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martes, 30 de julio de 2013

Roberto de Mattei sobre el caso de los Franciscanos de la Inmaculada

 

Importante: Roberto de Mattei dixit (sobre el caso de los Franciscanos de la Inmaculada):

Nos encontramos ante una injusticia manifiesta en contra de los Franciscanos de la Inmaculada.
Los franciscanos de la Inmaculada se destacan por su austeridad y pobreza evangélica que, desde su fundación, viven en su carisma franciscano.
Pero ahora el mal es recompensado y el bien castigado: el que ejerce mano dura contra los Franciscanos de la Inmaculada es el mismo cardenal que usa la comprensión y el diálogo con las hermanas heréticas y cismáticas monjas norteamericanas.
Una de las acusaciones es que son demasiado apegados a la misa tradicional, pero la acusación es engañosa, ya que los Franciscanos de la Inmaculada son, como dicen, "bi-ritualistas", celebran la Misa Nueva y la Antiguo, ya que eso está permitido por las leyes eclesiásticas vigentes.
Frente a un orden injusto, es de imaginar que algunos de ellos no van a renunciar a celebrar la Misa tradicional, y harían bien en resistir en este punto, porque va a ser un gesto no de rebelión, sino de la obediencia. Los favores y privilegios a favor de la misa tradicional no han sido derogados y tienen una fuerza superior legal del decreto de la congregación, e incluso de las intenciones del Papa.
Por último, el Decreto constituye un abuso de poder que no afecta sólo a los Franciscanos de la Inmaculada y a los que se definen incorrectamente tradicionalistas, sino también a cada católico.
Cuando la seguridad jurídica no es tal, prevalece la voluntad del más fuerte. A menudo sucede en la sociedad, tb puede ocurrir en la Iglesia, cuando prevalece la dimensión humana sobre la sobrenatural.
La Iglesia, Cuerpo místico de Cristo, es una institución jurídica, en base a una ley divina, de la que los hombres de la Iglesia son los custodios, y no los creadores o propietarios.
Cualquiera sea la decisión que se adopte, no podemos ocultar el hecho de que la hora que la Iglesia vive hoy en día es dramática.

(Extracto) Ver el artículo completo en italiano aquí: http://www.corrispondenzaromana.it/il-caso-dei-francescani-dellimmacolata/

lunes, 29 de julio de 2013

La primera vez que Francisco contradice a Benedicto

 

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Ello aconteció respecto al punto neurálgico de la Misa en rito antiguo. Ratzinger permitió la celebración a todos. Bergoglio la ha prohibido a una orden religiosa que la prefería.

ROMA, 29 de julio de 2013 – Un punto sobre el cual Jorge Mario Bergoglio estaba al acecho, luego de su elevación al papado, era el de la Misa en rito antiguo.
Algunos preveían que el papa Francisco no habría de desviarse de la línea de su predecesor, quien había liberalizado la celebración de la Misa en rito antiguo como forma "extraordinaria" del rito moderno, con el Motu Proprio "Summorum pontificum", del 7 de julio de 2007:

Benedicto XVI liberaliza el rito antiguo de la misa. Y explica por qué
y con la posterior Instrucción "Universæ ecclesiæ" del 13 de mayo de 2011:

