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domingo, 13 de abril de 2014

HOMILÍA DE MONSEÑOR MARINO EN EL DOMINGO DE RAMOS

 

 

¿Quién es éste?

(Mt 21,10)

Homilía del Domingo de Ramos

Catedral de Mar del Plata, 13 de abril de 2014

 

Queridos hermanos:

“¿Quién es éste?” se preguntaban los habitantes de Jerusalén, al ver una muchedumbre de peregrinos galileos que ingresaban en la ciudad santa y  aclamaban a Jesús montado sobre un asna. Quienes lo acompañaban ya lo habían identificado con sus gritos. Es el “Hijo de David”, “el que viene en nombre del Señor” (Mt 21,9). No tenían dudas. Jesús es el Mesías. Ante la pregunta responden: “Es Jesús, el profeta de Nazaret en Galilea” (Mt 21,11).

Había entusiasmo y alegría, que hemos imitado en nuestra procesión. Para aquella muchedumbre, con Jesús se inauguraba el Reino de Dios tan anhelado, dando cumplimiento a los anuncios de los profetas. Reconocerlo como Rey Mesías era afirmar que llegaba la liberación del pueblo y la abolición de todos sus males.

También nosotros hoy hemos traído y agitado ramos con entusiasmo de discípulos de Cristo. Pero el relato de la Pasión nos hace caer en la cuenta de la verdadera realeza y del auténtico mesianismo de Jesús. Por eso, debe haber un rasgo fundamental de diferencia entre aquella multitud y nosotros, entre su entusiasmo y el nuestro. Ellos imaginaban de un modo muy humano el Reino que Jesús traía. Nosotros, instruidos por los sufrimientos de su pasión y beneficiados por la gracia de la fe, sabemos que su triunfo pasa por la humillación de su muerte. Creemos que el Reino de Dios se inicia cuando cambia nuestro corazón.

Al escuchar la Pasión encontramos una inagotable riqueza de aspectos para nuestra meditación. Me detengo en algunos.

La traición de Judas nos pone ante el misterio del corazón del hombre y de su libertad. Jesús lo eligió y lo llamó “amigo” y lo invitó a seguir sus enseñanzas. Pero Judas se dejó tentar por Satanás. No sólo no entendió al Maestro, sino que cedió a la tentación de obrar con independencia de él y de entregarlo. Jesús dice de él algo terrible: “¡Ay de aquel por quien el Hijo del hombre será entregado: más le valdría no haber nacido!”  (Mt 26,24).

Una vez consumada su traición, el remordimiento no lo deja en paz. Reconoce: “He pecado, entregando sangre inocente” (Mt 27,4). Y termina de manera trágica: “arrojando las monedas en el Templo, salió y se ahorcó” (Mt 27,5). Dejamos a Dios el enigma de su destino eterno. Sólo él sabe. Nosotros recogemos una lección. Dios nos socorre con su gracia, pero respeta nuestra libertad. Siempre espera nuestro arrepentimiento y nuestra conversión.

Hay también otra figura que flaquea y cae. Nada menos que Pedro. Sincero y arrebatado, creyente y débil a la vez. Presumiendo de sus fuerzas, había dicho: “Aunque todos se escandalicen por tu causa, yo no me escandalizaré jamás” (Mt 26,33). Pocas horas después negará tres veces al Maestro. Al canto del gallo “Pedro recordó las palabras que Jesús había dicho: «Antes que cante el gallo, me negarás tres veces». Y saliendo, lloró amargamente” (Mt 26,75).

Judas se arrepintió, pero la conciencia de su pecado lo llevó a la desesperación y al suicidio. A Pedro, el arrepentimiento lo llenó de lágrimas y lo condujo a la humildad. En esta semana santa debemos revisar cuántas veces pudimos identificarnos con Judas o con Pedro. No caigamos en la desesperación de Judas. Y aprendamos con Pedro a dudar de nuestras fuerzas y ser humildes ante el Señor, para no negar a Cristo en el momento de la prueba.

