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domingo, 6 de abril de 2014

Última Misa Tradicional en La Plata

 

 

¡AVISO IMPORTANTE! Queridos amigos: he sido trasladado a la parroquia Sagrado Corazón de Jesús, en Los Hornos. (149 y 62). Por tal motivo hoy fue la última Misa tradi en San Francisco. Pasadas las Pascuas veremos en qué parroquia y a qué hora continuaremos con la celebración de "nuestra" Misa. P. Brian.

Tomado de Facebook.

Mons. Goic nombra exorcista en su diócesis (Chile)

 

Mediante decreto n° 66 que ha sido difundido esta semana por la revista diocesana Rumbos, Monseñor Alejandro Goic, obispo de la diócesis de Rancagua (Chile) y Vicepresidente del Comité Permanente de la Conferencia Episcopal de Chile ha designado formalmente al sacerdote Luis Escobar Torrealba como «exorcista de la diócesis de la Santa Cruz de Rancagua». El nombramiento es un hecho histórico por ser el único exorcista formalmente designado que hoy se conoce en Chile.

El padre Luis Escobar, párroco de la Parroquia Santísima Trinidad de su diócesis, gestor de proyectos educativos, capellán de cárceles y columnista habitual de Periódico Portaluz, no es un novato en estas lides. «Manteniendo informado al obispo Goic o contando con su autorización» para realizar exorcismos, ha colaborado a la liberación-sanación de decenas de personas que padecían por alguna acción del demonio.

En entrevista exclusiva para Periódico Portaluz el sacerdote comparte su sentir sobre este nombramiento y toda la fuente de gracia y desafíos que este ministerio implica…

¿Cuál es la señal que la iglesia da en Chile con este nombramiento?

Quien sana y libera es Cristo y la acción de la iglesia manifiesta esta misericordia salvífica de Dios que dona y restituye al hombre su dignidad de hijo de Dios. La encarnación, vida, pasión, muerte y resurrección de Nuestro Señor Jesucristo ha establecido para siempre la derrota del demonio y este ministerio que Monseñor Alejandro Goic me ha confiado, está llamado a dar testimonio de ello. Pero también este nombramiento da cuenta de una situación que está afectando a muchas personas en el país. Me refiero a quienes hoy padecen junto a sus familias la acción extraordinaria del demonio en sus vidas y que en ausencia de sacerdotes formados y disponibles para este ministerio buscan solución a manos de inescrupulosos –chamanes, magos, tarotistas, adivinos, brujos y semejantes- que no sólo les expolian su dinero, sino que potencian el mal espiritual que les afecta.

¿Su nombramiento señala entonces que la actividad demoníaca se ha incrementado en Chile?

Si, demasiado, más allá de lo que cualquiera de nosotros (se refiere a sacerdotes relacionados con este ministerio) pudo haber esperado. Sucede que cuando la gente se aleja de la fe o en este caso cuando una sociedad se descristianiza no sólo aumenta la superstición como ha ocurrido en Chile, sino que se crean las condiciones para el mal. Hoy, aunque Dios le muestra al hombre grandes signos de su poder, de su misericordia, de su amor, nuestra sociedad sigue mirando para otro lado. Sólo después que han vivido tiempo vapuleados por la acción extraordinaria del demonio –ya sea como posesión, vejación, opresión, infestación- entienden que han de retornar al Señor. Pero Dios también se vale de este tipo de situaciones para que quienes no creen abran sus ojos, tengan fe y se esfuercen para no volver al pecado. El demonio existe y actúa, pero el triunfo es de Dios.

¿Además de la acción extraordinaria del demonio, como posesión, vejación, opresión o infestación que menciona… cuáles son hoy los signos que manifiestan su presencia?