Dos Misas para una única Iglesia
Otros pronosticaban por parte de Francisco una restricción – o directamente una cancelación – de la posibilidad de celebrar la Misa con el rito anterior al Concilio Vaticano II, inclusive al costo de contradecir las resoluciones del todavía viviente Benedicto XVI.
Al leer un Decreto emitido por la Congregación vaticana para los Religiosos, poco antes del viaje de Francisco a Brasil, con la aprobación explícita del mismo Papa, se debería dar más razón a los segundos que a los primeros.
El Decreto tiene fecha del 11 de julio del 2013, el número de protocolo 52741/2012 y las firmas del prefecto de la Congregación, el cardenal Joao Braz de Aviz, focolar, y del secretario de la misma, el arzobispo José Rodríguez Carballo, franciscano.
Braz de Aviz es el único alto dirigente de la curia de nacionalidad brasileña, motivo por el cual ha acompañado a Francisco en su viaje a Río de Janeiro. Tiene fama de progresista, aunque más le corresponde la de confuso. Y será uno de los primeros en saltar, apenas tome cuerpo la reforma de la curia anunciada por Francisco.
Por el contrario, Rodríguez Carballo goza de la plena confianza del Papa. Su promoción a número dos de la Congregación fue querida por el mismo Francisco, al comienzo de su pontificado.
Es difícil entonces pensar que el papa Bergoglio no se haya dado cuenta de lo que aprobaba, cuando le fue presentado el Decreto antes de su publicación.
El Decreto instituye un comisario apostólico – en la persona del fraile capuchino Fidenzio Volpi – a la cabeza de todas las comunidades de la Congregación de los Hermanos Franciscanos de la Inmaculada.
Ya esto es motivo de asombro, porque los Franciscanos de la Inmaculada es una de las más florecientes comunidades religiosas nacida en las últimas décadas en el interior de la Iglesia Católica, con ramas masculinas y femeninas, con numerosas y jóvenes vocaciones, difundida en varios continentes y con una misión también en Argentina.
Se reivindican como fieles a la Tradición, en pleno respeto del magisterio de la Iglesia. Tan cierto es esto que en sus comunidades celebran Misas tanto en rito antiguo como en rito moderno, como por otra parte hacen en todo el mundo centenares de otras comunidades religiosas – para dar un solo ejemplo: los benedictinos de Nursia – aplicando el espíritu y la letra del Motu Proprio "Summorum pontificum", de Benedicto XVI.
Pero precisamente esto ha sido criticado por un núcleo de disidentes internos, quienes han apelado a las autoridades vaticanas lamentando la excesiva propensión de su Congregación a celebrar la Misa en rito antiguo, con el efecto de crear exclusiones y contraposiciones dentro de la comunidad, minar la unidad interna y, peor todavía, de debilitar el más general "sentire cum Ecclesia".
Las autoridades vaticanas respondieron enviando un atrás un visitador apostólico. Y ahora se produce el nombramiento del comisario.
Pero lo que más sorprende son los últimos cinco renglones del Decreto del 11 de julio:
"Además de lo expuesto, el Santo Padre Francisco ha dispuesto que cada uno de los religiosos de la Congregación de los Frailes Franciscanos de la Inmaculada está obligado a celebrar la liturgia según el rito ordinario y que, eventualmente, el uso de la forma extraordinaria (Vetus Ordo) deberá ser explícitamente autorizada [sic] por las autoridades competentes, para cada religioso y/o comunidad que lo pida".
El asombro deriva del hecho que lo que se decreta contradice las disposiciones provistas por Benedicto XVI, que para la celebración de la Misa en rito antiguo “sine populo” no exigen ningún pedido previo de autorización:
"Ad talem celebrationem secundum unum alterumve Missale, sacerdos nulla eget licentia, nec Sedis Apostolicae nec Ordinarii sui".
Mientras que para las Misas "cum populo" estipulan algunas condiciones, pero siempre asegurando la libertad para celebrar.
En general, contra un Decreto de una Congregación vaticana es posible presentar un recurso al tribunal supremo de la Signatura Apostólica, actualmente presidida por un cardenal, el estadounidense Raymond Leo Burke, considerado amigo de los tradicionalistas.
Pero si el Decreto es objeto de aprobación en forma específica por parte del Papa, como parece ocurrir en este caso, el recurso no es admitido.
Los Franciscanos de la Inmaculada deberán atenerse a la prohibición de celebrar la Misa en rito antiguo a partir del domingo 11 de agosto.
¿Y qué sucederá ahora, no sólo entre ellos sino en toda la Iglesia?
Benedicto XVI estaba convencido que “las dos formas del uso del rito romano pueden enriquecerse recíprocamente”. Así lo había explicitado en la acongojada carta a los obispos de todo el mundo, con la que había acompañado el Motu Proprio "Summorum pontificum":

"Con gran confianza y esperanza…"
Pero de aquí en adelante no es más así, al menos no para todos. A los Franciscanos de la Inmaculada, obligados a celebrar la Misa sólo en la forma moderna, no les quedará más que un solo modo para atesorar lo que también patrocinaba Benedicto XVI: "manifestar" también en esta forma, "con más fuerza que la que se acostumbraba hasta ahora, esa sacralidad que atrae a muchos al uso antiguo".
Es un hecho que se ha resquebrajado un punto de referencia del pontificado de Joseph Ratzinger. De una excepción que muchos temen – o respaldan – se convertirá rápidamente en regla.

Fuente: Chiesa espresso repubblica

domingo, 28 de julio de 2013

Franciscanos de la Inmaculada: Misa tradicional en riesgo

 

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Según hemos sabido, la Santa Sede habría relevado antes de tiempo del cargo al histórico Superior y fundador padre Marinelli como resultado de una “fronda” (insurrección) interna promovida por una minoría de frailes que no soporta la actitud cada vez más tradicional de la Orden.