Será útil que nos detengamos en la soledad de Cristo en su agonía espiritual en el huerto de Getsemaní. Está viviendo una “tristeza de muerte”, busca a su Padre y se pone a su entera disposición. Quiere sentir la compañía de los más íntimos, pero no la encuentra. Sus discípulos no entienden nada. Tres veces va a buscarlos y los encuentra dormidos, a pesar de su reproche. Cuando lo apresan, “todos los discípulos lo abandonaron y huyeron” (Mt 26,56).

Esto no es sólo historia, sino una realidad que se actualiza en nuestra vida personal y social, y no podemos mirar hacia el costado. La agonía de Cristo y su soledad, el sueño de los discípulos, así como la traición de Judas, las negaciones de Pedro, el abandono de sus seguidores, se prolongan en la historia. Cristo es abandonado en los ancianos en los que nadie piensa. Es negado cuando no lo reconocemos en los rostros dolientes de tantos hermanos, y cuando pudiendo hacer algo por ellos nos escapamos y huimos de lo que nos molesta. Es condenado a muerte cuando una ley propicia el aborto. Es traicionado por los cristianos cuando prefieren la popularidad y el número de votos, a costa de la verdad y de la recta conciencia.

Esta semana Él nos vuelve a preguntar lo mismo que a sus discípulos: “¿Es posible que no hayan podido quedarse despiertos conmigo, ni siquiera una hora?” (Mt 26,40).

Cuando al término de esta Misa volvamos a nuestras casas con nuestros ramos benditos, tengamos clara la respuesta a la pregunta inicial: “¿Quién es éste?” Éste es nuestro verdadero libertador, el que nos saca de la esclavitud de nuestro egoísmo; el que quita nuestros pecados y nos enseña a perdonar. Éste es el Hijo de Dios, enviado por el Padre. El que nos despierta del sueño y nos llama a estar atentos a lo que más vale en la vida.

Queridos hermanos, con la voz del papa Francisco, les digo a todos: “Salgamos, salgamos a ofrecer a todos la vida de Jesucristo” (EG 49).

+ Antonio Marino

Obispo de Mar del Plata

El significado esotérico de la película “Noe”

 

NO ES HISTORIA BÍBLICA SINO FÁBULA GNÓSTICA

Noe

 

 

Estrenada en Marzo del 2014, la película de Darren Aronofsky, “Noé”, levantó diversos cuestionamientos sobre los intereses de Hollywood frente a las historias bíblicas. Más allá de una nociva crítica es de mi interés exponer el trasfondo espiritual del film y porque es tan peligroso considerar estas expresiones “artísticas” como cristianas.

Cuando leemos los capítulos del Génesis que conforman la historia del verdadero Noé podemos llegar a tres conclusiones básicas que sostienen la forma y el carácter de Dios. Primero,  Noé era un hombre justo y fiel. Segundo, Dios envía la inundación a causa de la perversión del ser humano. Tercero, Dios es misericordioso y les da a los seres humanos una oportunidad de vivir si deciden entrar al arca. Lamentablemente, en la versión del Aronofsky estos elementos son desechados para dar lugar a una oscura fantasía de un Noé atormentado, que es ayudado por demonios y guiado por la hechicería de su abuelo Matusalén. Si bien esto ya suena muy perturbador, en la profundidad de sus capas de interpretación la película se levanta con claros simbolismo gnósticos y tintes cabalísticos que provienen de las escuelas de misterio. Veamos las escenas claves que conforman la visión de la película Noé y porque Hollywood está tan interesado en reescribir las historias bíblicas.

La Fábula del Director
Paramount Pictures, quién hizo un notable esfuerzo estratégico por vender esta película al amplio y rentable público cristiano, detallaba en la web oficial la siguiente descripción:

“La película está inspirada en la historia de Noé. Aunque la licencia artística se ha tomado, creemos que esta película es fiel a la esencia, los valores y la integridad de la historia que es la piedra angular de la fe de millones de personas en todo el mundo.”

