin que nadie se ofenda, el emprendimiento de formación integral católico que, dentro de su tipo, ha logrado el mayor éxito en nuestra patria y , me atrevo a decir sin temor a equivocarme, en toda la región.
Y aquí "éxito" no debe entenderse en el sentido que habitualmente le da el mundo, no. El éxito de Paraná es generar un espacio de encuentro en el que los deleites de la sincera amistad enciendan el corazón; un lugar en donde el brillo esplendente de la Verdad en todos sus aspectos, impresionen y eleven el alma; un sitio desde el cual unos jóvenes, con su ejemplo, le dicen al mundo que aún reina Cristo aunque a su alrededor muchos lo desprecien (*).

El éxito de Paraná es, finalmente, ni más ni menos que ganar almas para el Señor, es decir, para el Cielo, mediante la enseñanza de la recta Doctrina y la práctica de la Auténtica Liturgia.

Luego de esta breve introducción, y dejando para más adelante la posibilidad de referirme con más detalles a las Jornadas, traigo a colación un post aparecido hoy en "Wanderer" que hace referencia a la Misa   Cantada en el Modo Extraordinario del Rito Romano, celebrada el pasado Domingo 19 durante el transcurso de las mismas. Al respecto, y esto dicho con toda consideración para un blog que contiene habitualmente excelentes notas, el autor no debió contar con información precisa al momento de redactarlo. Lo publico completo abajo, haciendo las siguientes reflexiones:

Coincido con Wanderer en que el Cardenal Bergoglio, y con él todos los que lo siguen, ha resistido al Papa oponiéndose astuta y firmemente a la difusión de la Misa Tradicional en su Arquidiócesis, como hemos dicho ya en un post anterior (verAquí).
Acuerdo también en que hay una gran proporción de jóvenes entre los asistentes al Vetus Ordo, donde sea que se celebre; fenómeno que se repite cuando el Novus Ordo es celebrado "tradicionalmente", es decir: en latín, con canto Gregoriano, utilizando el Canon Romano, distribuyendo la Sagrada Comunión de rodillas, etc. Como ha quedado demostrado durante los cuatro años en que funcionó la Capilla Sagrado Corazón de Jesús de Buenos Aires, finada en 2010 quizá por esta razón, por la Primatesta Cardenalicia argentina.
Pero al leer lo que va a continuación en la nota que aludo, se tiene la impresión de que un grupo de laicos deseosos de la Misa Tradicional, "consiguieron un frailecito de la Inmaculada al que llevaron desde Buenos Aires y algunas monjas para cantar", encontraron un salón de un colegio en la zona periférica de la ciudad, "prepararon un bello altar y se largaron", con el sorprendente resultado de lograr reunir la asistencia de ¡500 jóvenes!
No dudamos de la buena intención de nuestros colegas de Wanderer, pero esto no fue así. Conozco los hechos por haber sabido de ellos con meses de anticipación, y los contaré con el objeto de colocar la cuestión en su justo término.

"Ecce Agnus Dei , ecce qui tollis pecata mundi"

 

En la diócesis de San Justo, lindante con la Arquidiócesis de Buenos Aires, residen desde hace unos tres años los frailes y monjas Franciscanos de la Inmaculada. Éstos a cargo de la Parroquia Ntra. Sra. de la Guardia y aquellas viviendo en lo que fue el seminario diocesano. En la sede parroquial mencionada se celebra todos los domingos, con extraordinaria precisión y belleza,  la Misa Tridentina Cantada (las hermanas cantan el Propio que no es fácil).
El que esto les cuenta ha encontrado allí su contento,aunque deba viajar varios kilómetros para lograrlo; pues la Ley Seca del Cardenal Bergoglio termina 10 cuadras antes, que es hasta donde alcanza su jurisdicción.
Hace unos meses, al finalizar la solemne ceremonia, una de las hermanas me contó que deseaban participar en las Jornadas y, sobre todo, en que allí se celebrara el Modo Extraordinario. A ese efecto, ya estaban en contacto con algunos jóvenes de Paraná que tenían el mismo interés.
El pedido llegó a los organizadores, entre los que hay sacerdotes de probada fidelidad a la Iglesia, quienes finalmente aprobaron la iniciativa, fijando la fecha y hora: Domingo 19 de Agosto a las 20,00.
En ese momento, un frailecito franciscano de la Inmaculada como dice Wanderer, pero que también es Párroco de Ntra. Sra. de la Guardia, acompañado de unas monjas filipinas, alguna de la cuales hace 15 años que a causa de su misión no visitan a su familia, celebró una esplendorosa misa por la que Paraná había esperado mucho, pero mucho tiempo.

El salón estaba abarrotado y los protagonistas eran cerca de 550 jóvenes que escuchaban con devoción. Pero ellos hubieran estado allí independientemente de que la Misa fuera o no celebrada en el Modo Extraordinario, como estuvieron al día siguiente cuando se celebró con toda corrección la Solemne Misa de Clausura según el Novus Ordo.
Son las Jornadas de Paraná las que reúnen una cantidad de jóvenes católicos que va creciendo año tras año, porque entienden que la vida sobre la tierra es milicia (Jb 7, 1).
Estuve allí, llevando, préstamo de un amigo, la hermosa casulla romana que lució "el frailecito" en aquella ocasión.