El ucase Vaticano también prohibiría a los religiosos de la Orden celebrar la Misa según el Misal de 1962. Desde el domingo, 11 de agosto si algún Padre quiere celebrar según el Vetus Ordo (pública o privadamente) tendrá que pedir permiso cada vez a la autoridad competente.

Fuente: Tradición Digital.

La Misa de clausura de la JMJ y la hermenéutica de la continuidad

 

 

 

Por Raúl del Toro Sola

He seguido algunas partes de la Misa de clausura de JMJ de Río de Janeiro. Al comienzo, varios presbíteros ataviados con vistosas casullas dirigen el canto de un modo milimétricamente igual al de los coristas de cualquier estrella pop. Mientras tanto, el papa Francisco espera en el presbiterio. En su semblante, la “seriedad” del gesto que en cualquier persona normal suele producir el recogimiento y la oración. La cámara enfoca de nuevo a los cantantes: ríen, bailan, gesticulan. Francisco continúa serio, recogido. No sé si alguien se atreverá a acusarlo de ser un cristiano triste, de ser un pepinillo en vinagre. Son dos actitudes diametralmente opuestas en el mismo momento, en el mismo lugar, en la misma celebración. Se supone que con la misma fe.

Al cabo del rato conecto con otro momento de la celebración. Es el ofertorio. El Papa  está incensando el altar. Despacio, con solemnidad. El Papa continúa sin reír, ni bailar. Está “serio”, recogido. Tengo la impresión de que al incensar el altar sabe que honra algo sagrado, y que el humo que asciende hacia el cielo representa la oración que sube a Dios. La suya y la de los demás. Pero los demás siguen riendo, gritando, bailando. Cuando acaba la canción -que no canto-, el público -que no asamblea- aplaude, silba, grita. Pero el Papa continúa con la liturgia. Se lava las manos. Sigue serio. Yo tengo la impresión de que está expresando su indignidad -y la nuestra- para tocar y presentar el Sacrificio que va a ofrecer entre sus manos pocos instantes después. Pero quizá es un pepinillo en vinagre. Afortunadamente, la cámara nos distrae de esa imagen tan poco vitalista y tan poco evangelizadora, y nos devuelve al pueblo fiel. El sector de público enfocado sigue riendo y gritando.

Yo quiero ser un cristiano alegre, no quiero ser un pepinillo en vinagre. Pero no sé qué hacer.¿Imito al Papa y los que le rodean? ¿O debo encontrar mi modelo en la festiva jocosidad del público? Es una imagen antológica la del altar incensado con toda la solemnidad y sacralidad propias de la liturgia, mientras de fondo suena un pop absolutamente homologable con el que suena en cualquier bar cualquier fin de semana. Ni que decir de los aplausos y pitos que responden a la canción.

En el artículo anterior exponía el magisterio claro, continuo y universal de la Iglesia en materia de música litúrgica. Pues bien, la Misa de clausura de la JMJ ha sido una total y absoluta refutación al mismo. Ya sabemos que hay al menos un aspecto en que lahermenéutica de la continuidad reclamada por el sentido común y por el magisterio expreso del Papa Benedicto XVI ha quedado sin efecto.

Ahora bien, lo más llamativo es en qué ha quedado la actuosa participatio. La desconexión entre lo celebrado en el altar, por una parte, y la actitud de los músicos y los asistentes enfocados por la cámara, por otra, era total. En los celebrantes, seriedad, oración, solemnidad e inserción en la tradición milenaria y universal de la Iglesia. En los demás, risas, gritos, pitos, aplausos.

¿Este era el objetivo de la reforma litúrgica del Vaticano II? Los piadosos rosarios y novenas que, según cuentan, nuestros antepasados rezaban de modo paralelo a la celebración de la Misa tradicional no suponían una desconexión mayor que la demostrada por los músicos y público de la misa de hoy. En algún momento, de hecho, creo que la de hoy ha sido mayor. Habría dado igual que la Misa se hubiese celebrado en lengua vernácula, latín, griego, arameo o sánscrito; con el celebrante vuelto hacia la asamblea, mirando hacia el Oriente o tumbado en un sofá.

En el altar, recogimiento, profundidad, consciencia del misterio celebrado, oración. Como siempre. Entre los fieles, jolgorio y disfrute de las canciones. Peor que nunca.

Hay algo que no encaja.