- fuente

Muy contrario a esto el director Darren Aronofsky mencionó sobre el film:

“Noé es la película bíblica menos bíblica jamás hecha”, “Y me importa una mierd@ la calificaciones! Mis películas están sobre las calificaciones.”

- fuente

Según las fuentes oficiales Paramount realizo su propia versión de la película recortando muchas de las escenas del director para hacer un film más fiel a la historia bíblica, pero debido a una mala critica de The New Yorker al final la versión de Aronofsky fue la que llegaría a las salas de cine.

Luego de esta decisión Paramount terminó en un gran dilema tras las críticas de prensa de las proyecciones iniciales, donde encontraron que muchos cristianos estaban molestos porque la película Noé no fue fiel a la narrativa bíblica. Esto no debería ser una gran sorpresa, ya que Aronofsky, promueve elementos ocultos y gnósticos como en sus otras películas. Añadiendo a esto el hecho de que él se refiere a la historia de Noé como un “gran fábula”, y no tiene motivos para referirse a la historia con algún sentido de respeto o reverencia a Dios. Aronofsky admitió:

“Yo no creo que es una historia religiosa… creo que es una gran fábula que es parte de muchas religiones diferentes y prácticas espirituales.”

-Darren Aronofsky, Variety 2012

Es claro que al final fue la versión de un egocéntrico Aronofsky la que se colocó por encima de la versión de Dios sobre la historia de Noé. Y si estaba esperando una historia bíblicamente fiel sobre redención y obediencia, usted va a ser profundamente decepcionado. Lo que veremos ahora es la exégesis invertida y manipulada de la mente del director sobre la historia de Génesis.

La Luz y la Piel de Serpiente
Durante el desarrollo del argumento vemos que se muestran visiones de lo que Noe conoce sobre la creación del mundo y la primera pareja que fue desterrada del Edén. Cuando él y su familia se encuentran reunidos en el arca este empieza a narra la historia de la creación. Adán y Eva, quienes están hechos de luz, se encuentran frente los dos principales árboles de la creación.Pero ¿Qué clase de doctrina enseña que Adan y Eva estaban hechos de luz? Esto no proviene de la Biblia, sino de la Cábala, que básicamente es una escuela de esoterismo judío y gnosticismo. Curiosamente uno de los libros judíos que enseñan sobre la Cábala se denomina el Zohar, término usado en la película como un mineral que emana luz de su interior (conocimiento). El verdadero Zohar judío menciona:

“Cuando nuestro padre Adán habitaba el Jardín del Edén, estaba vestido, como todos los que estaban en el cielo, con una prenda hecha de la luz superior. Cuando él fue expulsado del Jardín del Edén se vio obligado a someterse a las necesidades de este mundo, ¿Qué pasó? las Escrituras nos dicen que Dios le hiso al hombre y su mujer túnicas piel y los vistió; pues antes tenían túnicas de luz, de la luz más alta utilizada en el Edén… “

En la visión gnóstica se enseña como principio que existe un gran oposición entre el mundo espiritual y el mundo material. Eso es exactamente lo que vemos en la historia de Noé. La primera pareja deja de ser luz y se convierten seres humanos de carne y hueso. Esta degradación también se verá mas adelante con los ángeles que caen del cielo.

Durante la misma escena la serpiente hace una bizarra aparición muy lejana de lo que describe la Biblia. Esta cambia de piel justo antes de tentar a la primera pareja, emanando la misma luz que representa la divinidad de hombre. La película muestra que la piel de serpiente es encontrada por el resplandeciente Adán antes de su caída y expulsión, para luego ser heredada a sus hijos hasta la generación del padre de Noé. La película enseña que algo de la divinidad de la serpiente fue entregada al hombre y este a su vez la otorga a su linaje. Esto es gnosticismo básico, ya que fue Lucifer (el portador de la luz) quién entrego la luz del conocimiento.

