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lunes, 11 de febrero de 2013

Rayo sorprende en el Vaticano el mismo día que renuncia el Papa

 

Rayo sorprende en el Vaticano el mismo día que renuncia el Papa

La descarga cayó sobre la cúpula de la basílica de San Pedro.

Lunes 11 de febrero de 2013  04:44 PM

Roma.- Un rayo golpeó la cúpula de la basílica de San Pedro, en el Vaticano, el mismo día en el que el papa Benedicto XVI anunció su renuncia.

La imagen, que fue captada por un fotoperiodista de la agencia española de noticias EFE, muestra el momento en que un relámpago toca la punta de la basílica, en medio de un clima tormentoso.

Este lunes, Benedicto XVI sorprendió a la comunidad internacional al anunciar que renunciará el próximo 28 de febrero por motivos de salud, tras ocho años al frente de la Iglesia católica.

Conociendo a los Candidatos…

 

 

¡Muerto el Rey! ¡Viva el Rey! Dicen que dicen. El problema es que aquí el Rey no ha muerto. Y a todos nos queda el sabor de "porque no un poco más". O mas bien, para usar una metáfora deportiva (¿que cosa no explica una metáfora deportiva?) nos parece que todavía se podía pelear por otra Champions. Pero bueno, también aquí ya no quedan fuerzas.

Para recuperarnos de tanta tristeza (que duda cabe, estamos tristes), y divertirnos un rato, vamos a estudiar un poco a los candidatos. 

Gracias a Dios no soy vaticanólogo, así que lo mío no pasa de ser un ensayo. Seguramente en estos días encontrarán información más detallada de todos los personajes.

Las posibilidades de que yo acierte son casi nulas. También en eso hay gente más experta.

¡Señores hagan sus apuestas!

El primero no puede ser otro que Angelo Amato. Con iniciales AA, esta a la cabeza de cualquier lista. Nació en Molfetta, provincia de Bari (es decir pugliese), y en junio cumplirá 75 años, con lo cual tendrá que presentar su renuncia. Si el papa dijo de que era necesario alguien con más fuerzas, quizás Amato no sea la primera opción. Estudiaba en el liceo para marinero (que justo, eso le podría contar a favor), pero a los 15 años decidió entrar la noviciado salesiano. Es Licenciado en Filosofía por la Pontificia Universidad Salesiana y Doctor en Teología por la Pontificia Universidad Gregoriana. Después estudió en Grecia Teología patrística en el Idrima ton Paterikon Meleton. De nuevo en Roma enseño Cristología en la Universidad Salesiana. De esa época surgió el tratado de Teología dogmática "Jesús, el Señor", el cual es aun hoy considerado uno de los mejores en la materia (mejor que él tan aclamado de Olegario de Cardedal). En esa época comenzó a colaborar con la Congregación para la Doctrina de la Fe, de la que pasó a ser secretario. Fue consagrado obispo en el 2002 y creado Cardenal en el 2010. A partir del 2008 es Prefecto de la Congregación para la Causa de los Santos, desde donde, en repetidas ocasiones, subrayó la crisis actual de las órdenes religiosas. No confundirse con sus siglas. El S.D.B. no es "Somos de Bertone". Amato tiene vida propia.

Algunas frases:

"La contemporánea búsqueda del Jesús histórico parece haberse equivocado en el auténtico rostro del Señor, reduciéndolo a una figura oscura del pasado de la cual nada se podría afirmar con certeza sino que fue al máximo, un moralista, un revolucionario o un predicador."

"Las narraciones evangélicas son más interesantes para conocer la gesta de Jesús que para conocer el testimonio de los primeros cristianos."

Fuente: El Claustro

La renuncia del Papa es una llamada

 

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Por Bruno Moreno

En cuanto se ha hecho pública la noticia de la renuncia de Benedicto XVI, se han disparado los análisis sobre las causas y, sobre todo, sobre las consecuencias de su decisión. A mi entender, la renuncia del Papa es, ante todo, una llamada.

Una llamada a la conversión. Porque hoy, como todos los demás días, la conversión es el asunto más importante para cada uno de nosotros. En ese sentido, es una bendición que esto suceda cuando va a llegar la Cuaresma. Si vemos algo tan llamativo como el abajamiento de un Papa que renuncia a su cargo y pide perdón públicamente por sus defectos, quizá sea un signo de Dios para que nosotros, por fin, nos convirtamos.

Una llamada a poner los ojos en Cristo. Sólo Él es nuestro Señor. El Papa, como el último de los monaguillos, debe disminuir para que Él crezca. Los papas, como Vicarios de Cristo, prestan su servicio por un tiempo, hasta que mueren o renuncian, pero Jesucristo es el mismo, ayer, hoy y siempre.

Una llamada a dar gracias al cielo, como ha hecho el propio Papa en su anuncio. Grandes han sido las obras de Dios durante su pontificado y durante su servicio anterior como Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Por su medio, Dios nos ha otorgado muchas bendiciones. Incluso debemos darle gracias por esta renuncia, aunque nos duela, porque todo sucede para el bien de los que aman a Dios. El cielo nos regaló un papa estupendo y ahora nos deja sin él. El Señor nos lo dio, el Señor nos lo quitó. Bendito sea el nombre del Señor.