Fuente: http://infocatolica.com

Francia: seminaristas para la Liturgia tradicional

 

 

Monseñor Dominique Rey, Obispo de Frejus-Toulon, en Francia, ya tiene una interesante vía de vocaciones en su diocesis: los misioneros de la Comunidad Diocesana de la Divina Misericordia, dirigida por el reverendo Fabrice Loiseau, cura-párroco de la Parroquia personal de San Francisco de Paula, dedicada a la Forma Extraordinaria del Rito Romano.

El Obispo de Toulon ha decidido ir aún más lejos: los seminaristas ligados a la Forma Extraordinaria de su seminario diocesano, el más concurrido de toda Francia,  tendrán una formación específica y residirán en una casa anexa al seminario, bajo la dirección del reverendo Marc de Saint-Sernin, donde vivirán en comunidad. Compartirán clases con el resto de seminaristas diocesanos, pero a la vez tendrán una formación práctica y teórica específica para su carisma, incluido el canto gregoriano. Una casa que estará abierta también para los seminaristas enviados por otras diócesis.

Visto en http://accionliturgica.blogspot.com

viernes, 26 de julio de 2013

Malas noticias desde la India

 

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Cardenal Oswald Gracias

 

Un hecho grave para la misa tridentina se está produciendo en la India. Según un artículo publicado por el Dr. Aubyne Savio Fernandes , en la Archidiócesis de Bombay, Misas Tridentinas se ofrecen en 3 iglesias: Iglesia Victoria (Mahim), Iglesia de San Pedro (Bandra) y la Iglesia de San Antonio (Malwani, Malad). A fin de que esto tenga lugar, se obtuvo el permiso - después de duras negociaciones - del Cardenal Oswald Gracias, que primero querían una prueba de que un grupo estable deseaba la Misa. Cuando se proporcionó una lista, el Cardenal Gracias dijo que no tenía sacerdotes idóneos para que celebraran.

La situación actual es la siguiente:

  • dos sacerdotes tienen más de 80 años de edad.
  • otros sacerdotes les gusta decir la misa tridentina, pero tienen miedo de ser trasladados a lugares remotos, ya que al parecer ya ha sido el caso.
  • Mons. Bosco Penha está muy en contra de la Misa Latina tradicional y, al parecer es el responsable de que adolece la carrera de muchos sacerdotes.
  • el mismo obispo define cualquier sacerdote que dice la misa tridentina como "Sacerdotes Lunatic". 
  • la FSSPX tiene prohibido ofrecer la misa tridentina en las Iglesias diocesanas, y se ve obligado a prestar sus servicios de viviendas residenciales.

Esta situación es alarmante, en particular porque el cardenal Oswald Gracias es uno de los ocho cardenales de todo el mundo que fueron nombrados por el Papa Francisco en un consejo asesor para estudiar la manera de reformar la burocracia vaticana. Este consejo le ayudará al Papa revisar la Constitución Apostólica sobre la Curia Romana Pastor Bonus. El Cardenal Gracias fue nombrado arzobispo de Mumbai por el Papa Benedicto XVI en 2006. Se fue creado cardenal en 2007.

Fuente: http://pro-tridentina-malta.blogspot.com.ar

jueves, 25 de julio de 2013

Juventutem, presente en las Jornadas Mundiales de la Juventud (JMJ)

En el marco de las Jornadas Mundiales de la Juventud 2013 que se celebra en Río de Janeiro, y con la organización de Juventutem Niteroi (sede cercana a la ciudad), se están celebrando Misas en el modo extraordinario del rito romano, en la bella  catedral antigua de Río de Janeiro, la iglesia de Nuestra Señora del Monte Carmelo de la Antigua Sede. Las jornadas a las que acudieron numerosos jóvenes incluían charlas de formación. Se contó con la participación de S. Ex. Rma. Fernando Arêas Rifan, Administrador Apostólico de la Administración Apostólica Personal de San Juan María Vianney. A continuación las fotos proporcionadas vía FB de Missa Tridentina no Rio de Janeiro RJ:

Misa cantada: Cgo. Raul Olazabal - ICRSP

Catequesis de S. Ex. Rma. Fernando Arêas Rifan

Comienzo Misa Solemne Pontifical (el templo repleto de jóvenes)

Vestición de los ornamentos episcopales

Procesión de entrada

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Canto del Evangelio

Coro de seminaristas

lunes, 22 de julio de 2013

El Sumo Pontífice en Brasil

 

 

 

El avión A330 de Alitalia en el que viajaba el Papa Francisco ha aterrizado a las 15.45 horas (hora local) en el aeropuerto internacional 'Galeao/Antonio Carlos Jobim' de Río de Janeiro (Brasil). Tras escuchar el discurso de la presidenta brasileña, el Papa ha tomado la palabra: «No tengo oro ni plata, pero traigo conmigo lo más valioso que se me ha dado: Jesucristo», afirmó el Santo Padre en su primer discurso en tierras brasileñas.