Luego de que el hombre es expulsado del Edén, Noé explica que un grupo de ángeles del cielo, “Los vigilantes”, desobedeció a “el creador” y fueron arrojados a la tierra y también despojados de su divinidad. En la película vemos como estos ángeles caídos llegan a la tierra en forma de luz para luego convertirse en monstruos de lava que finalmente terminan con cuerpos hechos de roca. Esta es otra alegoría a la teología gnóstica de la inferioridad del cuerpo humano y como sirve como prisión del espíritu. También es el principio de la creencia nueva era de que somos dioses en cuerpos físicos, enfocados en iniciar un proceso de iluminación esotérica. Al final todas estas imágenes están relacionadas al luciferanismo y la búsqueda de la divinidad sobre la materia.El término “Los Vigilantes” es usado en el libro apócrifo de Enoc para describir a los ángeles caídos. Es interesante que en la película de Aronofsky  estos ángeles no están en el abismo esperando el juicio final como enseña la Biblia, sino que luego de vivir aislados deciden ayudar a Noé a construir el arca y defenderlos de sus enemigos. Luego de que estos son asesinados por los hombres que intentan tomar el arca, son ascendidos nuevamente al cielo en forma de luz, siendo redimidos por “el creador”. Adolphe Franck explica sobre la cosmología de la Cábala:

“No hay nada absolutamente malo; nada es maldito para siempre, ni siquiera el arcángel del mal o la víbora  como se le llama a veces. Llegará un momento en el que él recuperará su nombre y su naturaleza angelical”.

Entendiendo la visión de Aronofsky sobre el libro de Génesis es claro que él no tiene ningún interés en la historia bíblica, sino en la versión cabalística y gnóstica de exponen las escuelas de misterio. Es en este sentido que podemos revelar a quién se refieren cuando mencionan a Dios como “el creador”. Pero ¿Por qué obviar la palabra “Dios” y usar este calificativo? Esto se debe a que para los gnósticos el Dios que CREO el mundo material (Yahvé) es una deidad inferior, egoísta y asesino, que solo busca someter al ser humano mediante la obediencia. Este creador trata de mantener a Adán y Eva alejados del verdadero conocimiento de lo divino (el árbol de la ciencia del bien y del mal) y cuando desobedecen, monta en cólera y los expulsa del jardín.

La película más tarde muestra a Noé de niño junto a su padre Lamec, en lo que pareciera un ritual de magia ancestral, teniendo como principal artilugio la piel de serpiente que fue encontrada por Adán. Su padre la pone alrededor de su brazo hasta el extremo de su mano. Es importante notar que esta brilla, quizás para dejar en claro que Lamec ha sido “iluminado” por esta reliquia. Pronto podemos ver que él intenta heredar este “poder” a su hijo Noé.

Sea cual fuere el caso, el ritual es interrumpido a último minuto por Tubal-Caín, quién termina asesinando a Lamec y robando la piel de serpiente, el joven Noé escapa sin haber recibido los “atributos espirituales” de este artilugio. Esta es una escena clave, ya que “el creador” escoge al único que miembro no posee esta herencia para llevar a cabo su plan de despoblación mundial. Noé está en “desventaja”, propenso a ser atormentado con las visiones del diluvio.

Otro personaje interesante es su abuelo Matusalén, el cual luce más como un doctor chamanista que posee poderes místicos y es capaz de realizar manifestaciones sobrenaturales. Quizás esto se debe a que él fue “iluminado” por la piel de serpiente, ya que como vimos, en su hijo Lamec la posee por herencia de él.

Matusalén, el guía y asesor espiritual de Noé

Más tarde en la película se ve como él sana a Ila de su esterilidad y le permite tener hijos. Una figura muy simbólica, ya que no es ”el creador” quién la sana, sino Matusalén mediante sus poderes paganos heredados por la serpiente. Luego veremos que el plan de exterminio de “el creador” es arruinado por el embarazo de Ila, lo que podría darnos una pista de que Matusalén trabaja en favor de la serpiente y no de ”el creador”. Esta diferencia podría también explicarnos el porqué termina ahogado en el diluvio junto a los demás humanos destructores y no es rescatado en el arca.