Una llamada a amar a la Iglesia. No me cabe duda de que el gesto del Papa es un acto de amor a la Iglesia, para servirla como mejor cree que puede hacerlo en su debilidad. Que Dios nos conceda a todos ese mismo amor humilde a la Iglesia.

Una llamada a contemplar las cosas sub specie aeternitatis, desde el punto de vista de la eternidad. La Iglesia es tan antigua y nuestros proyectos humanos tan efímeros que la renuncia del papa se llama propiamente abdicación, porque la última vez que un papa renunció, también estaba abdicando como Rey de Roma y de los Estados Pontificios. Fue hace medio milenio. Quizá esto deba hacernos pensar que lo que importa es el plan de Dios y no nuestros planecillos y proyectos.

Una llamada a pensar como Dios y no como los hombres. El mundo sólo se fija en el poder. Por eso no entendió que Juan Pablo II permaneciera en su puesto en la humillación de su debilidad y tampoco entiende ahora que Benedicto XVI no se aferre al poder. El cristiano ve las cosas de otra forma. Lo que Dios quiera, como Dios quiera, cuando Dios quiera.

Una llamada a la fe y a la confianza en Dios. ¿Quién será el próximo papa? Muchos se lanzarán a maquinar, a sembrar inquietud, a hacer quinielas políticas de progresismo o conservadurismo. Otros sentirán miedo, temiendo que el próximo papa no sea el que consideran apropiado para la Iglesia. Nada de esto suceda entre nosotros. No sabemos quién será el próximo Papa, pero podemos confiar en Dios, porque las puertas del infierno no prevalecerán contra la Iglesia. Con Benedicto XVI, suplicamos a María, la Santa Madre de Dios, que asista con su materna bondad a los Cardenales al elegir el nuevo Sumo Pontífice.

Una llamada, finalmente, a orar por nuestro hermano Benedicto. Cuando se haga efectiva su renuncia, se dedicará a la oración y la contemplación y seguirá dando así la vida por Jesucristo y por la Iglesia. Dios le bendiga abundantemente y le sostenga en su vejez, en el camino hacia el cielo.

Fuente: InfoCatólica.

Benedicto XVI abdica a la Sede Pedrina





Por sexta vez en la Historia de la Iglesia, un Pontífice renuncia al Sumo Pontificado. Benedicto XVI anunció su renuncia durante el consistorio público para las canonizaciones de los 800 mártires de Otranto, la Madre Laura, la  la  santa colombiana, y la Madre Lupita, de México.
  
La Santa Sede quedará vacante el próximo 28 febrero.  Reproducimos a continuación las palabras pronunciadas por el Papa esta mañana


"Queridísimos hermanos,
Os he convocado a este Consistorio, no sólo para las tres causas de canonización, sino también para comunicaros una decisión de gran importancia para la vida de la Iglesia.
Después de haber examinado ante Dios reiteradamente mi conciencia, he llegado a la certeza de que, por la edad avanzada, ya no tengo fuerzas para ejercer adecuadamente el ministerio petrino.
Soy muy consciente de que este ministerio, por su naturaleza 
espiritual, debe ser llevado a cabo no únicamente con obras y 
palabras, sino también y en no menor grado sufriendo y rezando.
Sin embargo, en el mundo de hoy, sujeto a rápidas transformaciones y sacudido por cuestiones de gran relieve para la vida de la fe, para gobernar la barca de San Pedro y anunciar el Evangelio, es necesario también el vigor tanto del cuerpo como del espíritu, vigor que, en los últimos meses, ha disminuido en mí de tal forma que he de reconocer mi incapacidad para ejercer bien el ministerio que me fue encomendado.

Por esto, siendo muy consciente de la seriedad de este acto, con plena libertad, declaro que renuncio al ministerio de Obispo de Roma, Sucesor de San Pedro, que me fue confiado por medio de los Cardenales el 19 de abril de 2005, de forma que, desde el 28 de febrero de 2013, a las 20.00 horas, la sede de Roma, la sede de San Pedro, quedará vacante y deberá ser convocado, por medio de quien tiene competencias, el cónclave para la elección del nuevo Sumo Pontífice.
Queridísimos hermanos, os doy las gracias de corazón por todo el amor y el trabajo con que habéis llevado junto a mí el peso de mi ministerio, y pido perdón por todos mis defectos. Ahora, confiamos la Iglesia al cuidado de su Sumo Pastor, Nuestro Señor Jesucristo, y suplicamos a María, su Santa Madre, que asista con su materna bondad a los Padres Cardenales al elegir el nuevo Sumo Pontífice.
Por lo que a mí respecta, también en el futuro, quisiera servir de todo corazón a la Santa Iglesia de Dios con una vida dedicada a la plegaria.
Vaticano, 10 de febrero 2013
BENEDICTUS PP. XVI".