Desde el Palacio de Guanabara (Brasil), donde se reúne con la presidenta Dilma Rousseff, afirmó que llega para en nombre de Cristo, «alimentar la llama de amor fraterno que arde en todo corazón».

«Dios ha querido que el primer viaje internacional de mi pontificado me ofreciera la oportunidad de volver a la amada América Latina, concretamente a Brasil», afirmó el Santo Padre en su discurso leído en portugués, en el que recordó los estrechos lazos que unen a este país con la Sede Apostólica, así como los «profundos sentimientos de fe y amistad» que siempre han mantenido a esta nación «unida de una manera especial al Sucesor de Pedro».

«He aprendido que, para tener acceso al pueblo brasileño, hay que entrar por el portal de su inmenso corazón; permítanme, pues, que llame suavemente a esa puerta. Pido permiso para entrar y pasar esta semana con ustedes», añadió el Papa, que durante el trayecto al palacio de Guanabara fue saludado efusivamente por la población que se volcó a las calles.

En su discurso, Francisco también agradeció la acogida de las autoridades brasileñas y su afecto a los obispos. «Con esta visita, deseo continuar con la misión pastoral propia del Obispo de Roma de confirmar a sus hermanos en la fe en Cristo, alentarlos a dar testimonio de las razones de la esperanza que brota de él, y animarles a ofrecer a todos las riquezas inagotables de su amor», afirmó.

El Santo Padre destacó que el objetivo principal es encontrarse con los cientos de miles de peregrinos que participarán en la JMJ, «atraídos por los brazos abiertos de Cristo Redentor» donde buscan «un refugio» y «volver a escuchar su llamada clara y potente: ‘Vayan y hagan discípulos a todas las naciones’».

«Cristo les ofrece espacio, sabiendo que no puede haber energía más poderosa que esa que brota del corazón de los jóvenes cuando son seducidos por la experiencia de la amistad con él. Cristo tiene confianza en los jóvenes y les confía el futuro de su propia misión: ‘Vayan y hagan discípulos’; vayan más allá de las fronteras de lo humanamente posible, y creen un mundo de hermanos y hermanas. Pero también los jóvenes tienen confianza en Cristo: no tienen miedo de arriesgar con él la única vida que tienen, porque saben que no serán defraudados», afirmó.

Francisco dijo que al dirigirse a los jóvenes «hablo también a sus familias, sus comunidades eclesiales y nacionales de origen, a las sociedades en las que viven, a los hombres y mujeres de los que depende en gran medida el futuro de estas nuevas generaciones».

«Es común entre ustedes oír decir a los padres: ‘Los hijos son la pupila de nuestros ojos’. ¡Qué hermosa es esta expresión de la sabiduría brasileña, que aplica a los jóvenes la imagen de la pupila de los ojos, la abertura por la que entra la luz en nosotros, regalándonos el milagro de la vista! ¿Qué sería de nosotros si no cuidáramos nuestros ojos? ¿Cómo podríamos avanzar? Mi esperanza es que, en esta semana, cada uno de nosotros se deje interpelar por esta pregunta provocadora», añadió.

Francisco señaló que los jóvenes esperan que se les ofrezcan «las condiciones materiales y espirituales para su pleno desarrollo (…), para que llegue a ser lo que puede ser». Necesitan que se les asegure «un horizonte trascendente para su sed de auténtica felicidad».

Finalmente, pidió establecer «un diálogo entre amigos». «En este momento, los brazos del Papa se alargan para abrazar a toda la nación brasileña, en el complejo de su riqueza humana, cultural y religiosa».

«Que desde la Amazonia hasta la pampa, desde las regiones áridas al Pantanal, desde los pequeños pueblos hasta las metrópolis, nadie se sienta excluido del afecto del Papa. Pasado mañana, si Dios quiere, tengo la intención de recordar a todos ante Nuestra Señora de Aparecida, invocando su maternal protección sobre sus hogares y familias. Y, ya desde ahora, los bendigo a todos. Gracias por la bienvenida», culminó el Papa.

Fuente: InfoCatólica.