Un Diluvio Para Salvar A Los Inocentes
Han pasado los años y ahora Noé tiene una esposa y tres hijos, él se encuentra en un lugar aislado del gobierno de Tubal-Caín, pero nota que se están acercado y consigo traen la destrucción animal y vegetal de la Tierra. Mientras que la historia bíblica señala que la destrucción del mundo se da por la perversión del hombre que era frecuente en los días de Noé, Aronofsky eligió utilizar la película para torcer el carácter justo y amoroso de Dios con el hombre y propagar la agenda global sobre ambientalismo. De hecho, Aronofsky menciona cuál es tema central en la historia de Noé:

“Se trata de un apocalipsis ambiental el tema más importante, para mí, en este momento es lo que está pasando en el planeta. Así que creo que tiene estos grandes, grandes temas que se conectan con nosotros. Noé fue el primer ambientalista “.

-Fuente

También podemos ver la idolatría sobre la creación hoy en la adoración a la diosa “Gaia” o “Madre Tierra”, en muchos jóvenes que defienden el medio-ambiente radicalmente. Estas sectas, en su afán por revivir el paganismo han dejado de lado gran parte de la ley moral de Dios. Muchas veces en su intento de establecer una religión mundial basada en la adoración de la creación. En esta versión distorsionada Dios no envía una inundación a causa de la maldad del hombre, sino es un tema de sobrepoblación y medio-ambiente del planeta. Ambos puntos son constantemente promovidos por la agenda illuminati.

Más tarde Noé es drogado por Matusalén -así es… drogado- y recibe una visión del diluvio por venir. Se está ahogando, pero ve animales que flotan a la superficie hacia la seguridad de un arca. No hay indicación alguna en su visión de que él va a sobrevivir. Él se está hundiendo, mientras que los animales, “los inocentes”, se acercan cada vez más al arca. “El Creador” quién da esta visión a Noé, quiere a todos los seres humanos muertos.

Si bien la Biblia enseña en Proverbios 12:10 que debemos de cuidar a los animales, en ninguna parte Dios coloca la vida del ser humano por debajo de otro ser vivo. La razón principal de este argumento es mostrar la visión gnóstica sobre el Dios dictador que promueve el homicidio como solución a un problema medioambiental. Por otro lado el antagonista de Noé, Tubal-Caín, da un discurso donde defiende la industrialización y menciona que los animales están para servir al hombre. Otro ejemplo de Tesis + Antítesis = Síntesis.

Luego de que llega el diluvio su hijo Cam ayuda a Tubal-Caín a ingresar al arca, esto como forma de venganza a su padre por no salvar a su futura esposa. Paralelamente se descubre que su hija adoptiva Ila esta embarazada de su hijo Sem, lo que convierte a ya preocupado Noé en un psicópata pro-abortista que desea textualmente “cortarle el cuello” a su descendencia. Todo con el fin de eliminar a la raza humana y cumplir con la misión que le fue encomendada por “el creador”.

Cuando Ila está dando a luz, Noé se dispone a intervenir, pero es distraído por su hijo Cam, quién en realidad lo lleva a una trampa planeada por él y Tubal-Caín. Luego de que ambos luchan Tubal-Caín es asesinado, no sin antes devolverle la piel de serpiente a Cam. Debemos destacar que pese al diluvio universal y la muerte de todos los seres humanos, el regalo de la divinidad otorgado por la serpiente (Sophia o Gnosis) se las arregla para sobrevivir el diluvio y ser devuelto al linaje de Noé.

Tras la muerte de Tubal-Caín Noé retoma su plan homicida y vuelve a perseguir a Ila y a sus dos hijas recién nacidas. Este la acorrala… pero no puede. Noé mira al cielo y le dice a “el creador”: “No puedo hacer esto” y más tarde menciona: “Cuando miré a esas dos niñas, mi corazón estaba lleno de nada más que amor”. Al final la película sugiere que el personaje de Noé es más bueno y misericordioso que el mismo Dios. Él tiene algo que no “el creador” no tiene, Amor.