Uno la falta de fe. Una sociedad seducida por la ideología de género entre otros factores, que rechaza los valores cristianos como la vida, el matrimonio, la familia, los hijos. Una educación cada vez más laica, relativista, donde se promueve una moral particular que alienta al hacer cada uno lo que quiere. El aumento del consumo de drogas que destruye la vida de los jóvenes. El aumento de la violencia en familias, las calles, en nuestras ciudades. Las desigualdades tremendas que genera un modelo económico que no mira el bien común, con sus falsos profetas que aparecen anunciando una mejoría sustancial en la vida de los ciudadanos cuando ellos mismos saben que no lo van a hacer ni lo pueden hacer desde una ideología que no valora aspectos esenciales como la vida.

¿Es usted el único exorcista formalmente nombrado en Chile?

No tengo antecedente de otros. En otras diócesis hay sacerdotes que exorcizan Ad Casum, vale decir que intervienen de acuerdo a la necesidad, caso a caso, pidiendo la autorización de su obispo, tal cual yo también lo estuve haciendo por algunos años.

Además de estar disponible para exorcizar, ¿Qué otros desafíos pastorales inmediatos importa este nombramiento?

Lo primero es que tendré que re-ordenar mis actividades para poder atender a tanta gente que va llegando en busca de ayuda. Segundo, involucrar ojalá a más sacerdotes que pueda ayudar a tantas personas que requieren ayuda.

¿Por cuántos años usted ha estado realizando exorcismos y oraciones de liberación antes de ser formalmente designado?

Cerca de ocho o nueve años. Fue un proceso porque primero y aunque yo no era un carismático, llegaron a mi parroquia las misas de sanación. Los caminos de Dios simplemente. Luego comenzaron a presentarse fenómenos y personas con padecimientos que yo no conocía y para los cuales la ciencia era obtusa al no reconocer sus límites, dejando a las personas sin solución o peor aún expuestas a los secuaces del demonio como espíritas, brujos y otros que ya he mencionado en esta entrevista. Eso me llevó a orar, pedir el auxilio de la Santísima Virgen María para comprender, investigar, leer, asistir a congresos fuera del país porque en Chile no había nada para poder tener mayor claridad de cómo actuar en estos casos. Y el obispo, bueno, siempre estuvo informado sobre la situación. Así partimos realizando oraciones de liberación (informando previamente al obispo) y luego el obispo autorizó a realizar exorcismos Ad Casum…

¿Si ya realizaba exorcismos para qué entonces esta designación oficial?

Porque el Ritual (de exorcismo) para ser aplicado, en cada caso requiere tener la autorización del obispo si no se cuenta con este nombramiento que ahora se me ha confiado. El obispo después de observar el ejercicio, la práctica y la necesidad en la comunidad, decidió delegar en un sacerdote esta función que le corresponde a él. Así el nombramiento busca facilitar el servicio pastoral que por cierto exige realizar el discernimiento previo, entrevistas, diagnósticos, antes de aplicar el rito de un exorcismo solemne. En particular porque no es una actividad que el sacerdote ejerce como una cuestión independiente, sino para desplegar los medios a través de los que se manifiesta la misericordia, la gracia de Dios, que es la actividad propia de la iglesia. Esto implica también cuidar la obediencia y mantener siempre informado al obispo. El sacerdote que tiene este mandato de su obispo debe siempre ser obediente y tener también conciencia de sus propios pecados confesándose regularmente, porque el diablo no nos va a dejar tranquilos en ningún momento, yo puedo dar testimonio de eso.

Portaluz/InfoCatólica

Sobre los bautismos simulados

 

Como dice San Juan Damasceno: Dios no fuerza al hombre a ser justo. Por eso, para que uno sea justificado por el bautismo se requiere que su voluntad quiera el bautismo y los efectos del bautismo. Ahora bien, se dice que una persona simula cuando su voluntad está en contradicción con el bautismo o con sus efectos. Porque según San Agustín se puede simular de cuatro modos. Primero, cuando uno no cree, mientras que el bautismo es el sacramento de la fe. Segundo, cuando uno desprecia el mismo sacramento. Tercero, cuando uno celebra el sacramento de un modo distinto al modo observado en el rito de la Iglesia. Cuarto, cuando se recibe sin devoción. Es, pues, manifiesto que la simulación impide el efecto del bautismo.