Wanderer dice que los promotores de la celebración "fueron laicos, simples laicos, que nunca fueron tradicionalistas y, mucho menos, afiliados al lefebvrismo. Laicos hartos ya de la vacuidad de las liturgias de hoy, con amor a la Iglesia y buscando el bien de las almas".
Si con promotores laicos se refiere a los organizadores de las Jornadas, y con "vacuidad de las liturgias de hoy" a la Misa Nueva tal como la celebran los sacerdotes que los atienden, se equivoca el autor. En primer lugar los organizadores no estaban interesados "per se", y para consentir tuvieron que neutralizar alguna oposición menor. Y por otro lado: ¿cómo van a estar hartos de la celebración a cuya sombra ha crecido este proyecto, junto a sus hijos y nietos? No, esto es totalmente falso.
No quiero entrar en polémicas poco fructíferas, pero las Jornadas de Paraná y el grupo de personas que la sustentan con su trabajo, su predicación y su ejemplo desde hace treinta años, no son fruto del Modo Extraordinario del Rito Romano, sino del Novus Ordo entendido y celebrado con fe católica.
Esa es la verdad, y debemos reconocerla aunque desde estas páginas breguemos incansablemente por la reintroducción de la Misa Tridentina, según lo dispuesto en el Motu Proprio Summorum Pontificum.
P/D: Hubo además de ésta, otras Misas Extraordinarias celebradas durante las Jornadas por alguno de los sacerdotes que asistían.

En la Capilla de San José del colegio que alberga las Jornadas



(*) No sé si por casualidad o para aprovechar el feriado largo (3 días), en el mismo fin de semana en que se realizan las Jornadas, un número enorme de jóvenes (este año diz que cuarenta mil) vienen de todo el país para pasar la noche en una Fiesta de Disfraces, que es un verdadero y orgiástico Aquelarre o Salamanca, como le dicen en el Norte Argentino.
En el mismo momento en que 550 jóvenes rezaban la Misa Tridentina, otros 40.000 comenzaban a reunirse no muy lejos de allí, para ser protagonistas del descontrol.
¡550 contra 40.000! Pero: "No temáis pequeño rebaño... yo he vencido al mundo!".

 

Fuente: Página Católica.

+ Consagración de Juventutem Argentina al Inmaculado Corazón de María +




¡Oh Reina del Santísimo Rosario, auxilio de los cristianos, refugio del género humano, vencedora de todas las batallas de Dios! Ante vuestro Trono nos postramos suplicantes, seguros de impetrar misericordia y de alcanzar gracia y oportuno auxilio y defensa en las presentes calamidades, no por nuestros méritos, de los que no presumimos, sino únicamente por la inmensa bondad de vuestro maternal Corazón.

En esta hora trágica de la historia humana, a Vos, a vuestro Inmaculado Corazón, entregamos y consagramos Juventutem de Argentina, no sólo en unión con la Santa Iglesia, cuerpo místico de vuestro Hijo Jesús, que sufre y sangra en tantas partes y de tantos modos atribulada, sino también con todo el Mundo dilacerado por atroces discordias, abrasado en un incendio de odio, víctima de sus propias iniquidades.

Que os conmuevan tantas ruinas materiales y morales, tantos dolores, tantas angustias de padres y madres, de esposos, de hermanos, de niños inocentes; tantas vidas cortadas en flor, tantos cuerpos despedazados en la horrenda carnicería, tantas almas torturadas y agonizantes, tantas en peligro de perderse eternamente.

Vos, oh Madre de misericordia, impetradnos de Dios la paz; y, ante todo, las gracias que pueden convertir en un momento los humanos corazones, las gracias que preparan, concilian y aseguran la paz. Reina de la paz, rogad por nosotros y dad al mundo en guerra la paz por que suspiran los pueblos, la paz en la verdad, en la justicia, en la caridad de Cristo. Dadle la paz de las armas y la paz de las almas, para que en la tranquilidad del orden se dilate el reino de Dios.

Conceded vuestra protección a los infieles y a cuantos yacen aún en las sombras de la muerte; concédeles la paz y haced que brille para ellos el sol de la verdad y puedan repetir con nosotros ante el único Salvador del mundo: Gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra a los hombres de buena voluntad.

Dad la paz a los pueblos separados por el error o la discordia, especialmente a aquellos que os profesan singular devoción y en los cuales no había casa donde no se hallase honrada vuestra venerada imagen (hoy quizá oculta y retirada para mejores tiempos), y haced que retornen al único redil de Cristo bajo el único verdadero Pastor.

Obtened paz y libertad completa para la Iglesia Santa de Dios; contened el diluvio inundante del neopaganismo, fomentad en los fieles el amor a la pureza, la práctica de la vida cristiana y del celo apostólico, a fin de que aumente en méritos y en número el pueblo de los que sirven a Dios.

Finalmente, así como fueron consagrados al Corazón de vuestro Hijo Jesús la Iglesia y todo el género humano, para que, puestas en El todas las esperanzas, fuese para ellos señal y prenda de victoria y de salvación; de igual manera, oh Madre nuestra y Reina del Mundo, también nos consagramos para siempre a Vos, a vuestro Inmaculado Corazón, para que vuestro amor y patrocinio aceleren el triunfo del Reino de Dios, y todas las gentes, pacificadas entre sí y con Dios, os proclamen bienaventurada y entonen con Vos, de un extremo a Otro de la tierra, el eterno Magníficat de gloria, de amor, de reconocimiento al Corazón de Jesús, en sólo el cual pueden hallar la Verdad, la Vida y la Paz.


Haciendo nuestras estas palabras del Siervo de Dios SS Pio XII, los Miembros del Capítulo Argentino de Juventutem Internationalis, hacemos esta Consagración de nuestro apostolado, y nuestras propias vidas al Dulce e Inmaculado Corazón de la Siempre Virgen María.