La Preservación Del Conocimiento
Cuando la familia desciende a la nueva tierra Noé termina embriagándose con vino, sus tres hijos llegan para cubrir su desnudez y Cam le devuelve la piel de serpiente. En la siguiente escena Noé regresa con su familia pero ahora posee el artilugio rodeando su brazo y emanando luz, supuestamente como el medio que le ayudará a proteger la Tierra. Él ha sido “iniciado” al igual que su padre Lamec y su abuelo Matusalén. Él ha salido de su embriaguez espiritual y ahora posee el conocimiento que le permitirá dejar de servirle al Dios destructor y homicida. En términos gnósticos, él fue usado por su ignorancia, pero ahora ha sido “iluminado”.

En resumen, podemos decir que Darren Aronofsky, alguien quién cree que la historia de Noé es una fábula sobre el primer medio-ambientalista, tomo las licencias de la historia bíblica para promover una agenda especifica, como sabemos, una que necesita la élite para incorporar la religión gnóstica-cabalística de los Illuminati, donde Dios es menospreciado como un dictador y Satanás exaltado como una fuente de iluminación. Para Aronofsky esta tarea hubiera sido imposible si se basaba SOLO en la Biblia, en su lugar él incorporó el esoterismo judío de la Cábala, el Zohar y gnosticismo con el fin de ecumenizar el mensaje. Como él mismo admite:

“creo que es una gran fábula que es parte de muchas religiones diferentes yprácticas espirituales.”

El Verdadero Significado Del Arca
Debemos saber que Hollywood, lejos de los millones que puede ganar por esta clase de películas, se ha levantado en una guerra psicológica contra Dios. Promoviendo en sus miles de películas una versión invertida del bien y del mal, nada lejano de lo que la serpiente ya hizo contra el primer hombre y su descendencia. Usando la ignorancia de muchas personas sobre los asuntos espirituales, Lúcifer está reviviendo las distracciones del tiempo de Noé para que no entremos en el arca de salvación. Esta es la razón del oportuno paralelismo que hace Jesús sobre los tiempos de su segunda venida:

“Como sucedió en tiempos de Noé, así sucederá también cuando regrese el Hijo del hombre. En aquellos tiempos antes del diluvio, y hasta el día en que Noé entró en la barca, la gente comía y bebía y se casaba. Pero cuando menos lo esperaban, vino el diluvio y se los llevó a todos. Así sucederá también cuando regrese el Hijo del hombre.”

- Mateo 24:37-39

En la historia que vivió Noé y su familia, Dios nos profetiza de que forma Él le iba a dar una nueva oportunidad al hombre, ya que en muchos sentidos el arca representa la única forma de salvación que llego milenios después en la forma de Jesucristo. Y exactamente como el tiempo que vivimos ahora, donde la filosofía de un director es las que esta permeando los conceptos que se tienen de Dios, las personas de nuestro tiempo rehúsan entrar por esa puerta angosta de salvación. El que es fiel y verdadero le dice:

“Yo soy la puerta: el que por mí entre, se salvará… Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie puede ir al Padre si no es por medio de mí.”

- Juan 10:9 – 14:6

Fuente: Tradición Digital.

Malestar e indignación por la profanación de una capilla de Paraná

 

Se trata de la capilla Cristo Rey, ubicada detrás del Barrio José Hernández. Desconocidos ingresaron, ocasionaron numerosos destrozos y robaron las hostias consagradas.

Extraños ingresaron durante la madrugada de este domingo a la capilla Cristo Rey dependiente de San Cayetano y ubicada detrás del Barrio Hernández de Paraná; produjeron la profanación del Santísimo Sacramento, junto a numerosos destrozos. En el lugar, se pudo constatar que robaron las hostias consagradas que se conservaban bajo llave en el Sagrario.
El Arzobispo de Paraná, Juan Alberto Puiggari, junto al párroco del lugar, invitaron a que se ofrezcan actos en desagravio y reparación por este hecho que no sólo llena de dolor, sino que también afecta a los sentimientos más nobles de los fieles.
Más allá del robo y de los daños materiales, la comunidad católica afirma sentirse "profundamente dolida y consternada" por este acto de profanación de la Eucaristía, "que constituye el tesoro más grande de la Iglesia en el que se venera la presencia real del cuerpo y la sangre de Nuestro Señor Jesucristo".