El Juego de la Oca

 

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Reflexión de The Wanderer 

Me crié en una familia en la que los juegos de mesa formaban parte casi diaria del entretenimiento. En casa de mis tíos se jugaba a los naipes invariablemente después de las comidas y antes del rosario que indicaba, definitivamente, el fin de la jornada. En casa de mis abuelos, en cambio, cuando los nietos la invadíamos en los veranos, se desplegaban otros tipos de juegos. Para los más chicos estaba el Juego de la Oca y, a medida que íbamos creciendo, transitábamos sucesivamente por el Ludo, el Estanciero y terminábamos, en la adolescencia, con el Teg. Yo llegué a gozar de algunas partidas de este último, pero luego me compraron una Atari, y con su llegada desapareció la infancia y el encantamiento del mundo, y comencé a sumergirme en el gris y aburrido mundo de la virtualidad.

Pero el juego que más ha quedado grabado en mi memoria es el de la Oca. Para mi imaginación infantil, transitar sus casilleros acompañando al ganso viajero, era una aventura tan apasionante como vivir por algún tiempo dentro de algunos de los cuentos de Beatrix Potter, en los que los animales hablan y llevan una vida similar a las de los humanos. Y la tensión se acrecentaba a medida que mi ficha se acercaba a las casillas más temidas: la del Laberinto, que me haría retroceder más de diez puestos, y la más terrible de todas, la Calavera, que me mandaba a la primera casilla y debía comenzar el juego nuevamente.

Un comentario que apareció en el último post me hizo acordar repentinamente a mi infancia y al Juego de la Oca, además de producirme un poco de temor. Se trata del Anónimo del 18 de julio a las 9:38 hs. que escribió:

“Fumar es una defección, se puede haber salvado pero no es para ponerlo en los altares; No es por que (sic) eran perfeccionistas neuróticos que detenían un proceso de canonización, sino por la ley de la vida espiritual: Nolli proficere deficere est (el que no avanza retrocede)”.

La vida espiritual, según este lector, es como el Juego de la Oca: si caíste en la casilla del Fumador, retrocedés diez lugares, y no vayas a caer en otra más grave, porque es como si cayeras en la de la Calavera: volver a empezar. ¿Y esto por qué? Porque así lo disponen las leyes de la vida espiritual que, pareciera, están codificadas, y en latín.

A ver si podemos desarmar este disparate, aunque reconozco que hay numerosos lectores del blog con mucha más competencia que yo para hacerlo. Sus comentarios, por eso mismo, serán necesarios y bienvenidos.

En primer lugar, no puedo aceptar la existencia de “leyes” de la vida espiritual. Sin dudas, la vida espiritual tiene etapas. Todos los Padres y Santos Doctores indican que son tres y han recibido diferentes nombres: práctica, gnóstica y theológica, según los monjes del desierto egipcio, o purgativa, iluminativa y unitiva, según los místicos posteriores.

También es cierto que una persona que aspira a avanzar en la vida espiritual debe sujetarse a algún tipo de “leyes” -no de su “vida espiritual” sino de su “vida” a secas-, y así, a quienes optaron por la vida religiosa comunitaria, santos como Basilio, Benito, Agustín o Columbano, les redactaron “reglas” que ordenaran sus actividades cotidianas. Y los laicos, aunque no tengamos que sujetarnos a “reglas” escritas, deberemos tener algún tipo de ordenamiento que nos permita, por ejemplo, distribuir el tiempo de la jornada de modo tal que podamos dedicar tiempo a la oración y a la lectura, además, claro está, de las ocupaciones propias del estado y obligaciones de cada uno.

Pero todo esto no son propiamente “leyes de la vida espiritual”. Es que la expresión misma es contradictoria. Pretender “reglar” o “legislar” la vida espiritual es equivalente a pretender encerrar al viento. Y por una razón muy sencilla: la vida espiritual es la vida del Espíritu en el alma de cada uno.  La vida espiritual del cristiano no está dominada simplemente por la idea de que Dios es una persona, como podría ser para un judío, por ejemplo. La vida espiritual del cristiano fluyedesde el hecho histórico de que Dios se reveló a sí mismo y que su Logos o Palabra, el Cristo, se hizo carne entre nosotros. Y es esta Palabra Encarnada la que nos envíe a su Espíritu que habita en nosotros y nos santifica.

Lo que nos santifica, es decir, lo que nos empuja en la vida espiritual es, justamente, el Espíritu, que es pneuma o ruah. Es soplo o viento. Y el viento no tiene reglas: sopla donde quiere, le dice Jesús a Nicodemo. Castellani escribe: “Cristo enseña que la salvación sólo empieza y acaba por el Espíritu de Dios y una transformación profunda, aunque invisible; que no se le ve el origen ni el final, aunque se puede oír su voz como al viento. La dificultad para nosotros de esta parábola es que en griego (y también en arameo) la palabra viento y la palabra espíritu son una misma: “Pneuma” en griego, de donde vienen los “hombres pneumáticos” (o espirituales) de que hablan los psicólogos... y los neumáticos de bicicleta, que adrede escribo sin “p”. Cristo usó de una misma palabra para establecer parabolismo entre el viento y el Espíritu Santo: naturalísimo”.