(Santo Tomás de Aquino)

Repudio

 

 

Repudiamos los actos sacrílegos permitidos por la perversa y traidora jerarquía, de la Iglesia Católica de Córdoba, en la Catedral cordobesa.

ELLOS TIENEN LOS TEMPLOS, NOSOTROS LA FE

 

Carta de San Atanasio, del año 356 exactamente.

Que Dios os consuele. He sabido que no sólo os entristece mi exilio, sino sobre todo el hecho de que los otros, es decir los arrianos. se han apoderado de los templos por la violencia y entre tanto vosotros habéis sido expulsados de esos lugares. Ellos entonces poseen los templos. Vosotros en cambio la tradición de la Fe apostólica. Ellos, consolidados en esos lugares, están en realidad al margen de la verdadera Fe, en cambio vosotros, que estáis excluidos de los templos, permanecéis dentro de esa Fe. Confrontemos pues qué cosa sea más importante, el templo o la Fe, y resultará evidente desde luego, que es más importante la verdadera Fe. Por tanto, ¿quién ha perdido más, o quién posee más, el que retiene un lugar, o el que retiene la Fe? El lugar ciertamente es bueno, supuesto que a11í se predique la Fe de los Apóstoles, es santo, si allí habita el Santo. Vosotros sois los dichosos que por la Fe permanecéis dentro de la Iglesia, descansáis en los fundamentos de la Fe, y gozáis de la totalidad de la Fe, que permanece inconfusa. Por tradición apostólica ha llegado hasta vosotros, y muy frecuentemente un odio nefasto ha querido desplazarla, pero no ha podido; al contrario, esos mismos contenidos de la Fe que ellos han querido desplazar, los han destruido a ellos. Es esto en efecto lo que significa afirmar: "TU ERES EL HIJO DE DIOS VIVO". Por tanto, nadie prevalecerá jamás contra vuestra Fe, mis queridos hermanos, y si en algún momento Dios os devolviere los templos, será menester el mismo convencimiento: que la Fe es más importante que los templos.

Y precisamente una Fe tan viva suple para vosotros, por ahora, la devolución de los templos. No es que yo hable sin respaldo de la Escritura, por el contrario, os digo con énfasis que os conviene confrontar sus testimonios. Recordad precisamente que el templo era Jerusalén, y que el templo no estaba en el desierto cuando los enemigos lo invadieron. Los invasores venidos de Babilonia habían irrumpido como juicio de Dios, que probaba o que corregía y que, precisamente por medio de estos enemigos ávidos de sangre imponía castigo a los que lo ignoraban. Los extranjeros, pues, se posesionaron del lugar, pero éstos, en el lugar, negaban a Dios. Justamente porque no sólo no tenían respuestas adecuadas, ni las proferían, sino que estaban excluidos de la verdad. Por tanto ahora también, ¿de qué les sirve tener los templos? Si efectivamente, los tienen, pero eso a los ojos de quienes se mantienen fieles a Dios indica que son culpables, porque han hecho cueva de ladrones y casas de negocios, o sitios de disputas vanas lo que antes era un lugar santo, de modo que ahora les pertenece a quienes antes no les era lícito entrar. Muy queridos, por haberlo oído de quienes han llegado hasta aquí, sé todo esto y muchas otras cosas peores; pero, repito, cuanto mayor es el empeño de éstos por dominar la Iglesia, tanto más están fuera de ella. Creen estar dentro de la verdad, aunque en realidad están excluidos de ella, prisioneros de otra cosa, mientras la Iglesia, desolada, sufre la devastación de estos supuestos benefactores".