Fuente: El Once.

Texto completo de la homilía del Santo Padre Francisco

 

Esta semana comienza con una procesión festiva con ramas de olivo: todo el pueblo acoge a Jesús. Los niños y los jóvenes cantan, alaban a Jesús. Pero esta semana va adelante en el misterio de la muerte de Jesús y de su resurrección.
Hemos escuchado la Pasión del Señor. Nos hará bien preguntarnos ¿Quién soy yo? ¿Quién soy yo ante mi Señor? ¿Quién soy yo, delante de Jesús entrando en Jerusalén en este día de fiesta? ¿Soy capaz de expresar mi alegría, de alabarlo? ¿O tomo las distancias? ¿Quién soy yo, delante de Jesús que sufre? Hemos oído muchos nombres: tantos nombres.
El grupo de líderes religiosos, algunos sacerdotes, algunos fariseos, algunos maestros de la ley que había decidido matarlo. Estaban esperando la oportunidad de apresarlo ¿Soy yo como uno de ellos? Incluso hemos oído otro nombre: Judas. 30 monedas. ¿Yo soy como Judas? Hemos escuchado otros nombres: los discípulos que no entendían nada, que se quedaron dormidos mientras el Señor sufría.
¿Mi vida está dormida? ¿O soy como los discípulos, que no entendían lo que era traicionar a Jesús? ¿O como aquel otro discípulo que quería resolver todo con la espada: soy yo como ellos? ¿Yo soy como Judas, que finge amar y besa Maestro para entregarlo, para traicionarlo? ¿Soy yo, un traidor? ¿Soy como aquellos líderes religiosos que tienen prisa en organizar un tribunal y buscan falsos testigos? ¿Soy yo como ellos?
Y cuando hago estas cosas, si las hago, ¿creo que con esto salvo al pueblo? ¿Soy yo como Pilato que cuando veo que la situación es difícil, me lavo las manos y no sé asumir mi responsabilidad y dejo condenar – o condeno yo – a las personas? ¿Soy yo como aquella muchedumbre que no sabía bien si estaba en una reunión religiosa, en un juicio o en un circo, y elije a Barrabás?
Para ellos es lo mismo: era más divertido, para humillar a Jesús. ¿Soy yo como los soldados que golpean al Señor, le escupen, lo insultan, se divierten con la humillación del Señor? ¿Soy yo como el Cireneo que regresaba del trabajo, fatigado, pero que tuvo la buena volunta de ayudar al Señor a llevar la cruz? ¿Soy yo como aquellos que pasaban delante de la Cruz y se burlaban de Jesús?: “¡Pero... tan valeroso! ¡Que descienda de la cruz, y nosotros creeremos en Él!”.
La burla a Jesús… ¿Soy yo como aquellas mujeres valientes, y como la mamá de Jesús, que estaba allí, y sufrían en silencio? ¿Soy yo como José, el discípulo escondido, que lleva el cuerpo de Jesús con amor, para darle sepultura? ¿Soy yo como estas dos Marías, que permanecen en la puerta del Sepulcro, llorando, rezando? ¿Soy yo como estos dirigentes que al día siguiente fueron a los de Pilato para decir: “Pero, mira que éste decía que habría resucitado; pero que no venga otro engaño”, y frenan la vida, bloquean el sepulcro para defender la doctrina, para que la vida no salga afuera? ¿Dónde está mi corazón? ¿A cuál de éstas personas yo me parezco?
Que esta pregunta nos acompañe durante toda la semana.
(Traducción de Eduardo Rubió y María Fernanda Bernasconi – RV).

Fuente: Radio Vaticano.