Pues bien, ese Espíritu que nos salva no puede tener “leyes”, porque el Viento no puede ser “encerrado”. Una vez más Castellani grafica: “Ahora mismo el viento está bramando fuera, estremeciendo mis ventanas, silbando como mil demonios, soliviantando el Río de la Plata e inundando a Concordia y a Tigre; y yo no sé de dónde viene ni adónde va. Anteayer no se movía una hoja en Parque Lezama y mañana mismo quizá amanecerá un día sereno sin un soplo. Vino, y se fue.” ¿Quién le dice al viento cuándo y cómo soplar? Nadie. ¿Quién puede ponerle coto y circunscribirlo a una zona o a un lugar determinado? Nadie tampoco. Y así sucede con el Espíritu. Nos santifica del modo en que Él quiere, y nuestro único deber es disponernos de manera tal que podamos dejarnos llevar por ese Soplo divino sin oponer resistencia, y sin oponer tampoco “leyes”, que no harían más que entorpecer la acción del Consolador en el alma.

Me parece a mí que parte del problema surge cuando se “cosifica” al autor de nuestra santificación. Y pongo como ejemplo otro comentario al post anterior. Es el caso de un lector que imagino joven, y que afirmaba que la pureza de San Luis Gonzaga era “gracia santificante” y no moralina como erróneamente había interpretado de la lectura de mi texto. Pero ¿qué es la “gracia santificante”? (No me vengan aquí con las definiciones y distinciones de Royo Marín, porque para esto no sirven de nada y terminan confundiendo). Pareciera, tal como lo dice el joven lector, que se trata de una “cosa” que Dios pone en el alma de quienes hicieron una buena confesión y están en “gracia”. Y sería esa “cosa” la encargada de hacer santo al hombre. Una “cosa” puede ciertamente tener “leyes” porque tiene propiedades que surgen de su naturaleza. La “cosa” naranja, por ejemplo, tiene como propiedades, o “leyes”, un color, un sabor, una textura determinadas, y a partir de su conocimiento puedo obtener constantes o “leyes” de su comportamiento. Y así, si trasladamos la estructura de la “cosa naranja” a la “cosa gracias santificante”, en buena lógica, esta última deberá también comportarse con arreglo a ciertas “leyes” y constantes.

Pero ocurre que la “gracias santificante” no es una “cosa”. Es el Espíritu Santo, o es el “Viento Santo”, y el viento no tiene reglas ni constantes como tiene la naranja: va y viene y sopla como quiere. Y es por eso que cada uno se santifica de un modo distinto, porque Dios lo ama de un modo distinto, y porque el Viento Santo sopla en él de un modo distinto al que sopla en el amigo del al lado.

Y vayamos ahora al axioma que el comentarista enuncia como una de las leyes de la vida espiritual: “Nolli proficere deficere est (el que no avanza retrocede)”, escribe. Es un dictum constantes en la manualística ascética y no sé quién es su autor y en qué sentido lo dijo quien lo dijo. De una cosa estoy seguro: dicho tal como lo dice el comentarista, es un disparate.

Esta ley reduciría la vida espiritual al Juego de la Oca. Deberíamos vivir en la ansiedad y temor constante de no caer en un casillero aciago que nos haga retroceder, perder algunos turnos en el tiro de dados o, peor aún, volver al punto de partida. Otro comentador del post -el Anónimo del 20 de julio de las 19:09 hs.-, decía:

“Su comentario sobre el fumar es sumamente ridículo y ya varios se encargaron de enrostrárselo. Pero lo de que en la vida espiritual si no se avanza se retrocede es peligrosísimo. ¿Sabe cuántos casos defrustraciones y depresiones ha causado, causa y causará tal disparate? Le pido que reflexione sobre lo que le digo”.

Las negritas son mías porque quiero destacar justamente el gran daño espiritual que se puede seguir cuando comentadores, directorcillos espirituales o Garrigou-Lagrange se dedican a repartir alegremente estas inapelables “leyes” de la vida espiritual. Pensemos, por ejemplo, en el jovencito que se esfuerza día a días y mes tras mes en llevar una vida cristiana coherente con el Evangelio tal como nosotros, los del palo, entendemos que debe llevarse, y que, un día, o de vez en cuando, comente algún pecadillo que la tablita de los manuales de casuística sindica como mortal. ¿Qué significaría según las leyes de la vida espiritual? Pues que cayó en el casillero de la Calavera: perdió todo lo que había hecho hasta ahora, y debe volver a empezar. Y si por una razón o por otra, pasó unos días sin rezar y, peor aún, sin hacer la meditación, es como si hubiese caído en la casilla del Laberinto: retrocede diez puestos. Así no hay quien aguante, y esto es desfigurar completamente lo que significa la vida espiritual y, en última instancia, la alegría y el desafío apasionante de ser cristianos.

Pero el disparate es mayor aún y tiene raíces antropológicas. La persona que tuvo un mal día y no “avanzó” en la vida espiritual sería, en términos psicológicos, la persona que un día no ejerció un acto correspondiente a una determinada virtud, o bien, que ejerció el acto contrario a ella. Según la “ley”, esta persona habría perdido en todo -si tiene que volver a la primera casilla-, o en parte -si retrocede algunos puestos-, la virtud que habría adquirido. Y esto no es posible, ya que la virtud es un hábito que se adquiere por la repetición constante de actos y que se pierde, consecuentemente, con la ejecución constante de actos contrarios. Es decir, un solo acto opuesto a la virtud, o dos o tres, no acaban con la virtud, porque si tal fuera el caso, esa virtud no existía previamente. “Una golondrina no hace verano”, decía Aristóteles. Podrán, quizás, debilitarla un poco, pero nunca acabar con ella. Para que esto último sucediera, sería necesaria la repetición constante y continua de actos contrarios ya que sería necesario desarraigar un hábito y arraigar el otro opuesto.

Escuché una vez a un curita decir que Dios podría tener preparada para algunos una santidad consistente en un continuo levantarse después de las caídas. Sería, en términos oquísticos, un caer continuo en la casilla de la Calavera. Al principio me pareció un poco exagerado, pero pensándolo bien, si el viento sopla donde quiere, ¿por qué no podría ser así? Dice Frank-Duquesne que Dios puede hacer desaparecer de un día para otro, como por milagro, ese vicio, ese pecado o esa imperfección que nos ha asolado, o nos ha hecho volver al punto de partida, durante décadas. En este caso -y esto lo digo yo-, la santidad de esa tal persona habría consistido en reconocer día a día su pecado como pecado, mantener la conciencia de pecado y levantarse, sin ceder a la tentación de conformarse o de enmascarar el pecado en excusas psicológicas o culturales.

En todo caso, si el afán positivista y cartesiano de mucho requiere leyes para la vida espiritual, yo afirmo que hay una sola: la ley del telos, es decir, la ley del fin perfeccionante y plenificante que nos atrae irresistiblemente y que es, al decir de los Padres del Desierto, como la piedra de Magnesia, que atrae a los metales sin que éstos se puedan resistir a su encanto. En otras palabras, la única ley de la vida espiritual, es la ley del continuo y permanente retorno a Cristo, nuestro origen y nuestro destino, el Alfa y la Omega. ¿El modo, el tiempo, las luchas de ese retorno? Cada uno tiene las suyas, tal como el Viento Santo  sople en su espíritu.

Fuente: The Wanderer.

domingo, 21 de julio de 2013

Misa de Réquiem por una reina

Una Misa de Réquiem o Missa pro defunctis en el modo extraordinario del rito romano tuvo lugar en la Abadía de Westminster este viernes, celebrada por el R.P. Alban Nunn OSB, monje de la Abadía de Ealing. El Réquiem fue ofrecido por la reina Edith, esposa de San Eduardo el Confesor. La Misa tuvo lugar en la capilla del santo en la abadía. Aquí hay algunas fotos tomadas con un iPhone por un miembro de la congregación:

 

 

 

 

Después de la Misa se les enseñó a algunos de los participantes este hermoso documento en el salón Muniment: una carta de la reina María a los monjes del abad Feckenham de 1556. El escudo azul y oro en la parte superior es el escudo de armas del cual descienden tanto la Abadía Ampleforth y la Abadía St Louis, MO:

Fuente: New Liturgical Movement

Misa votiva “En defensa de la Iglesia”

El pasado 6 de Junio se celebró en la iglesia de San Carlos en Austria una Misa en el modo extraordinario. Se rezó la Misa votiva “Contra paganos” (o “En defensa de la Iglesia”). Publicamos las imágenes tomadas por Una Voce Austria.

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Fuente: Una Voce Austria